Centro de Extensión Universitaria y Proyección Social (CEUPS)
PROGRAMA
PROGRAMA DE PERFECCIONAMIENTO EN COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
SUMILLA La propuesta que presentamos a continuación es la creación de un Programa de Perfeccionamiento en Comunicación para el Desarrollo, que brinde no sólo a los comunicadores sociales, sino a todos aquellos profesionales que trabajan en el ámbito de la Promoción y Desarrollo Social, las herramientas indispensables para el trabajo de comunicación en proyectos de desarrollo. Ello implica, desde el conocimiento teórico básico sobre la Comunicación Social y la Comunicación para el Desarrollo, el diseño y utilidad de la comunicación en todos sus niveles, a través de la formulación del “Componente Comunicacional” de todo el proyecto de desarrollo; así como la elaboración, ejecución y evaluación de proyectos de comunicación.
OBJETIVOS 1. Diseñar proyectos de desarrollo con perspectiva comunicacional.
2. Elaborar planes y estrategias de comunicación
3. Diseñar, elaborar, ejecutar y evaluar proyectos de comunicación para el desarrollo.
4. Detectar problemas de comunicación en: instituciones, programas o proyectos de desarrollo, y realizar recomendaciones para la solución de conflictos de naturaleza comunicativa; tanto a nivel de público interno, como externo.
T
E
M
A
S
MÓDULO I: Fundamentos de la Comunicación para el Desarrollo
La Comunicación para el Desarrollo busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes, como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de "muchos-a-muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales.
MÓDULO II: Comunicación intercultural
La comunicación intercultural es una disciplina que tiene como objetivo estudiar la forma en que la gente de diferentes orígenes culturales se comunica entre sí. Se encarga también de producir algunos lineamientos que permitan esta comunicación intercultural. Está orientado a reflexionar sobre la problemática en el Perú y sus consecuencias en los procesos comunicativos.
MÓDULO III: Elaboración de proyectos
Presenta, desde una perspectiva histórica, los diferentes modelos teóricos que han sustentado las prácticas comunicativas en el ámbito de los proyectos de promoción y desarrollo social; destacando el lugar y la función que la comunicación ha tenido en éstos. Es ésta la base conceptual que sustenta el objetivo principal de este curso, que consiste en brindar los elementos adecuados y necesarios para describir y evaluar las estrategias comunicativas y el logro de los objetivos comunicacionales de los proyectos de desarrollo.
MÓDULO IV: Relaciones comunitarias, Tratamiento de conflictos y Comunicación estratégica
Los relacionistas comunitarios, facilitadores, promotores, etc., juegan un papel muy importante en el contacto con los diversos grupos sociales, étnicos y culturales que habitan nuestro país, pues de ellos depende, en parte, el impulso del desarrollo de las comunidades y el mejoramiento de las mismas. Para ello, deberán conocer y entender sus componentes y dinámica, y los principios que rigen sus relaciones interpersonales y por ende, comunicacionales.
COORDINADORA: Mag. Gina Gogin Sías
DIRIGIDO A: Responsables de elaboración de proyectos. Comunicadores. Público interesado.
DURACIÓN: 4 meses (1 mes x módulo = 64 horas académicas)
Para obtener constancia se requerirá un mínimo de 11 de promedio.
Para obtener certificado se requerirá un mínimo de 14 de promedio.
CEUPS-LETRAS
Literatura y vida cotidiana
jueves, 30 de diciembre de 2010
miércoles, 29 de diciembre de 2010
PROGRAMA DE PERFECCIONAMIENTO EN COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO
UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS
FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS
CENTRO DE EXTENSIÓN UNIVERSITARIA Y PROYECCIÓN SOCIAL
(CEUPS/LETRAS)
PROGRAMA DE PERFECCIONAMIENTO EN
“COMUNICACIÓN PARA EL DESARRROLLO”
Mg. Gina Gogin
Coordinadora
INTRODUCCIÓN
Uno de los retos mayores de la comunidad mundial es el de la erradicación de la pobreza y las consecuencias que devienen de ésta. Para responder a este reto se necesitarán nuevas tecnologías y nuevas formas de colaboración e interacción entre los actores socio-políticos y culturales, que están implicados y comprometidos con este proceso de cambio social. Sin embargo, sin un trabajo de difusión intensiva entre éstos ni el uso de formas, modalidades y medios de comunicación propios, difícilmente se producirá la comunicación. Para el acceso a la información, el aprendizaje y el cambio de conductas, es pues imprescindible, el conocimiento de lo que llamamos en Comunicación Social –“EL OTRO”- de la comunicación.
Por ello, el CEUPS/LETRAS de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, institución que se distingue por dictar cursos de extensión pertenecientes al campo comunicacional, presenta el Programa de Perfeccionamiento en “Comunicación para el Desarrollo”. El propósito del programa es brindar las herramientas indispensables para el trabajo de comunicación en proyectos de desarrollo.
DESTINATARIOS
Personas que necesiten y/o deseen una especialización en Comunicación para el Desarrollo, como:
- Profesionales que trabajan en el ámbito del Desarrollo y Promoción Social
- Egresados de las facultades de Ciencias de la Comunicación
- Público de disciplinas distintas a la Comunicación Social
PERFIL DE SALIDA
Al final del programa, los participantes habrán desarrollado las siguientes competencias:
- Diseñar proyectos de desarrollo con perspectiva comunicacional.
- Elaborar planes y estrategias de comunicación.
- Diseñar, elaborar, ejecutar y evaluar proyectos de comunicación para el desarrollo.
- Detectar problemas de comunicación en: instituciones, programas o proyectos de desarrollo, y realizar recomendaciones para la solución de conflictos de naturaleza comunicativa; tanto a nivel de público interno, como externo.
PLAN DE ESTUDIOS
El programa se estructura en base a la enseñanza teórico-práctica de cuatro cursos que comprenden cuatro sesiones mensuales respectivamente:
- Fundamentos de la Comunicación para el Desarrollo
- Comunicación intercultural
- Elaboración de Proyectos
- Relaciones Comunitarias, Tratamiento de Conflictos y Comunicación Estratégica
PLANA DOCENTE
- MG. Gina Gogin Sias
- Lic. Silvia Cisneros
- Lic. Segundo Armas
INICIO: 15 de enero del 2011
HORARIO: Sábados de 9 a.m. a 1 p.m.
