Literatura y vida cotidiana

viernes, 25 de marzo de 2011

Profesora: Dra. Gina Gogín Sias. Alumno Gerardo Burneo

Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Facultad de Letras y Ciencias Humanas.
Unidad De Posgrado.
Programa de Perfeccionamiento en Comunicación para el Desarrollo.
Curso: Comunicación Intercultural.
Trabajo: Comentario a lectura Los Estudios de Comunicación Intercultural, de Miguel Rodrigo Alsina.
Profesora: Dra. Gina Gogín Sias.
Alumno: Lic. Gerardo Burneo González.
Fecha de entrega del trabajo: 14/03/11.

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Comentario a lectura "Los Medios de Comunicación Cultural",
de Miguel Rodrigo Alsina.

En líneas generales la Comunicación Intercultural se refiere al proceso de comunicación que se da entre un emisor y un receptor, perteneciendo ambos a diferentes culturas.

Estos procesos de comunicación, distan de otros en los que los actores que intervienen proceden de una misma etnia o pueblo, con una misma cultura y de una misma sociedad. Considero que para comprender el tema la de interculturalidad y por ende también de la Comunicación Intercultural, hay que tener muy bien en cuenta estos conceptos. Estas diferencias existentes entre los sujetos que participan en el proceso comunicativo intercultural, suponen una serie de dificultades y barreras en la comunicación, las cuales, de no aplicar los conceptos y nociones que para esto se prevé, pueden, generalmente, ocasionar conflictos, quiebres y malos entendidos, producto del desconocimiento de quien emite respecto al otro, a la hora de estructurar los códigos; y producto también del desconocimiento e incapacidad de quien recibe, de decodificar el auténtico sentido del mensaje.

Así pues, al concepto Etnia se le puede establecer como sinónimo el concepto de pueblo, y es que en ese sentido la Etnia son los sujetos en sí mismos, los individuos, es decir, el grupo concreto que comparte como elementos integradores la ascendencia común o los lazos históricos. La Cultura, por su parte, está más ligada a un concepto antropológico, así pues más relacionado a la forma de vida de una etnia en específico, a su pensamiento, a su filosofía de vida, a su particular visión del mundo. Mientras que Sociedad es el ámbito social en donde una etnia realiza las interacciones entre sus miembros, y en donde desarrolla su cultura.

Nos dice Miguel Rodrigo Alsina, que la Comunicación Intercultural surge en sus inicios a raíz de la necesidad de las potencias colonizadoras o imperios centrales de afianzarse e imponerse frente a otros subyugados en un contexto de expansión colonial. Luego de esto, y finalizado el colonialismo, son las potencias industrializadas y hegemónicas las que emplean la Comunicación Intercultural, a fin de comunicarse y negociar con otras naciones de diversas latitudes. Así, por ejemplo, y después de finalizada la Segunda Guerra Mundial y acaecida la Guerra Fría, las súper potencias de Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, emplearon la Comunicación Internacional como herramienta para, a través de canales y soportes de comunicación, lograr de la población mundial la aceptación de sus respectivos modelos, ya sea la democracia y el capitalismo, o el comunismo.

Posteriormente la Comunicación Intercultural, ya no solo es vista como una herramienta capaz de lograr el establecimiento de una comunicación efectiva para propender principalmente a lograr unos objetivos de hegemonía e imposición de modelos económicos y políticos, sino que también fe descubierta y empleada como una herramienta capaz de lograr la integración, acercamiento y desarrollo entre los miembros de culturas diferentes y grupos humanos diversos. No obstante, en este momento, las primeras aplicaciones que se hacen de la Comunicación Intercultural son más bien de una naturaleza interpersonal, dejando de lado a la comunicación mediada, lo cual supuso ciertos problemas.

Lo cierto es que en el contexto del análisis de la Comunicación Intercultural, no se puede dejar de lado la comunicación de masas, porque no se trata únicamente de un tipio de comunicación de tú a tú, sino que también en ella encuentran un papel importante los medios de comunicación (los mass media). Estos no pueden quedar relegados o desestimados en el análisis en la Comunicación Intercultural.
Así, de esta manera, en cuanto a la Comunicación Intercultural, se de presentan falencias epistemológicas y metodológicas, complicando su estudio, desarrollo y aplicación. En ese sentido, son filósofos de la comunicación como Gudykunst, quienes plantean el desarrollo de diferentes áreas de estudio, a fin de afinar más la visón que se tiene de la Comunicación Intercultural.

