La comunicación para el desarrollo en un mundo “individual”
Por Milagros Rocío Neyra Rodríguez
Se preguntará el lector “¿por qué ha escrito la palabra individual?”. Destaco la palabra individual, por como se han tornado los códigos comunicacionales en esta última década. Es común que un ciudadano promedio no conozca el nombre de sus vecinos y converse más por Skype con sus amigos que están al otro lado del mundo. Se destaca entonces lo individual dentro de las pluralidades.
Dentro de esta pluralidad se encuentran inmersos los “sin voz” aquellos que viven a la espalda de un mundo, de todas la voces que se confluyen en un post de Facebook y Twitter (medios virtuales que efectivamente mueven masas).
Internet y los mass media en general, no llegan a todos, no son para todos. ¿Quién llega entonces a los “sin voz”? , ¿Dónde se escucha la voz del otro? y ¿Quién quiere escuchar la voz del otro? ¿Quién comunica la voz de los sin voz? Ese comunicador no es aquel que se queda todos los días cómodo en su escritorio, detrás de una pantalla del computador donde está proyectado un marco lógico.
“El nuevo comunicador”, llamado así por Gumucio Dragón – experto internacional en comunicación para el desarrollo-, es aquel que tiene la capacidad de crear lazos, de gestar y decodificar mensajes y voces no escuchadas y salir de su cómoda oficina para intercambiar conocimiento con culturas ajenas a la suya, que lo invitan a ingresar a campo y compartir saberes. Es decir es aquel comunicador que se ha dado cuenta de que el siguiente modelo de la comunicación es ya, obsoleto para un contexto de desarrollo sostenible y sustentable,
MODELO VERTICAL DE LA COMUNICACIÓN
Gráfico 1
Este gráfico se puede interpretar desde diversas ópticas. Supongamos que el “emisor” es una ONG y el “receptor” es una población andina rural. Se puede observar que el emisor está transmitiendo verticalmente su mensaje, es decir es quien ejerce el poder sobre el receptor – “el sin voz”- .
La ONG es quien ha utilizado sus propios referentes de contexto para emitir el mensaje a través de un canal que solo es de una vía; en el cual probablemente se produce un “ruido” o distorsión, en el momento de recepción del mensaje; ya que es entendido como impuesto, en consecuencia es LIMITANTE, no transforma positivamente, no aporta ni permite desarrollo.
Es por eso que muchos proyectos y programas fracasan, por ejemplo se esmeran en confeccionar novedosos trípticos con un hermoso papel couché con muchísimo texto para difundir hábitos saludables en el consumo de los alimentos … mientras tanto la población no tiene el hábito de leer.
Por otro lado, “El nuevo comunicador” aplica el siguiente modelo que ciertamente es una comunicación para el desarrollo.
1. Crece más la vinculación entre educación y comunicación
El nuevo comunicador hace hincapié en la otra cara de la moneda, en este modelo comunicativo gracias al cual las sociedades reflexionan, se repiensan y por ende evolucionan; tal es el caso de la simbiosis edu- comunicativa.
Los comunicadores tenemos mucho que agradecerles a los educadores, ya que fue en las aulas donde se gestó este nuevo modelo.
Las ciencias de la comunicación fueron establecidas en la academia con el fin de hacer sistemáticos sus roles fundamentales – en un comienzo en los medios masivos- de informar, entretener y educar. Es este último rol es transversal a los otros dos.
MODELO HORIZONTAL DE LA COMUNICACIÓN
Gráfico 2
El primer aprendizaje del ser humano, el conocimiento más elemental del mundo es gracias a los sentidos, la vista, el tacto, el olfato y el gusto y luego se procesa la reflexión de los significados, cuando se comprende lo aprehendido – y es ahí donde entran a escena los paradigmas personales y sociales- En ese momento se le da sentido al nuevo conocimiento y es comunicado gracias al lenguaje. Según Paul Auster; “Eso que ves, ¿cómo lo expresarías con palabras? El mundo nos entra por los ojos pero no adquiere sentido hasta que desciende a nuestra boca.”
Los educadores observaron en la experiencia, que la comunicación es inherente de los procesos de aprendizaje y aportaron al modelo inicial de comunicación, básico y vertical, introdujeron la comunicación en la educación, comprendieron que ambas corrientes humanistas son complementarias – mejoraron el modelo básico de comunicación. “Los propios sistemas de mediación son útiles para reconocerse y conocer a otros, para provocar procesos de aprendizaje, para dialogar con sus contrarios o con los simplemente diferentes.