SEDE: Unidad de Postgrado de Letras (Avenida Salaverry 1114, Jesús María)
INFORMES: 619 – 7000 anexo 2816 / ceupslet@unmsm.edu.pe a partir del 5 de
Enero del 2011.
FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS
CENTRO DE EXTENSIÓN UNIVERSITARIA Y PROYECCIÓN SOCIAL
(CEUPS/LETRAS)
PROGRAMA DE PERFECCIONAMIENTO EN
“COMUNICACIÓN PARA EL DESARRROLLO”
Mg. Gina Gogin
Coordinadora
INTRODUCCIÓN
Uno de los retos mayores de la comunidad mundial es el de la erradicación de la pobreza y las consecuencias que devienen de ésta. Para responder a este reto se necesitarán nuevas tecnologías y nuevas formas de colaboración e interacción entre los actores socio-políticos y culturales, que están implicados y comprometidos con este proceso de cambio social. Sin embargo, sin un trabajo de difusión intensiva entre éstos ni el uso de formas, modalidades y medios de comunicación propios, difícilmente se producirá la comunicación. Para el acceso a la información, el aprendizaje y el cambio de conductas, es pues imprescindible, el conocimiento de lo que llamamos en Comunicación Social –“EL OTRO”- de la comunicación.
Por ello, el CEUPS/LETRAS de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, institución que se distingue por dictar cursos de extensión pertenecientes al campo comunicacional, presenta el Programa de Perfeccionamiento en “Comunicación para el Desarrollo”. El propósito del programa es brindar las herramientas indispensables para el trabajo de comunicación en proyectos de desarrollo.
DESTINATARIOS
Personas que necesiten y/o deseen una especialización en Comunicación para el Desarrollo, como:
- Profesionales que trabajan en el ámbito del Desarrollo y Promoción Social
- Egresados de las facultades de Ciencias de la Comunicación
- Público de disciplinas distintas a la Comunicación Social
PERFIL DE SALIDA
Al final del programa, los participantes habrán desarrollado las siguientes competencias:
- Diseñar proyectos de desarrollo con perspectiva comunicacional.
- Elaborar planes y estrategias de comunicación.
- Diseñar, elaborar, ejecutar y evaluar proyectos de comunicación para el desarrollo.
- Detectar problemas de comunicación en: instituciones, programas o proyectos de desarrollo, y realizar recomendaciones para la solución de conflictos de naturaleza comunicativa; tanto a nivel de público interno, como externo.
PLAN DE ESTUDIOS
El programa se estructura en base a la enseñanza teórico-práctica de cuatro cursos que comprenden cuatro sesiones mensuales respectivamente:
- Fundamentos de la Comunicación para el Desarrollo
- Comunicación intercultural
- Elaboración de Proyectos
- Relaciones Comunitarias, Tratamiento de Conflictos y Comunicación Estratégica
PLANA DOCENTE
- MG. Gina Gogin Sias
- Lic. Silvia Cisneros
- Lic. Segundo Armas
INICIO: 15 de enero del 2011
HORARIO: Sábados de 9 a.m. a 1 p.m.
SEDE: Unidad de Postgrado de Letras (Avenida Salaverry 1114, Jesús María)
INFORMES: 619 – 7000 anexo 2816 / ceupslet@unmsm.edu.pe a partir del 5 de
Enero del 2011.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Las radios rurales en Cajamarca. gina gogin
Las radios rurales en Cajamarca
Provincia de BAMBAMARCA
Bambamarca es la capital de la provincia de Hualgayoc y se encuentra a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar y cuenta con una población de más de 8,000 habitantes, cuenta con dos carreteras de entrada, una que llega desde la ciudad de Cajamarca y la otra desde Chiclayo a través de Chota. Existen dos colegios, cuatro escuelas y un instituto superior tecnológico en cuanto a religión, esta establecida la religión Católica pero las religiones protestantes van en aumento.
La provincia en años anteriores se encontraba abandonada en lo que se refiere a medios de comunicación (telefonía celular , fija ) pero existían solamente dos unidades radiotransmisoras que pertenecían a la Guardia Civil y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones , por tanto su uso fue institucional. En cuantos a medios de comunicación escritos, su circulación era limitada, diarios como la República, el Nacional y la prensa local estaba representada por el semanario El Despertar Campesino, el cual era editado por la parroquia San Carlos de Bambamarca.
La actividad principal de su gente es el comercio, en la feria dominical los pobladores comercializan productos como : Alimentos, vestidos, productos agrícolas (Menestras, coca etc.) Se produce maíz, trigo, papa.
El lugar también es apreciado por sus actividades artesanales (sombreros, confecciones hechas de lana de carnero)
Bambamarca cuenta con una Sub Prefectura y una Gobernación como representantes del gobierno central y el concejo provincial de Bambamarca.
Debido a las dificultades de comunicación tanto en Hualgayoc y Bambamarca los pobladores han encontrado a la radio como el medio idóneo para comunicarse y mantenerse informados. La frecuencia AM (Amplitud Modulada) la utilizan para escuchar radios locales y mantenerse informados , en cambio si se necesita información nacional , se utiliza la frecuencia FM (Frecuencia Modulada ) y en algunos casos existe cobertura internacional - se escucha emisoras ecuatorianas- mediante la frecuencia SW ( honda corta ) que es su mayoría es usado por instituciones por su amplia cobertura.
Ya establecida la radio en la provincia, muchos Bambamarquinos fueron motivados a hacer radio, también fueron influenciados por radios que no eran de la localidad tales como radios chiclayanas, así es como nace Radio Santa Rosa con su programa Añoranzas Cajamarquinas. Las emisoras chiclayanas les mostraron cómo usar la radio para mandar saludos, mensajes, avisos, etc. – NACE LA EMISORAS CAMPESINAS
Las emisoras van en aumento, se podría afirmar que la iniciativa fue de los propios pobladores, también un factor importante para la formación de los campesinos en este tipo de experiencia radial lo tiene la iglesia, su papel es de colaboración , apoyo y defensa de las emisoras campesinas.
