Diagnóstico Comunicacional
Desde nuestros orígenes como seres humanos, deseamos desde siempre llegar al conocimiento según nuestras necesidades y en base a ella una vez satisfecha desarrollarnos y seguir buscando más conocimiento e información según nuestro contexto y personas que nos rodean. Por ellos el diagnóstico es considerado una estrategia de producción de conocimiento acerca de determinada realidad con la particularidad de estar orientada por la voluntad consiente de modificar esa realidad, adoptando que la sociedad queden menos librados de la improvisación. Todo ello se inicia con el proceso de conocer a la sociedad.
La situación de comunicación no es en sí misma, no se agota sobre sí misma, por el contrario necesita de un contexto, de actores y un proceso para ser una situación de comunicación. Es la institución y su sistema de relaciones, sus conflictos. Es también su historia, expresada en la memoria institucional. Es además su identidad, manifiesta en su filosofía y en las manifestaciones de la misma.
En el aspecto de la comunicación, el diagnósticar es analizar de manera sistemática el sentido de actores sociales producen en una determinada situación social, a partir de sus contextos y de sus propias historias personales que cobran sentido en el marco de una cultura. Lo individual, lo grupal y lo masivo se entrecruzan aquí para tejerse en una trama de sentidos. La comunicación debe entender precisamente como esa compleja trama de sentidos que incluye lo personal y lo colectivo, lo masivo y, en definitiva, la cultura como expresión de los múltiples sentidos y del sentido común.
Es por ello que, todos los aspectos deben ser contemplados, porque todos están en relación y marcan el conjunto de las relaciones humanas.
Para establecer diagnóstico tenemos que enfrentarnos entonces a una realidad y en toda realidad hay actores, cada actor implica una interpretación diferente a su realidad.
En este sentido, diagnosticar la comunicación nos sumerge en pensar en una cultura y una comunicación masiva como espacios claves para la producción de sentidos predominantes del orden social en tanto emisores y receptores, productores y consumidores negociarán allí sentidos, aunque la negociación se realice en términos desiguales ya que, mientras unos actúan en situaciones de poder, otros lo hacen desde posiciones subalternas.
Nombre: Cynthia Silva Rivadeneira
Literatura y vida cotidiana
sábado, 4 de junio de 2011
PERFIL DEL COMUNICADOR PARA EL DESARROLLO. CURSO MG.GINA GOGIN
Comunicadores para el desarrollo
Mas allá de un simple perfil…
Laura Gonzales
De nada sigue sirviendo en lo absoluto, que miles de niños, de las zonas más alejadas y desfavorecidas del Perú, cuenten con computadoras en sus aulas en las que aun están aprendiendo las primeras letras, sentados en ladrillos, que hacen las veces de sillas. O que, mujeres gestantes tengan una posta médica donde hacerse sus controles pre natales, cuando ni siquiera alguien se ha acercado a ellas para explicarles de la importancia de cuidar aun mas su salud, en esta etapa. O que a decenas de personas de la tercera edad, se les brinde la facilidad de familiarizarse con internet –a pocos metros de su casa- gracias a talleres gratuitos, porque previamente no han gozado de una etapa de sensibilización.
Como los casos anteriores, tan comunes por cierto, podríamos seguir citando un sin número de ejemplos para denotar que cuando no existe la participación activa de todos los involucrados en un Proyecto Social, cualquier esfuerzo que se hagan por generar un impacto cualitativo será ocioso. Sin embargo, día tras día, autoridades políticas, representantes de ONGs, gestores, etc., se ocupan de diseñar cuanto proyecto se le sugiera, se le plantee, tengan a su alcance o simplemente se les ocurra en la cabeza o se les antoje. Cada uno por un motivo particular.
Hace algunos días conversaba con una socióloga amiga, que había sido convocada a un puesto de una cartera ministerial para elaborar proyectos como si fueran fotocopias, uno tras otro. La idea era gastar todo el dinero destinado a este campo, objetivo que no se había cumplido de manera sistematizada a lo largo de los casi cinco años de gobierno aprista. Ella veía, con estupor, si con estupor, cómo sin mayor criterio que el justificar un trabajo de este orden, se hacían proyectos productivos, educativos, de salud…etc. De todo como en botica.
Entonces la reflexión era como es que se convoca a profesionales de diferentes disciplinas y, desde luego, amigos de la argolla para que ejecuten algo del cual no tienen ni la más ápice idea. Para quienes lo más importante es la medición del impacto en términos cuantitativos, es decir, el número de beneficiados, como si una persona fuera a un número y nada más.