No hay educación posible sin comunicación, la que posibilita significativas interacciones de enseñanzas y aprendizajes” . Por ello, es producto de ambas disciplinas, la “Comunicación Educativa”, en la cual adquiere importancia el público.
Lo que se plantea es abrir caminos para la reflexión, para el diálogo y los discursos compartidos, para aprovechar al máximo de la comunicación cotidiana. “Su implementación facilita al individuo la comprensión de diferentes procesos, acompaña el aprendizaje y ofrece recursos para leer su contexto social y realidad (Prieto, 1998)” .
El aporte de los educadores; en el afán de mejorar y hacer más dinámico el proceso de aprendizaje en las aulas, da paso al nuevo modelo de COMUNICACIÓN HORIZONTAL, donde ambos sujetos, se convierten en responsables de la construcción, de un discurso compartido, participativo. Ambos se retroalimentan, desarrollan, aprenden el uno del otro, convergen sus universos culturales; es decir DIALOGAN. No existe más una relación impositiva de poder, ambos son ahora INTERLOCUTORES.
En el Gráfico 2, ambos interlocutores son entonces, SUJETOS ACTIVOS, que piensan, reflexionan y expresan en sus mensajes sus identidades. De esta manera, ambos cumplen un mismo desempeño en el proceso de comunicación. El canal es abierto e interactivo, lo cual en los contextos de cooperación al desarrollo, se aterriza en el día a día en la COMUNICACIÓN INTERPERSONAL, la interrelación cotidiana con la población y la institución o el profesional, el ejemplo más concreto LA CONVERSACION.
2. El otro en el proceso comunicativo
Se vive una época donde prevalece el concepto de lo glocal ante el de la aldea globalizada. Las diferencias son cruciales, ya que la primera implica una desterritorialización de los colectivos para hacerse un híbrido e integrarse a lo ajeno sin perder lo propio. Lo cual fortalece este nuevo camino de comunicación desde la cultura (…)
Para lo cual se hace necesario un conocimiento de donde y con quien se pretende trabajar (…) Un análisis de sus experiencias, patrones, paradigmas, cosmovisiones y formas de vida. Necesitamos una comunicación nueva y liberadora, en profundo diálogo con las utopías que hoy empiezan a discutirse.
Michèle y Armand Mattelart, teorizan sobre el retorno al sujeto: el proceso de comunicación se construye gracias a la intervención activa de actores sociales muy diversos. La necesidad de identificar al otro tiende a ser reconocida como un problema decisivo.
La noción subjetiva de ese “otro”, a través de la comunicación participativa, cambia… es un reto. Es decir, deja de concebirse como “otro”, como la comunidad pobre y necesitada que solo espera la ayuda de la cooperación para subsistir, ese “otro” toma un rol protagónico en el NOSOTROS PAIS, NOSOTROS SOCIEDAD, NOSOTROS MUNDO.
Las brechas culturales, las actitudes verticales y déspotas, de conocimiento – en muchos casos- tienden a vendar los ojos de los cooperantes, planificadores y gobiernos e impiden establecer un intercambio de conocimientos con la población; el cual es indudablemente el pilar de un proyecto de desarrollo participativo.
(…) No hay un solo modelo o prototipo de ciudadano de primera desde el que habría que juzgar a cada poblador. Más bien se debe admitir que hay procesos diferentes de acercamiento a la ciudadanía, con rutas de desarrollo a veces poco previstas.
Aquellas poblaciones de beneficiarios son ahora parte de un proceso integral de movilización social entendida como un proceso de desarrollo y empoderamiento. Es decir, los individuos se apropian de su desarrollo y su derecho a la comunicación, a través de las herramientas que les ofrece la cooperación estratégicamente comunicativa.
Lo óptimo sería que este compromiso y participación sea asumido por los gobiernos, los organismos bilaterales y multilaterales, el sector privado, la sociedad civil, y el tercer sector. De manera que también es tarea de la comunicación sensibilizar a los diversos agentes de desarrollo, sobre su rol activo que se hace imprescindible en este proceso de gestión y cambio político, económico y sociocultural.