Testimonios de algunos campesinos
“Es la iniciativa de algunos muchachos inquietos que se les ha visto antes salir con bocinas , con parlantes, su micro, su toca discos. Tenían la vocación de hacer sentir, hacer escuchar su palabra a diferentes lugares por medio de los parlantes, no se como tuvieron la idea de sacar las otras emisoras”
Debido al apoyo de la iglesia muchos campesinos ligados a las emisoras católicas muestran respeto por las opiniones del párroco de la iglesia.
En la mayoría de radios sus equipos son adquiridos por acciones e iniciativas particulares y en la práctica, son los propietarios quienes se encargan del sostenimiento de las emisoras e invierten dineros hasta que éstas puedan autofinanciarse.
Para saber sobre el funcionamiento de las emisoras se visitaron 9 emisoras de las cuales se llego a la conclusión que las emisoras : Progreso, la voz de san Antonio, San Antonio, San Francisco, Lucma, La Voz del Campesino, La Voz de la Libertad, Llacanora cuentan con el siguiente equipo :
• Micro
• Transmisor
• Amplificador
• Tornamesa
• Carga (pilas o batería)
• Antena
Siendo así su estructura interna una estructura bastante elemental.
En cuanto a la programación de las campesinas fue algo distinto y responde más a criterio empíricos , en este sentido todas las emisoras campesinas se apoyan en primer lugar en lo musical y en segundo lugar en los avisos , saludos y mensajes, ahora se ha incluido un tercer punto los programas periodísticos e informativos.
Provincia de BAMBAMARCA
Bambamarca es la capital de la provincia de Hualgayoc y se encuentra a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar y cuenta con una población de más de 8,000 habitantes, cuenta con dos carreteras de entrada, una que llega desde la ciudad de Cajamarca y la otra desde Chiclayo a través de Chota. Existen dos colegios, cuatro escuelas y un instituto superior tecnológico en cuanto a religión, esta establecida la religión Católica pero las religiones protestantes van en aumento.
La provincia en años anteriores se encontraba abandonada en lo que se refiere a medios de comunicación (telefonía celular , fija ) pero existían solamente dos unidades radiotransmisoras que pertenecían a la Guardia Civil y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones , por tanto su uso fue institucional. En cuantos a medios de comunicación escritos, su circulación era limitada, diarios como la República, el Nacional y la prensa local estaba representada por el semanario El Despertar Campesino, el cual era editado por la parroquia San Carlos de Bambamarca.
La actividad principal de su gente es el comercio, en la feria dominical los pobladores comercializan productos como : Alimentos, vestidos, productos agrícolas (Menestras, coca etc.) Se produce maíz, trigo, papa.
El lugar también es apreciado por sus actividades artesanales (sombreros, confecciones hechas de lana de carnero)
Bambamarca cuenta con una Sub Prefectura y una Gobernación como representantes del gobierno central y el concejo provincial de Bambamarca.
Debido a las dificultades de comunicación tanto en Hualgayoc y Bambamarca los pobladores han encontrado a la radio como el medio idóneo para comunicarse y mantenerse informados. La frecuencia AM (Amplitud Modulada) la utilizan para escuchar radios locales y mantenerse informados , en cambio si se necesita información nacional , se utiliza la frecuencia FM (Frecuencia Modulada ) y en algunos casos existe cobertura internacional - se escucha emisoras ecuatorianas- mediante la frecuencia SW ( honda corta ) que es su mayoría es usado por instituciones por su amplia cobertura.
Ya establecida la radio en la provincia, muchos Bambamarquinos fueron motivados a hacer radio, también fueron influenciados por radios que no eran de la localidad tales como radios chiclayanas, así es como nace Radio Santa Rosa con su programa Añoranzas Cajamarquinas. Las emisoras chiclayanas les mostraron cómo usar la radio para mandar saludos, mensajes, avisos, etc. – NACE LA EMISORAS CAMPESINAS
Las emisoras van en aumento, se podría afirmar que la iniciativa fue de los propios pobladores, también un factor importante para la formación de los campesinos en este tipo de experiencia radial lo tiene la iglesia, su papel es de colaboración , apoyo y defensa de las emisoras campesinas.
Testimonios de algunos campesinos
“Es la iniciativa de algunos muchachos inquietos que se les ha visto antes salir con bocinas , con parlantes, su micro, su toca discos. Tenían la vocación de hacer sentir, hacer escuchar su palabra a diferentes lugares por medio de los parlantes, no se como tuvieron la idea de sacar las otras emisoras”
Debido al apoyo de la iglesia muchos campesinos ligados a las emisoras católicas muestran respeto por las opiniones del párroco de la iglesia.
En la mayoría de radios sus equipos son adquiridos por acciones e iniciativas particulares y en la práctica, son los propietarios quienes se encargan del sostenimiento de las emisoras e invierten dineros hasta que éstas puedan autofinanciarse.
Para saber sobre el funcionamiento de las emisoras se visitaron 9 emisoras de las cuales se llego a la conclusión que las emisoras : Progreso, la voz de san Antonio, San Antonio, San Francisco, Lucma, La Voz del Campesino, La Voz de la Libertad, Llacanora cuentan con el siguiente equipo :
• Micro
• Transmisor
• Amplificador
• Tornamesa
• Carga (pilas o batería)
• Antena
Siendo así su estructura interna una estructura bastante elemental.
En cuanto a la programación de las campesinas fue algo distinto y responde más a criterio empíricos , en este sentido todas las emisoras campesinas se apoyan en primer lugar en lo musical y en segundo lugar en los avisos , saludos y mensajes, ahora se ha incluido un tercer punto los programas periodísticos e informativos.
sábado, 18 de septiembre de 2010
COMUNICACIÓN Y MINERIA: RETOS ACTUALES MG. GINA GOGIN
LA COMUNICACIÓN EN LA MINERÍA: RETOS ACTUALES
MG. GINA GOGIN SIAS
1.- El sector minero tiene una pasivo negativo de imagen por la contaminación generada, qué debe hacer para transformar las percepciones.
Para responder a esta pregunta vamos a usar la perspectiva que nos brinda el marketing y la comunicación institucional respecto de la construcción de una “MARCA”, y el valor que ésta tiene en la mente de los usuarios.