Ya es tiempo que los comunicadores reivindiquemos ese espacio que por ignorancia o conveniencia de los que diseñan los puestos laborales para participar en los procesos de desarrollo, se nos ha dejado de otorgar. Pero, nada de esto será posible si nosotros los profesionales de la comunicación no nos preparamos para asumir los grandes retos, el más importante¬: empoderar a todos los involucrados, haciéndolos sentir que son parte de y que no son los aislados de siempre, a los que solo se les busca para hacer experimentos o llenarse los bolsillos de plata.
Como bien dice la investigadora Gina Gogin, los comunicadores para el desarrollo deben trabajar en un *proceso de comunicación que otorgue poder, empodere a la comunidad, que busque dar voz a los no escuchados, que es de muchos a muchos, y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales.
¿Y cómo lo hacemos? La respuesta es, adecuándonos al perfil. Según Violeta Hoshi, Consultora Senior de Recursos Humanos y Coordinadora del Diploma de Formación en Coaching Profesional (2007-2010), docente CENTRUM y docente Maestría en Gerencia Social de la PUCP, uno de las principales competencias que debería tener un comunicador para el desarrollo es ”amplitud y autocontrol. Esto quiere decir, adaptarse con versatilidad a distintas culturas, contextos, situaciones y restricciones, adaptarse a distintos puntos de vista para beneficiar a los nuevos procesos o relaciones; conducirse con racionalidad y serenidad, manteniendo un clima adecuado con quienes trabaja, ya sean sus pares o personas subordinadas” En mi opinión discrepo con la palabra subordinadas y es que en el ejercicio de una comunicación tendiente a crear vínculos cercanos para conocer más a cabalidad a las personas, lo que debería existir es un trabajo netamente horizontal. La palabra subordinación, nos puede llevar a iniciar un proceso de comunicación con prejuicios.
Otra de las competencias del comunicador para el desarrollo es el pensamiento lógico. Según Hoshi, es aquella persona que analiza, comprende y sintetiza información de manera sistémica, ubicando causas y efectos posibles, anticipando escenarios para analizar alternativas a priori. Utiliza este procesamiento de información para dar soluciones estratégicas a las demandas de su trabajo, demostrando criterio para establecer prioridades en sus procesos de trabajo.
Pero, hay una competencia que es ineludible en quienes aspiramos a ser verdaderos comunicadores para el desarrollo y esta es, siempre en análisis de la doctora Hoshi, la credibilidad tanto técnica como personal. Diría yo, mas de índole personal. Y es que gracias a que tratamos de actuar con transparencia, los involucrados, los stakeholders tomaran mayor confianza con nosotros y se abrirán con sus confidencias, para ayudarnos en un diagnostico más certero. Solo así seremos capaces de resolver los problemas más complejos y nos convertiremos muy pronto en sus referentes de consulta, para su toma de decisiones, incluso.
En definitiva, un comunicador para el desarrollo tendría que ser quien participe, empodere, comunique, sensibilice y, principalmente, se sienta siempre parte de ese grupo a quienes se aspira a mejorarle, realmente, su calidad de vida. Un ser comprometido. En eso estamos.
Mas allá de un simple perfil…
Laura Gonzales
De nada sigue sirviendo en lo absoluto, que miles de niños, de las zonas más alejadas y desfavorecidas del Perú, cuenten con computadoras en sus aulas en las que aun están aprendiendo las primeras letras, sentados en ladrillos, que hacen las veces de sillas. O que, mujeres gestantes tengan una posta médica donde hacerse sus controles pre natales, cuando ni siquiera alguien se ha acercado a ellas para explicarles de la importancia de cuidar aun mas su salud, en esta etapa. O que a decenas de personas de la tercera edad, se les brinde la facilidad de familiarizarse con internet –a pocos metros de su casa- gracias a talleres gratuitos, porque previamente no han gozado de una etapa de sensibilización.
Como los casos anteriores, tan comunes por cierto, podríamos seguir citando un sin número de ejemplos para denotar que cuando no existe la participación activa de todos los involucrados en un Proyecto Social, cualquier esfuerzo que se hagan por generar un impacto cualitativo será ocioso. Sin embargo, día tras día, autoridades políticas, representantes de ONGs, gestores, etc., se ocupan de diseñar cuanto proyecto se le sugiera, se le plantee, tengan a su alcance o simplemente se les ocurra en la cabeza o se les antoje. Cada uno por un motivo particular.