Los procesos participativos deben garantizar la intervención directa de la comunidad en los diferentes espacios o equipos que se conformen al interior de los Concejos para la Política Social. Deben proponer reales y efectivas posibilidades de incidencia de los diferentes actores en los procesos decisorios de las entidades territoriales en torno a lo social. Los grupos humanos se fortalecen, a medida que van re - conociéndose, comunicándose. Prevalece entonces la democracia participativa ante el modelo vertical de la comunicación.
Para concluir, otro punto clave es que la comunicación por sí sola no logra cambios, necesita del trabajo conjunto con otras disciplinas para lograr cambios sostenidos a través del tiempo. Cabe resaltar que la comunicación es un componente que abre procesos de desarrollo para gestar cambios de comportamiento y nuevos hábitos positivos, sin dejar de lado las identidades, para la evolución de las sociedades.
Literatura y vida cotidiana
sábado, 3 de septiembre de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Prof. Gina Gogin.Concepto de Comunicación para el desarrolloTHELCIANA CABRERA
CURSO : PERFECCIONAMIENTO EN COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
TRABAJO : COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
PROFESORA: MG. GINA GOGIN SIAS
ALUMNA : THELCIANA CABRERA MATTA
El concepto Comunicación para el desarrollo' aparece en el siglo XX y se refiere a toda una serie de estrategias comunicativas que se aplican a los llamados países del Tercer Mundo con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida. Se basaba en la idea de que los medios de comunicación tenían importantes efectos que podían conducir al crecimiento económico de los países y, como consecuencia, provocar cambio social. Para ello, se emitían mensajes con fines educativos que iban dirigidos en principio a áreas como la agricultura, sanidad, nutrición, planificación familiar y desarrollo de las áreas rurales, etc. Más tarde se incorporaron otras como la ideología, la cultura y la identidad nacional.
Es a partir de los años 50, cuando se comienzan a utilizar de manera sistemática los medios de comunicación para fomentar el desarrollo. Tras la Segunda Guerra Mundial aparecen nuevas naciones independientes que se convierten en blanco de las políticas expansionistas de las potencias mundiales en el terreno económico. Los países del Tercer Mundo, serán los objetivos fundamentales de los planes de desarrollo que se comienzan a elaborar desde las organizaciones internacionales como la ONU, el Banco Mundial, UNICEF, UNESCO, PNUD, FAO etc, donde la herramienta clave eran los medios de comunicación.
Cuando la comunicación está ligada al desarrollo, lo hace “no sólo como aporte auxiliar y metodológico al mismo, sino como objeto mismo de transformación de la sociedad y de los sujetos que la componen. Es por lo tanto medio y fin, aspecto y estrategia. Está así comprometida, consciente o inconscientemente con modelos o proyectos, macro o micro sociales, y con procedimientos que se implementan para plasmarlos.
El enfoque que nos brinda la “comunicación para el desarrollo” sostiene que la comunicación es un factor determinante en la facilitación del acceso de la gente a la información; por tanto, debe posibilitar también que sea la misma gente la que tome el control de sus propias vidas y sea capaz de establecer sus propias agendas en relación con el desarrollo político, económico y social. En particular, puede contribuir a amplificar las voces de los económicos y políticamente marginados, incorporándolas a los debates públicos y políticos del conjunto de la sociedad. La información no debe quedar reducida a permitirle a la gente saber lo que debería hacer o pensar. La información es poder y, en tanto tal, debe permitir a los individuos y comunidades construir su destino y hacer realidad sus aspiraciones. Esto solo es posible si se la convierte en conocimiento, y para ello hay que trabajar en la perspectiva de la “gestión de la información”.
La comunicación para el desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible lo ya alcanzado. Todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas. Al respecto, diversas investigaciones indican que los cambios en conocimiento y actitudes no necesariamente resultan en un cambio de comportamiento, porque para que tal cosa suceda es necesario partir de la lógica y las prácticas sociales de la propia población; es decir, “descubrir” y entender las barreras para el cambio o adopción de nuevas prácticas y la lógica del comportamiento de la población. No basta crear conciencia respecto de los “beneficios”; es imprescindible entender los obstáculos que enfrenta la gente o los “costos” que ellos creen que se derivarían de tal cambio. Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente. Ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio —desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicial—, la idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas.
La comunicación para el desarrollo implica también la creación de mecanismos que amplíen el acceso público a información sobre las reformas, el fortalecimiento de la capacidad de los gobiernos de escuchar a la población y negociar con las partes involucradas, el fortalecimiento de las organizaciones de base para lograr un proceso más participativo, y la realización de actividades de comunicación basadas en estudios de opinión pública.