En la actualidad, no sólo las marcas sino también los nombres y algunos términos ocupan un espacio en la mente de los sujetos sociales por su relación con los significados que a nivel simbólico muchas veces, se les atribuye. Algunos de estos significados están relacionados con: la reputación, la credibilidad, la confianza, la modernidad, la globalización, el cuidado, el respeto, la protección, etc.
Una marca o el nombre de una empresa debe pensarse a largo plazo, teniendo en cuenta que son dos los factores esenciales que deben identificarse: las competencias centrales de la empresa, y los aspectos en que “conectan” con sus grupos de interés, especialmente la comunidad en el caso de empresas mineras; en las que muchas veces el nombre mismo de la empresa está asociado a una serie de valores y atributos que no han sido generados por la propia empresa, quizás por un mal manejo de la imagen corporativa y una pésima relación con los medios masivos.
Una marca es pues el nombre que se le da a una estrategia de negocios. Esta estrategia incluye una serie de compromisos simbólicos y materiales con los actores sociales que en ocasiones, la propia actividad de la empresa (en este caso minera) involucra. Estos compromisos deben cumplirse, no como una obligación ni como parte de acuerdos formales, si no como un servicio a aquellos que compromete su propia actividad. Por ello una “marca” es un valor intangible, que genera recursos tangibles.
Por todo lo anterior debemos señalar la importancia de elaborar “mapas de creencias” e identificar las fuentes de información e influencia, que con respecto a nuestra marca (o nombre), puedan crearse no desde la propia empresa sino desde otras fuentes, como por ejemplo los medios masivos, los rumores, y las formaciones imaginarias. No pueden desarrollarse de forma natural aquellas “marcas” o nombres que no han logrado posicionarse de manera positiva en la mente de los actores sociales que comparten su entorno.
2.- ¿Considera que la comunicación que se debe establecer en el sector minero debería ser de acuerdo a sus etapas (Exploración, operación, cierre de mina)?
Por supuesto que si. Siempre y cuando se cuente con una Política Comunicacional Empresarial, en la que se expliciten la visión, misión y objetivos comunicacionales de la empresa; así como su enfoque, postura o concepción sobre la comunicación. Sólo de este modo se podrán elaborar planes de comunicación que contemplen etapas, no sólo de las
Actividades de la empresa minera, sino también de los ritmos y formas de las relaciones comunicacionales que ésta mantiene con sus grupos de interés. Quizás sea en este ámbito en el que se debería planificar por ejemplo, las relaciones con la comunidad a partir de etapas, que tomen en cuenta los “buenos modales antropológicos” y el ritmo con el que se construyen normalmente las relaciones humanas. No hay que olvidar además que es el capital humano el factor más importante en el éxito de una empresa.
En relaciones comunitarias y desde una perspectiva cualitativa y antropológica, una primera fase se relaciona con una “entrada” social no ofensiva en el trabajo de campo. Esta primera fase, que puede durar más de lo previsto, ayuda a que se genere un clima de confianza y credibilidad, que permitirá al trabajador de campo establecer relaciones no intrusitas si no mas bien, largas y duraderas. Lo mismo es en la ciudad, uno no lleva a su casa o deja entrar a su casa a quien no conoce; y dudamos de la persona que nos interroga o hace muchas preguntas, más aún si éstas son de carácter personal.
Por todo lo anterior, debemos decir que la planificación de los procesos y relaciones comunicativas no necesariamente corresponden únicamente a las etapas de la actividad de la empresa minera, si no también a la situación comunicacional en la que se encuentre la empresa con sus grupos de interés y el modo en el que ha establecido las relaciones comunicacionales con cada uno de los actores que comparten su escenario. Es en virtud de todo lo dicho anteriormente que debemos concluir señalando que no es recomendable dejar “a la libre” las acciones de comunicación, pues de ser así, de no contar con un Plan de Comunicación, es más que seguro que tengamos conflictos, sea nivel de comunicación interna, o externa. Es recomendable pues pensar proyectivamente también el componente comunicacional empresarial.
3.- ¿Cuál debería ser el enfoque de las comunicaciones en el sector minero?
El enfoque que nos brinda la "Comunicación para el Desarrollo", sostiene que la comunicación es un factor determinante en la facilitación de la gente en el acceso a la información; por tanto en posibilitar también que sea la propia gente la que tome el control de sus propias vidas y establecer sus propias agendas en relación al desarrollo político, económico y social.
La información no se debe reducir a permitirle a la gente saber lo que debería hacer o pensar. La información es poder. Les permitiría a los individuos y comunidades construir su destino y hacer realidad sus aspiraciones. Esto sólo es posible si la información, se convierte en conocimiento. Para lo cual, hay que trabajar en la perspectiva de la "Gestión de la Información". Pues los principios de la Comunicación para el Desarrollo están enfocados hacia el uso de una comunicación transparente, directa, de "muchos hacia muchos", porque deberá ser producida desde las propias comunidades afectadas. Ellos deberán ser los protagonistas de su propia historia.
Muchas experiencias del campo del Desarrollo y la Promoción Social han demostrado en los últimos años, que es posible encontrar formas efectivas de usar la disciplina de la Comunicación Social, para contribuir a dinamizar y acelerar los ritmos del desarrollo. Esto sólo es posible cuando la comunicación se convierte en un elemento integral del proyecto y del proceso de desarrollo; y cuando se la ejecuta de forma estratégica y profesional.
La "Comunicación para el Desarrollo" es una forma particular de hacer comunicación. Esta particularidad se debe a que este tipo de comunicación busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes, como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder (empoderar) a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de "muchos-a-muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales. Por ello, quienes trabajamos en este ámbito debemos comprometernos a convencer a otros, del valor de este enfoque; ya sea publicando, promoviendo el debate, o socializando la información más actualizada; y por supuesto, continuar investigando y sistematizando experiencias de desarrollo con perspectiva comunicacional.
4.- ¿Una inadecuada comunicación genera conflictos?