Dichas áreas son:

La Comunicación Intercultural: Es la comunicación que se da entre componentes de diferentes sistemas socio-culturales; o también la comunicación entre diferentes subsistemas que existen o cohabitan dentro de un sistema sociocultural.

La Comunicación Transcultural: Es el estudio de la forma de comunicarse que tiene una cultura con respecto a otra u otras.

La Comunicación Internacional: Hace referencia a los estudios de las relaciones internacionales en el ámbito de la comunicación de los mass media.

La Comunicación de Masas Comparada: Se centra en el tratamiento diferenciado que puede tener la información de un mismo acontecimiento en diversos países, como también en cuáles son los efectos de un mismo programa en cada país.

Cabe entonces establecer una diferencia entre la Comunicación Intercultural Interpersonal y la Comunicación Intercultural Mediada. Siendo que se hace pertinente combinar ambas en la medida que se busca una aplicación de la Comunicación Intercultural más integral. Quedan además en evidencia las interrelaciones que ambas tienen entre sí, más aún hoy con los avances tecnológicos, en donde mucha de las comunicaciones "mediadas" tienen una importante nivel de interacción.

Lo cierto es que al ser la Comunicación Intercultural, un fenómeno global, resulta erróneo dejar fuera de ella el papel que desempeñan los medios de comunicación a la hora de mediatizar el mensaje. En síntesis, no puede haber comunicación intercultural Interpersonal sin Comunicación Intercultural Mediada, y viceversa.

Por último, considero adecuado el refuerzo que finalmente hace el autor al tema de integración de ambas formas de Comunicación Intercultural a través del concepto de la identidad. Así dice, que si bien la cuestión de la identidad está más cerca de la Comunicación Intercultural Interpersonal, no sería prudente tampoco dejar de lado el efecto que sobre las cuestiones de identidad juegan los medios de comunicación de masas.

COMENTARIOS A “CULTURA Y COMUNICACIÓN COMO PRAXIS PARA EL DESARROLLO” DE JUAN JOSE CORTÉS. Prof. Mg. Gina Gogin

ANA MARIA ROBLES GARCIA

COMENTARIOS A “CULTURA Y COMUNICACIÓN COMO PRAXIS PARA EL DESARROLLO” DE JUAN JOSE CORTÉS

El autor plantea la comunicación como un proceso para relacionarnos con otras personas, en una relación dinámica y activa de intercambio de información, permitiéndonos conocer y construir conocimientos interactuando como emisor y receptor de los mensajes.

A partir de este concepto se hace posible el conocimiento y el entendimiento de los diversos grupos sociales y culturales, este proceso hace factible el cambio, la asimilación de nuevas teorías y formas de pensar que guiarán la transformación a través del lenguaje y símbolos, aceptándolos como parte de una práctica de relación social, concibiéndola como un proceso de comunicación construída desde las bases de la cultura.

En este contexto el autor cita a Méndez Rubio, afirmando que la cultura se edifica con el ejercicio y la práctica de tres ideas fundamentales, resumidas en: realidad social, interacción entre la comunicación y la cultura y las relaciones sociales en plena libertad.

Concebir la comunicación como un proceso social que prioriza la cultura es una visión y concepto que deja de lado la importancia que se ha dado a los medios de comunicación, situándolos como instrumentos, siendo la cultura a través de la comunicación que ejercida de manera horizontal, y bivalente supone la construcción y comprensión de mensajes que se intercambian aperturando espacios para el desarrollo.

La comunicación para el desarrollo supone un proceso activo “vivo”, porque permite compartir conocimientos, experiencias, información, ejercidas libremente y espontáneamente en el marco de respeto y aceptación del otro, estableciendo relaciones equitativas e iguales, ello se reafirma con lo expresado por Servaes cuando afirma “es necesario escuchar lo que otros dicen, respetar la opinión de la contraparte y tener confianza mutua”.

Sin embargo, las relaciones humanas establecidas en procesos de desarrollo participan las personas con sus propias cosmovisiones y esquemas mentales, manifestándose en diferentes conductas, que van desde la “no participación” cuando deciden de manera libre no adoptar posiciones ni decisiones, la “participación controlada” o guíada, y la “participación-poder” que nace a partir del diálogo.