Prof. Gina Gogin.¿Qué es la Comunicación para el Desarrollo?. Elsa Ursula
Programa de PERFECCIONAMIENTO EN COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
Trabajo 1
¿Qué es la Comunicación para el Desarrollo?
Por: Elsa Ursula.
En octubre del 2010 enfrentados al recurrente tema del embarazo adolescente, un grupo de comunicadores de distintos sectores gubernamentales planeaban la oportunidad de realizar una mega campaña que permitiera que los y las adolescentes tengan acceso al uso del condón. Esto implicaba no sólo un cambio en las políticas de salud, sino la apocalíptica tarea de hablar con el Representante de Dios en el Perú para hacerle entender que miles de jóvenes que aún no habían cumplido los 14 años ya tenían delante suyo una criatura que no estaba hecha de plástico, como los juguetes, sino de material noble, es decir de carne y hueso, con llanto y hambre incorporado al que deberían llamarle hijo o hija de entonces hacia adelante. El tema en suma giraba en torno a que todo eso se prevenía a través del acceso al condón.
En Ventanilla, a muchos kilómetros de esa reunión, en la zona de Pachacutec, en el colegio Villa Emilia, una joven huanuqueña de 15 años, estudiante de cuarto de media, con tres compañeras embarazadas en su salón, tenía, sin saberlo, una de las llaves para empezar a enfrentar este problema. Directa como una bala al corazón, con los cabellos rizados y unos penetrantes ojos negros, nos dijo que el problema no era para nada el condón. Que el condón lo consiguen como pasto de jardín, es decir en cualquier parte. El tema es que ellas no usarían condón jamás, así tuvieran un cajón llenecito al lado de su cama por un solo motivo: vergüenza. Que si ellas le pedían a su chico que use ese adminículo que les podría evitar un embarazo, ellos pensarían que ellas son unas recorridas y unas cualquieras. “¡Y eso jamás!” –sentenciaba. Preguntados los chicos, adolescentes como ellas, se mataron de risa y dijeron que el condón era para los pavos y que ellos no lo usan porque “no se siente igual”. ¿Si tenían problema para conseguirlo? Risotada general. “es como buscar arena en Ventanilla…está en cualquier parte” carcajearon.
Este es pues uno de los más grandes dramas que vive la comunicación que tiene por objetivo mirar al “otro”, entiéndase el beneficiario, desde su escritorio, con los elementos que brinda una noticia de 40 segundos de televisión o una entrevista de 4 minutos en radio. Ni media idea del problema. Y allí está también la importancia y la oportunidad de este personaje llamado Comunicación para el Desarrollo, que tiene como uno de sus ejes elementales, pedir la opinión de la gente antes de mandarse a gastar millones de dólares en campañas mediáticas con objetivos distorsionados, que no sólo no llegan a calar en la población, sino que, en muchos casos, resultan tan absurdas como esos afiches recargados de letras, pegados en centros de salud de las zonas rurales de la sierra donde todas las que allí entran sólo hablan quechua. Ni siquiera leen quechua, sólo lo hablan.
Sin desmerecer la comunicación mediática, sino poniéndola en otro plano, de igual importancia para sus propios fines, la comunicación para el desarrollo tiene otra orientación. Está basada en la evidencia, en el uso de la investigación y en procesos de consulta para lograr cambios sociales y de comportamiento que mejoren la calidad de vida de la población y en donde respetando su cultura se logre un impacto en su bienestar, en el de sus familias y en el de su comunidad.
Para lograr todo esto se requiere trabajar en base a un plan que nos oriente, en primer lugar, sobre las percepciones, actitudes y comportamientos que tienen diferentes públicos objetivos sobre un mismo tema. El conocimiento que tengamos sobre ello nos brindará los insumos fundamentales para crear una estrategia que vaya directo al problema. Como dijo un poblador en un centro de salud: “si me hubieran dicho que tenía pulmonía en vez de un resfriado me habría cuidado mejor”. Si no hacemos un buen diagnóstico del problema, estaremos dando un tratamiento inadecuado.