La minería no deja de ser una industria exenta de críticas y polémicas, su imagen proyectada depende en gran medida de factores ideológicos, lo que dificulta el diseño de argumentaciones y estrategias comunicacionales. Por ello no sorprende la preocupación de los ejecutivos de la industria por mejorar la imagen pública y la relación con la sociedad. El dar a conocer lo que la minería significa para el país y las oportunidades que representa es parte clave de la agenda del desarrollo minero, si bien se ha avanzado en este sentido, y en especial sobre la percepción de los efectos ambientales, el tratamiento de los medios de comunicación sigue siendo poco favorable para la imagen de la minería.
Una de las tendencias interesantes, para nosotros los comunicólogos, es la constante y emergente preocupación por temas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y de Gestión Medio Ambiental. Un ejemplo de ello lo vemos si revisamos los sitios Web de las empresas mineras, en éstos nos encontramos que todas le dan un lugar de relevancia a conceptos como desarrollo sustentable, relaciones comunitarias o medio ambiente, sólo en una se debe buscar más allá de la página de inicio para encontrar estas nociones y en la mayoría están presentes en la misma definición de su negocio. Sin embargo la arista comunicacional de los esfuerzos de RSE no debe quedar en ello, mas bien deben ir orientados a mejorar las relaciones con los actores involucrados, por un lado dando a conocer las actividades desarrolladas, y por otro recogiendo información desde la comunidad tanto para futuras acciones como para la gestión valórica de la empresa.
La comunicación entendida como una gestión de relaciones, tanto a nivel directo con los stakeholders, como a través de medios de prensa, es preponderante en las organizaciones mineras. Su principal aporte a la empresa es el “crear valor en la relación de la compañía con sus grupos de interés”, mientras que otro mencionaba que su función es “situar a la compañía a nivel de la comunidad local como una empresa responsable socialmente”, este a mi entender es el camino correcto, sin embargo la comunicación en las empresas mineras todavía tiene mucho que avanzar, a nivel mediático por ejemplo no se ve todavía un posicionamiento claro de las acciones de responsabilidad social o de responsabilidad medio ambiental. Al entender la comunicación como relaciones y principalmente relaciones simbólicas las empresas mineras presentan una serie de desafíos entre los que se encuentran los siguientes:
• La distancia geográfica hace que se sepa poco de los aspectos positivos de la vida en la minería y que finalmente sólo trasciendan accidentes, huelgas u otros fenómenos negativos. Las empresas mineras deben ser capaces de acercar su mundo distante al ciudadano común y corriente, no a través de grandes campañas publicitarias como se ha intentado anteriormente, sino más bien dando a conocer relatos, narraciones de historias de vida que los vinculen emocionalmente.
• Identificarse con causas sociales .Si bien la minería y sus programas de RSE apoyan diversas causas y programas sociales, no se han identificado con alguna causa específica. Las líneas de acción en este campo son delicadas ya que el apoyo social muchas veces es visto como encubrimiento o lavado de imagen, por ello es importante que las empresas mineras se puedan identificar con una causa en el que su involucramiento sea lógico y coherente, el “desarrollo país” , “tecnología e investigación” son algunos ejemplos a abarcar.
• Al comienzo de este artículo mencioné que uno de los problemas de la minería se debe a que su imagen depende en gran parte a nociones ideológicas, es decir a formas de cognición social compartida por los miembros de un grupo de personas, a pesar de la carga negativa de la palabra ideología, con esta sólo me refiero a las maneras de comprender y actuar frente a un fenómeno por un grupo determinado, así por ejemplo los ecologistas tendrán una mala percepción de todo lo que haga una empresa minera y los ejecutivos de una de ellas no comprenderán las criticas después de “toda la inversión medio ambiental” . Los directores de comunicación tienen el desafío de comprender las estructuras ideológicas de su propio medio junto con la de otros grupos/actores implicados, para poder dialogar, retroalimentar sus prácticas y dar a conocer sus avances.
Si bien existen otros desafíos comunicacionales de la minería, como por ejemplo la importancia y complejidades de la comunicación a nivel interno, me parece que las anteriormente planteadas han pasado desapercibidas en los análisis clásicos sobre la materia. En general en las empresas mineras los directivos de comunicación están presentes en las más altas esferas de decisión, y éste es otro tema central para sortear con eficiencia y tomarlo como otro desafío.
MG. GINA GOGIN SIAS
ABRIL 2010.
MG. GINA GOGIN SIAS
1.- El sector minero tiene una pasivo negativo de imagen por la contaminación generada, qué debe hacer para transformar las percepciones.
Para responder a esta pregunta vamos a usar la perspectiva que nos brinda el marketing y la comunicación institucional respecto de la construcción de una “MARCA”, y el valor que ésta tiene en la mente de los usuarios.
En la actualidad, no sólo las marcas sino también los nombres y algunos términos ocupan un espacio en la mente de los sujetos sociales por su relación con los significados que a nivel simbólico muchas veces, se les atribuye. Algunos de estos significados están relacionados con: la reputación, la credibilidad, la confianza, la modernidad, la globalización, el cuidado, el respeto, la protección, etc.
Una marca o el nombre de una empresa debe pensarse a largo plazo, teniendo en cuenta que son dos los factores esenciales que deben identificarse: las competencias centrales de la empresa, y los aspectos en que “conectan” con sus grupos de interés, especialmente la comunidad en el caso de empresas mineras; en las que muchas veces el nombre mismo de la empresa está asociado a una serie de valores y atributos que no han sido generados por la propia empresa, quizás por un mal manejo de la imagen corporativa y una pésima relación con los medios masivos.
Una marca es pues el nombre que se le da a una estrategia de negocios. Esta estrategia incluye una serie de compromisos simbólicos y materiales con los actores sociales que en ocasiones, la propia actividad de la empresa (en este caso minera) involucra. Estos compromisos deben cumplirse, no como una obligación ni como parte de acuerdos formales, si no como un servicio a aquellos que compromete su propia actividad. Por ello una “marca” es un valor intangible, que genera recursos tangibles.
Por todo lo anterior debemos señalar la importancia de elaborar “mapas de creencias” e identificar las fuentes de información e influencia, que con respecto a nuestra marca (o nombre), puedan crearse no desde la propia empresa sino desde otras fuentes, como por ejemplo los medios masivos, los rumores, y las formaciones imaginarias. No pueden desarrollarse de forma natural aquellas “marcas” o nombres que no han logrado posicionarse de manera positiva en la mente de los actores sociales que comparten su entorno.