El conocimiento y la comunicación como producto social, enriquece a quien participa transmitiendo información y escuchando información facilitando el proceso del conocimiento porque se va construyendo nuevas realidades y transformaciones sociales, en un flujo comunicativo activo, dinámico, participante donde los sentimientos y pensamientos se van transformando generando cambios conductuales transformando las sociedades.

CEUPS – SAN MARCOS. Alumna: Jahvé Mescco Condori

CEUPS – SAN MARCOS
PROGRAMA DE PERFECCIONAMIENTO EN
COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
Módulo: Interculturalidad
Alumna: Jahvé Mescco Condori

Comentario lectura “Cultura y Comunicación como praxis para el desarrollo”
Autor: Juan José Cortes


Los cambios en el mundo actual exigen repensar en el abordaje de la comunicación. Para que contribuya realmente al cambio social e impulse el desarrollo, se debe considerar a la comunicación no solo como un proceso de transmisión de informaciones sino sobre todo como un espacio para que el individuo se reconozca, para que construya conocimiento a partir del entendimiento, y para la comprensión “de” y “con” los otros.

En este sentido, la comunicación se debe entender como acción, y por consiguiente, como un proceso, vinculado al desarrollo y la apertura hacia el otro. Así, la comunicación se convierte en un espacio estratégico de las mediaciones socioculturales que posibilita la apertura a procesos de interacción social y reconstrucción cultural.

Para empezar a pensar en la comunicación desde la cultura se requiere tener claro que no existe una sola cultura, sino varias, cada una de las cuales tiene sus propias características (manifestaciones, realidad social como producto de las construcciones y creatividad, relaciones sociales, prácticas sociales).

Todo lo anterior, conlleva a considerar el potencial crítico de la cultura, en tanto que las posibilidades interactivas de las relaciones construidas a través de la acción, la comunicación y la cultura implementan las formas solidarias de actuar en común, en libertad.

Esta posición es reafirmada por Martín Barbero, quien afirma que la redefinición de la cultura es clave para la comprensión de su naturaleza comunicativa. Esto es su carácter de proceso conductor de significados y no de mera circulación de informaciones. El receptor no es un mero decodificador de mensajes sino un productor también.

Acercarse a la comunicación desde la cultura supone un enfoque de (re) producción basada en la interacción entre sujetos, y entre estos y su entorno práctico. Solo así, se podrán generar procesos comunicativos horizontales, y de participación cooperativa en los procesos de desarrollo, donde destaquen la libertad de los individuos y el carácter pedagógico de la acción, del proceso.

Pensar en los procesos de comunicación desde la cultura, supone dejar de pensarlo desde los medios, puesto que el consumo se adapta y redefine acorde con las matrices culturales y simbólicas de las prácticas sociales de una comunidad determinada. El consumo cultural, en este sentido, se convierte en un acto expresivo y creativo en el que el sujeto se piensa en si mismo y en relación con los demás.

Toda acción de desarrollo se sitúa en el plano de las relaciones intersubjetivas diversas y complejas que se producen gracias a la comunicación como proceso. Por esa razón, las relaciones entre los procesos de desarrollo y la práctica comunicativa, se basan en el reconocimiento de dos principios.

El primero es que el proceso es el elemento constitutivo de la comunicación y el desarrollo, pero el proceso es posible solo con la participación (que implica un diálogo). La participación es vital porque promueve el intercambio de impresiones, informaciones, conocimientos y compromisos, pero ésta se debe dar de forma voluntaria. En esta perspectiva, son las personas las que poseen la potestad y la libertad para definir y decidir el tipo de sociedad que desean producir o transformar.

Comunicar algo presupone el conocimiento de aquello que se comunica y a la inversa. Por consiguiente existe una estrecha relación entre apropiación del conocimiento y los procesos de comunicación. Precisamente el segundo principio es reconocer que la relación entre conocimiento y comunicación exige vincular el proceso y la acción a la interacción, al diálogo múltiple. Recordemos que el conocimiento es un producto social, y como tal se construye a través de dos relaciones: entre los sujetos, y entre estos y el entorno.