Hace algunos días conversaba con una socióloga amiga, que había sido convocada a un puesto de una cartera ministerial para elaborar proyectos como si fueran fotocopias, uno tras otro. La idea era gastar todo el dinero destinado a este campo, objetivo que no se había cumplido de manera sistematizada a lo largo de los casi cinco años de gobierno aprista. Ella veía, con estupor, si con estupor, cómo sin mayor criterio que el justificar un trabajo de este orden, se hacían proyectos productivos, educativos, de salud…etc. De todo como en botica.
Entonces la reflexión era como es que se convoca a profesionales de diferentes disciplinas y, desde luego, amigos de la argolla para que ejecuten algo del cual no tienen ni la más ápice idea. Para quienes lo más importante es la medición del impacto en términos cuantitativos, es decir, el número de beneficiados, como si una persona fuera a un número y nada más.
Ya es tiempo que los comunicadores reivindiquemos ese espacio que por ignorancia o conveniencia de los que diseñan los puestos laborales para participar en los procesos de desarrollo, se nos ha dejado de otorgar. Pero, nada de esto será posible si nosotros los profesionales de la comunicación no nos preparamos para asumir los grandes retos, el más importante¬: empoderar a todos los involucrados, haciéndolos sentir que son parte de y que no son los aislados de siempre, a los que solo se les busca para hacer experimentos o llenarse los bolsillos de plata.
Como bien dice la investigadora Gina Gogin, los comunicadores para el desarrollo deben trabajar en un *proceso de comunicación que otorgue poder, empodere a la comunidad, que busque dar voz a los no escuchados, que es de muchos a muchos, y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales.
¿Y cómo lo hacemos? La respuesta es, adecuándonos al perfil. Según Violeta Hoshi, Consultora Senior de Recursos Humanos y Coordinadora del Diploma de Formación en Coaching Profesional (2007-2010), docente CENTRUM y docente Maestría en Gerencia Social de la PUCP, uno de las principales competencias que debería tener un comunicador para el desarrollo es ”amplitud y autocontrol. Esto quiere decir, adaptarse con versatilidad a distintas culturas, contextos, situaciones y restricciones, adaptarse a distintos puntos de vista para beneficiar a los nuevos procesos o relaciones; conducirse con racionalidad y serenidad, manteniendo un clima adecuado con quienes trabaja, ya sean sus pares o personas subordinadas” En mi opinión discrepo con la palabra subordinadas y es que en el ejercicio de una comunicación tendiente a crear vínculos cercanos para conocer más a cabalidad a las personas, lo que debería existir es un trabajo netamente horizontal. La palabra subordinación, nos puede llevar a iniciar un proceso de comunicación con prejuicios.
Otra de las competencias del comunicador para el desarrollo es el pensamiento lógico. Según Hoshi, es aquella persona que analiza, comprende y sintetiza información de manera sistémica, ubicando causas y efectos posibles, anticipando escenarios para analizar alternativas a priori. Utiliza este procesamiento de información para dar soluciones estratégicas a las demandas de su trabajo, demostrando criterio para establecer prioridades en sus procesos de trabajo.
Pero, hay una competencia que es ineludible en quienes aspiramos a ser verdaderos comunicadores para el desarrollo y esta es, siempre en análisis de la doctora Hoshi, la credibilidad tanto técnica como personal. Diría yo, mas de índole personal. Y es que gracias a que tratamos de actuar con transparencia, los involucrados, los stakeholders tomaran mayor confianza con nosotros y se abrirán con sus confidencias, para ayudarnos en un diagnostico más certero. Solo así seremos capaces de resolver los problemas más complejos y nos convertiremos muy pronto en sus referentes de consulta, para su toma de decisiones, incluso.
En definitiva, un comunicador para el desarrollo tendría que ser quien participe, empodere, comunique, sensibilice y, principalmente, se sienta siempre parte de ese grupo a quienes se aspira a mejorarle, realmente, su calidad de vida. Un ser comprometido. En eso estamos.
martes, 10 de mayo de 2011
ASOCIACIONTRABAJOVOLUNTARIOMGGINAGOGIN
SUMILLA
La Comunicación para el Desarrollo es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. La Comunicación para el Desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento, porque todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas.
Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente; ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio (desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicial). La idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas.
Por ello es que en el presente curso vamos a trabajar la noción de diagnóstico comunicacional, no desde la perspectiva de la Comunicación Organizacional exclusivamente, ni desde el punto de vista del Marketing; nuestro interés es brindar una noción amplia de lo que es el diagnóstico comunicacional a través del binomio: Comunicación-Cultura para llegar a entender que el tal diagnóstico pasa por un estudio de percepciones, hábitos y conductas (que muchas veces vienen “de antiguo”); así como del mapeo de alcances y de actores que intervienen en el escenario, pues también los mapas sirven para investigar escenarios, relaciones de comunicación, y rutinas cotidianas. Proponemos brindar un enfoque de diagnóstico comunicacional en el que sean el hombre y la mujer peruanos los protagonistas de este módulo de aprendizajes, que no nos lleva a otra cosa sino a aprender qué es una COMUNICACIÓN EFICAZ. Todo ello para poder aprender a elaborar un Plan de Comunicación.