2.- ¿Considera que la comunicación que se debe establecer en el sector minero debería ser de acuerdo a sus etapas (Exploración, operación, cierre de mina)?
Por supuesto que si. Siempre y cuando se cuente con una Política Comunicacional Empresarial, en la que se expliciten la visión, misión y objetivos comunicacionales de la empresa; así como su enfoque, postura o concepción sobre la comunicación. Sólo de este modo se podrán elaborar planes de comunicación que contemplen etapas, no sólo de las
Actividades de la empresa minera, sino también de los ritmos y formas de las relaciones comunicacionales que ésta mantiene con sus grupos de interés. Quizás sea en este ámbito en el que se debería planificar por ejemplo, las relaciones con la comunidad a partir de etapas, que tomen en cuenta los “buenos modales antropológicos” y el ritmo con el que se construyen normalmente las relaciones humanas. No hay que olvidar además que es el capital humano el factor más importante en el éxito de una empresa.
En relaciones comunitarias y desde una perspectiva cualitativa y antropológica, una primera fase se relaciona con una “entrada” social no ofensiva en el trabajo de campo. Esta primera fase, que puede durar más de lo previsto, ayuda a que se genere un clima de confianza y credibilidad, que permitirá al trabajador de campo establecer relaciones no intrusitas si no mas bien, largas y duraderas. Lo mismo es en la ciudad, uno no lleva a su casa o deja entrar a su casa a quien no conoce; y dudamos de la persona que nos interroga o hace muchas preguntas, más aún si éstas son de carácter personal.
Por todo lo anterior, debemos decir que la planificación de los procesos y relaciones comunicativas no necesariamente corresponden únicamente a las etapas de la actividad de la empresa minera, si no también a la situación comunicacional en la que se encuentre la empresa con sus grupos de interés y el modo en el que ha establecido las relaciones comunicacionales con cada uno de los actores que comparten su escenario. Es en virtud de todo lo dicho anteriormente que debemos concluir señalando que no es recomendable dejar “a la libre” las acciones de comunicación, pues de ser así, de no contar con un Plan de Comunicación, es más que seguro que tengamos conflictos, sea nivel de comunicación interna, o externa. Es recomendable pues pensar proyectivamente también el componente comunicacional empresarial.
3.- ¿Cuál debería ser el enfoque de las comunicaciones en el sector minero?
El enfoque que nos brinda la "Comunicación para el Desarrollo", sostiene que la comunicación es un factor determinante en la facilitación de la gente en el acceso a la información; por tanto en posibilitar también que sea la propia gente la que tome el control de sus propias vidas y establecer sus propias agendas en relación al desarrollo político, económico y social.
La información no se debe reducir a permitirle a la gente saber lo que debería hacer o pensar. La información es poder. Les permitiría a los individuos y comunidades construir su destino y hacer realidad sus aspiraciones. Esto sólo es posible si la información, se convierte en conocimiento. Para lo cual, hay que trabajar en la perspectiva de la "Gestión de la Información". Pues los principios de la Comunicación para el Desarrollo están enfocados hacia el uso de una comunicación transparente, directa, de "muchos hacia muchos", porque deberá ser producida desde las propias comunidades afectadas. Ellos deberán ser los protagonistas de su propia historia.
Muchas experiencias del campo del Desarrollo y la Promoción Social han demostrado en los últimos años, que es posible encontrar formas efectivas de usar la disciplina de la Comunicación Social, para contribuir a dinamizar y acelerar los ritmos del desarrollo. Esto sólo es posible cuando la comunicación se convierte en un elemento integral del proyecto y del proceso de desarrollo; y cuando se la ejecuta de forma estratégica y profesional.
La "Comunicación para el Desarrollo" es una forma particular de hacer comunicación. Esta particularidad se debe a que este tipo de comunicación busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes, como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder (empoderar) a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de "muchos-a-muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales. Por ello, quienes trabajamos en este ámbito debemos comprometernos a convencer a otros, del valor de este enfoque; ya sea publicando, promoviendo el debate, o socializando la información más actualizada; y por supuesto, continuar investigando y sistematizando experiencias de desarrollo con perspectiva comunicacional.
4.- ¿Una inadecuada comunicación genera conflictos?
La minería no deja de ser una industria exenta de críticas y polémicas, su imagen proyectada depende en gran medida de factores ideológicos, lo que dificulta el diseño de argumentaciones y estrategias comunicacionales. Por ello no sorprende la preocupación de los ejecutivos de la industria por mejorar la imagen pública y la relación con la sociedad. El dar a conocer lo que la minería significa para el país y las oportunidades que representa es parte clave de la agenda del desarrollo minero, si bien se ha avanzado en este sentido, y en especial sobre la percepción de los efectos ambientales, el tratamiento de los medios de comunicación sigue siendo poco favorable para la imagen de la minería.
Una de las tendencias interesantes, para nosotros los comunicólogos, es la constante y emergente preocupación por temas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y de Gestión Medio Ambiental. Un ejemplo de ello lo vemos si revisamos los sitios Web de las empresas mineras, en éstos nos encontramos que todas le dan un lugar de relevancia a conceptos como desarrollo sustentable, relaciones comunitarias o medio ambiente, sólo en una se debe buscar más allá de la página de inicio para encontrar estas nociones y en la mayoría están presentes en la misma definición de su negocio. Sin embargo la arista comunicacional de los esfuerzos de RSE no debe quedar en ello, mas bien deben ir orientados a mejorar las relaciones con los actores involucrados, por un lado dando a conocer las actividades desarrolladas, y por otro recogiendo información desde la comunidad tanto para futuras acciones como para la gestión valórica de la empresa.