El tema de la abogacía, en todos los frentes, también es parte fundamental de una Estrategia de Comunicación para el Desarrollo. Hace menos de un año, se lanzó en Ventanilla una campaña para que las madres usen las “chispitasnutricionales” para prevenir y/o detener el avance de la anemia en niños menores de 3 años. En ella estaban comprometidos el Gobierno Regional, las autoridades de la municipalidad de Ventanilla y varios organismos internacionales. Las “Chispitas nutricionales” son unos sobres con un polvillo blanco que mezclado con la comida se le da a la criatura por un periodo no menor a 6 meses. El resultado es un niño sano, sin anemia y con una buena base alimenticia para poder desarrollarse sanamente.
Tres meses después de iniciado el plan se realizó por parte del Equipo de Comunicación para el Desarrollo de UNICEF un grupo focal con madres de la zona de El Humedal en Ventanilla, para conocer la implementación de este suplemento alimenticio. De las 10 participantes, sólo 2 les daban de vez en cuando el polvillo a sus hijos. Las demás se los daban a sus animales. Contaban con alegría que los chanchos, las gallinas y los cuyes crecían sanos y robustos y los podían vender a mejor precio. Al lado de ellas, sus hijos ya habrían querido lucir así de sanos. Preguntadas por qué no les daban las Chispitas a sus hijos las respuestas iban desde que “tenía mal sabor, “mi hijo se estriñe”, “mi hijo vomita porque el polvo huele a llanta quemada”, “ya no lo reparten en el centro de salud” “tengo miedo que mi hijo también se estriña” etc.
¿Dónde estaba el error? Digamos, si el Alcalde estaba comprometido, si el Presidente Regional se puso para la foto, si los responsables de Desarrollo Social estaban preparando las banderolas pro Chispita, ¿qué pudo haber fallado? La respuesta fue bien simple y la dio una de las señoras de los grupos focales: “Lo que pasa es que la Promotora no nos explica bien cómo preparar el producto. Si uno le pregunta, se molesta y te dice que si tu hijo se estriñe, será porque tiene un problema en el estómago”. Punto. Allí estaba el nudo del problema. La abogacía se había hecho con todos menos con aquellos encargados de ser los puentes entre las autoridades y la población. Quienes más convencidos deberían estar de las bondades del producto y “venderlo” a las madres, convencerlas, hacer que ellas maten por conseguir las Chispitas para sus hijos, eran las que menos interés tenían en el producto. Consultadas ellas, nos enteramos que les dieron sólo una charla para que se enteren de lo que eran las chispitas, que les enseñaron en 10 minutos cómo prepararlo pero que no les advirtieron que si las chispas se daban sin abundante líquido podía originar todo lo que las madres habían contado en el focus.
Es decir, la abogacía se debe dar en todos los frentes, desde el Presidente de un Gobierno Regional a quien hay que convencer que además de aparecer en la foto tiene que hacer sostenible el programa, hasta la promotora quien tiene que entender que por sus manos pasa el éxito no sólo de tamaña inversión sino el de aliviar un tema tan grave como lo es la anemia en zonas urbano marginales como Ventanilla.
La misión de la Comunicación para el desarrollo, es por tanto, en colaboración con aliados estratégicos, utilizar el poder de la comunicación y las redes sociales para hacer una diferencia positiva en la vida de las personas y las comunidades. Para lograrlo debemos promover el uso de una mezcla acertada de enfoques y estrategias de comunicación participativa. De esta manera se aumenta el impacto de los programas para el desarrollo y se mejora la capacidad de las familias y las comunidades para alcanzar resultados que lo favorezcan y hacer realidad sus derechos.
Abogacía, movilización social y cambio de comportamiento son los ejes principales de esta estrategia. Como decía mi hija cuando tenía 4 años: “Te quiero porque te conozco”, en la comunicación para el desarrollo no hay nada más cierto que eso. Saber a quién tienes delante de ti en todos los sentidos, en lo que cree, en lo que fue su pasado, que moldea mucho de lo que es su presente y de cómo ve su futuro, de sus habilidades y sus vacíos, de sus creencias y sus desafíos, de todo lo que un ser humano puede encerrar dentro de sí, sólo de allí puede salir un cúmulo de conocimientos para aprender de ellos sus fortalezas y para cambiar sus debilidades por oportunidades. No es fácil. Es un proceso largo, que hay que monitorear para cambiar el rumbo del timón cuando sea necesario y para disfrutar cuando se ve en el horizonte que todos o la gran mayoría entendió por dónde está la puerta de salida a una vida mejor, con derechos e igualdad.
Lima, Agosto 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)