OBJETIVOS
Brindar las herramientas teórico-metodológicas para entender el debate y marco conceptual sobre "La Comunicación para el Desarrollo", poniendo énfasis en sus principios.
Elaborar el diseño de un Diagnóstico Comunicacional, así como el marco teórico que le corresponde en el ámbito de la Planificación en Comunicación.
Aprender a elaborar Mapa de Actores
Discutir la noción de “comunicación eficaz” como parte del curso, asi como la de Plan de Comunicación
TEMARIO
Miércoles 11 de Mayo
1. La Comunicación para el Desarrollo.
1.1. Breve reseña histórica.
1.2. El Congreso de Roma y el surgimiento de la categoría.
1.3. La terminología usada: discusión y debate actual.
1.4. La comunicación eficaz.
1.5. Principios de la Comunicación para el Desarrollo.
2. 2. Elaboración de planes y proyectos de comunicación
2.1 El reporte de resultados del diagnóstico como Insumo
2.2 El proceso de elaboración del Plan y Proyecto: Fases
2.3 Instrumentos de supervisión: la evaluación
Jueves 12 de Mayo
3. 3. El diagnóstico comunicacional.
3.1. Definición y tipos de diagnóstico.
3.2. Los estudios de percepciones y actitudes.
3.3. Metodologías y técnicas de investigación.
3.4 Relación entre Diagnóstico y Planeamiento de la Comunicación
Prof.: Mg. Gina Gogin Sias.
Lima, 10 de Mayo del 2011.
La Comunicación para el Desarrollo es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. La Comunicación para el Desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento, porque todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas.
Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente; ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio (desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicial). La idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas.
Por ello es que en el presente curso vamos a trabajar la noción de diagnóstico comunicacional, no desde la perspectiva de la Comunicación Organizacional exclusivamente, ni desde el punto de vista del Marketing; nuestro interés es brindar una noción amplia de lo que es el diagnóstico comunicacional a través del binomio: Comunicación-Cultura para llegar a entender que el tal diagnóstico pasa por un estudio de percepciones, hábitos y conductas (que muchas veces vienen “de antiguo”); así como del mapeo de alcances y de actores que intervienen en el escenario, pues también los mapas sirven para investigar escenarios, relaciones de comunicación, y rutinas cotidianas. Proponemos brindar un enfoque de diagnóstico comunicacional en el que sean el hombre y la mujer peruanos los protagonistas de este módulo de aprendizajes, que no nos lleva a otra cosa sino a aprender qué es una COMUNICACIÓN EFICAZ. Todo ello para poder aprender a elaborar un Plan de Comunicación.
OBJETIVOS
Brindar las herramientas teórico-metodológicas para entender el debate y marco conceptual sobre "La Comunicación para el Desarrollo", poniendo énfasis en sus principios.
Elaborar el diseño de un Diagnóstico Comunicacional, así como el marco teórico que le corresponde en el ámbito de la Planificación en Comunicación.
Aprender a elaborar Mapa de Actores
Discutir la noción de “comunicación eficaz” como parte del curso, asi como la de Plan de Comunicación
TEMARIO
Miércoles 11 de Mayo
1. La Comunicación para el Desarrollo.
1.1. Breve reseña histórica.
1.2. El Congreso de Roma y el surgimiento de la categoría.
1.3. La terminología usada: discusión y debate actual.
1.4. La comunicación eficaz.
1.5. Principios de la Comunicación para el Desarrollo.
2. 2. Elaboración de planes y proyectos de comunicación
2.1 El reporte de resultados del diagnóstico como Insumo
2.2 El proceso de elaboración del Plan y Proyecto: Fases
2.3 Instrumentos de supervisión: la evaluación
Jueves 12 de Mayo
3. 3. El diagnóstico comunicacional.
3.1. Definición y tipos de diagnóstico.
3.2. Los estudios de percepciones y actitudes.
3.3. Metodologías y técnicas de investigación.
3.4 Relación entre Diagnóstico y Planeamiento de la Comunicación
Prof.: Mg. Gina Gogin Sias.
Lima, 10 de Mayo del 2011.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)