La comunicación entendida como una gestión de relaciones, tanto a nivel directo con los stakeholders, como a través de medios de prensa, es preponderante en las organizaciones mineras. Su principal aporte a la empresa es el “crear valor en la relación de la compañía con sus grupos de interés”, mientras que otro mencionaba que su función es “situar a la compañía a nivel de la comunidad local como una empresa responsable socialmente”, este a mi entender es el camino correcto, sin embargo la comunicación en las empresas mineras todavía tiene mucho que avanzar, a nivel mediático por ejemplo no se ve todavía un posicionamiento claro de las acciones de responsabilidad social o de responsabilidad medio ambiental. Al entender la comunicación como relaciones y principalmente relaciones simbólicas las empresas mineras presentan una serie de desafíos entre los que se encuentran los siguientes:
• La distancia geográfica hace que se sepa poco de los aspectos positivos de la vida en la minería y que finalmente sólo trasciendan accidentes, huelgas u otros fenómenos negativos. Las empresas mineras deben ser capaces de acercar su mundo distante al ciudadano común y corriente, no a través de grandes campañas publicitarias como se ha intentado anteriormente, sino más bien dando a conocer relatos, narraciones de historias de vida que los vinculen emocionalmente.
• Identificarse con causas sociales .Si bien la minería y sus programas de RSE apoyan diversas causas y programas sociales, no se han identificado con alguna causa específica. Las líneas de acción en este campo son delicadas ya que el apoyo social muchas veces es visto como encubrimiento o lavado de imagen, por ello es importante que las empresas mineras se puedan identificar con una causa en el que su involucramiento sea lógico y coherente, el “desarrollo país” , “tecnología e investigación” son algunos ejemplos a abarcar.
• Al comienzo de este artículo mencioné que uno de los problemas de la minería se debe a que su imagen depende en gran parte a nociones ideológicas, es decir a formas de cognición social compartida por los miembros de un grupo de personas, a pesar de la carga negativa de la palabra ideología, con esta sólo me refiero a las maneras de comprender y actuar frente a un fenómeno por un grupo determinado, así por ejemplo los ecologistas tendrán una mala percepción de todo lo que haga una empresa minera y los ejecutivos de una de ellas no comprenderán las criticas después de “toda la inversión medio ambiental” . Los directores de comunicación tienen el desafío de comprender las estructuras ideológicas de su propio medio junto con la de otros grupos/actores implicados, para poder dialogar, retroalimentar sus prácticas y dar a conocer sus avances.
Si bien existen otros desafíos comunicacionales de la minería, como por ejemplo la importancia y complejidades de la comunicación a nivel interno, me parece que las anteriormente planteadas han pasado desapercibidas en los análisis clásicos sobre la materia. En general en las empresas mineras los directivos de comunicación están presentes en las más altas esferas de decisión, y éste es otro tema central para sortear con eficiencia y tomarlo como otro desafío.
MG. GINA GOGIN SIAS
ABRIL 2010.
viernes, 27 de agosto de 2010
GINA GOGIN:RELACIONES COMUNITARIAS Y ELABORACIÓN DE PROYECTOS
UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y LETRAS
CENTRO DE EXTENSIÓN Y PROYECCIÓN (CEUPS/LETRAS)
CURSO: RELACIONES COMUNITARIAS Y ELABORACIÓN DE PROYECTOS
PROF : MG. GINA GOGIN
SUMILLLA
El rol desempeñado por los promotores, relacionistas comunitarios y trabajadores de campo en general, es fundamental dado que son los protagonistas y hacedores de las relaciones comunicativas con la comunidad. Por definición el desarrollo comunitario es el proceso por el cual las comunidades abordan las necesidades definidas localmente y mejoran su calidad de vida. Los niveles de desarrollo alcanzados son un claro espejo que deja ver sus necesidades, preferencias y deseos. Este desarrollo es parte de un proceso que comienza con la toma de conciencia y se continúa con el compromiso y con la fijación de objetivos. En todo este ciclo son los profesionales antes mencionados los que deben llevar el “norte” de las comunicaciones y en general relaciones con la comunidad.
Este desarrollo tiene como objetivo sostenerse en el tiempo, siendo éste el gran desafío es el gran desafío; más aún para las comunicaciones. El éxito depende en gran medida de planificar las estrategias apropiadas y movilizar los recursos apropiados para alcanzar las metas de desarrollo. El Perú es uno de los países de mayor tradición minera en Latinoamérica y actualmente uno de los de mayor desarrollo de esta actividad. Sin embargo, a pesar de la importancia de esta actividad en la productividad de su economía, también tiene grandes problemas con las comunidades afectadas por el desarrollo de los proyectos, muchas veces debido a malas estrategias de comunicación por parte de las empresas mineras.
La comunicación, es tal vez la principal herramienta para poder moldear la imagen, la interacción diaria con la población circundante, etc. Debemos tener como premisa que muchas veces nos toca trabajar, en el seno de comunidades que mantienen rasgos culturales propios y distintos a los de las zonas más urbanizadas del país. En este sentido, las estrategias de comunicación deben ser un reflejo de estas particularidades regionales así como de la imagen previa que se tiene de la actividad que estamos desarrollando en la localidad, a fin de construir percepciones favorables hacia esta.
Ello es producto muchas veces, de la ausencia de un Plan Estratégico de Comunicaciones por parte de la empresa y/o de un Proyecto de Comunicación del
Dpto. o área encargada de las relaciones con la comunidad. Pues ésta se constituye también como una relación comunicativa; con la diferencia que debe ser planificada con anterioridad. Por esta razón es que este curso se propone, desde la perspectiva de la Comunicación Estratégica, brindar a los participantes las herramientas necesarias para la elaboración de un proyecto de comunicación,
OBJETIVOS
1. Reflexionar sobre las actividades que implica el trabajo de campo
2. Abordar, con recomendaciones, temas como el trabajo de campo, las relaciones con la comunidad, la participación, el rapport.
3. Promover una discusión sobre el Rol de la Comunicación para el Desarrollo, en actividades laborales como las Relaciones Comunitarias
4. Brindar la información necesaria sobre cómo se elabora un Proyecto de Comunicación.
5. Planificar, diseñar y elaborar un Proyecto de Comunicación de tema libre.
TEMARIO
1. El Trabajo de Campo: Qué es?
1.1 Las Relaciones Comunitarias como Procesos de Comunicación
1.2 Las relaciones Comunitarias:
- La entrada al campo
- Estrategias de trabajo de campo
- El Rapport
- La Participación
- El Rol de la Comunicación
2. Comunicación Estratégica
2.1 Planificar la Comunicación
2.2 Objetivos de la Planificación
3.2 Elaboración del Proyecto de Comunicación
3. Elaboración de un Proyecto de Comunicación
3.1 Fases o Etapas
3.2 La planificación
3.3 La investigación comunicacional
4. Diseño de un proyecto de Comunicación
4.4 Reporte de Resultados de la investigación comunicacional
4.5. Señalamiento de Públicos (Objetivo Primario, Secundario, Aliados), como también de Acciones, Actividades e Ideas-Eje
5. La ejecución de un proyecto de Comunicación
Mensajes
Selección de Medios y Canales
Otras actividades
Cronograma
Presupuesto
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y LETRAS
CENTRO DE EXTENSIÓN Y PROYECCIÓN (CEUPS/LETRAS)
CURSO: RELACIONES COMUNITARIAS Y ELABORACIÓN DE PROYECTOS
PROF : MG. GINA GOGIN
SUMILLLA
El rol desempeñado por los promotores, relacionistas comunitarios y trabajadores de campo en general, es fundamental dado que son los protagonistas y hacedores de las relaciones comunicativas con la comunidad. Por definición el desarrollo comunitario es el proceso por el cual las comunidades abordan las necesidades definidas localmente y mejoran su calidad de vida. Los niveles de desarrollo alcanzados son un claro espejo que deja ver sus necesidades, preferencias y deseos. Este desarrollo es parte de un proceso que comienza con la toma de conciencia y se continúa con el compromiso y con la fijación de objetivos. En todo este ciclo son los profesionales antes mencionados los que deben llevar el “norte” de las comunicaciones y en general relaciones con la comunidad.
Este desarrollo tiene como objetivo sostenerse en el tiempo, siendo éste el gran desafío es el gran desafío; más aún para las comunicaciones. El éxito depende en gran medida de planificar las estrategias apropiadas y movilizar los recursos apropiados para alcanzar las metas de desarrollo. El Perú es uno de los países de mayor tradición minera en Latinoamérica y actualmente uno de los de mayor desarrollo de esta actividad. Sin embargo, a pesar de la importancia de esta actividad en la productividad de su economía, también tiene grandes problemas con las comunidades afectadas por el desarrollo de los proyectos, muchas veces debido a malas estrategias de comunicación por parte de las empresas mineras.
La comunicación, es tal vez la principal herramienta para poder moldear la imagen, la interacción diaria con la población circundante, etc. Debemos tener como premisa que muchas veces nos toca trabajar, en el seno de comunidades que mantienen rasgos culturales propios y distintos a los de las zonas más urbanizadas del país. En este sentido, las estrategias de comunicación deben ser un reflejo de estas particularidades regionales así como de la imagen previa que se tiene de la actividad que estamos desarrollando en la localidad, a fin de construir percepciones favorables hacia esta.
Ello es producto muchas veces, de la ausencia de un Plan Estratégico de Comunicaciones por parte de la empresa y/o de un Proyecto de Comunicación del
Dpto. o área encargada de las relaciones con la comunidad. Pues ésta se constituye también como una relación comunicativa; con la diferencia que debe ser planificada con anterioridad. Por esta razón es que este curso se propone, desde la perspectiva de la Comunicación Estratégica, brindar a los participantes las herramientas necesarias para la elaboración de un proyecto de comunicación,
OBJETIVOS
1. Reflexionar sobre las actividades que implica el trabajo de campo
2. Abordar, con recomendaciones, temas como el trabajo de campo, las relaciones con la comunidad, la participación, el rapport.
3. Promover una discusión sobre el Rol de la Comunicación para el Desarrollo, en actividades laborales como las Relaciones Comunitarias
4. Brindar la información necesaria sobre cómo se elabora un Proyecto de Comunicación.
5. Planificar, diseñar y elaborar un Proyecto de Comunicación de tema libre.
TEMARIO
1. El Trabajo de Campo: Qué es?
1.1 Las Relaciones Comunitarias como Procesos de Comunicación
1.2 Las relaciones Comunitarias:
- La entrada al campo
- Estrategias de trabajo de campo
- El Rapport
- La Participación
- El Rol de la Comunicación
2. Comunicación Estratégica
2.1 Planificar la Comunicación
2.2 Objetivos de la Planificación
3.2 Elaboración del Proyecto de Comunicación
3. Elaboración de un Proyecto de Comunicación
3.1 Fases o Etapas
3.2 La planificación
3.3 La investigación comunicacional
4. Diseño de un proyecto de Comunicación
4.4 Reporte de Resultados de la investigación comunicacional
4.5. Señalamiento de Públicos (Objetivo Primario, Secundario, Aliados), como también de Acciones, Actividades e Ideas-Eje
5. La ejecución de un proyecto de Comunicación
Mensajes
Selección de Medios y Canales
Otras actividades
Cronograma
Presupuesto
GINA GOGIN: EL DIAGNÓSTICO COMUNICACIONAL
UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS
FACULTAD DE CIENCIAS Y LETRAS
CENTRO DE EXTENSIÓN Y PROYECCIÓN SOCIAL (CEUPS/LETRAS)
CURSO: COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO: EL DIAGNÓSTICO COMUNICACINAL
PROF: MG. GINA GOGIN
SUMILLA
La comunicación para el desarrollo, es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. Uno de los retos mayores de la comunidad mundial es el de la erradicación de la pobreza y las consecuencias que deviene de ésta. Para responde este reto se necesitarán nuevas tecnologías y nuevas formas de colaboración e interacción entre los actores socio-políticos y culturales, que están implicados y comprometidos con este proceso de cambio social. Informar, educar o elevar el nivel de conciencia son ingredientes necesarios de la comunicación, pero no son suficientes para que la gente cambie prácticas y comportamientos establecidos a lo largo de mucho tiempo. La comunicación para el desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible el desarrollo alcanzado. Pues todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas.
Al respecto, diversas investigaciones indican que los cambios en conocimiento y actitudes no necesariamente resultan en un cambio de comportamiento. Porque para generar cambios en el comportamiento, es necesario partir la lógica y las prácticas sociales de la propia población. Es decir, “descubrir” y entender las barreras para el cambio o adopción de nuevas prácticas y la lógica en el comportamiento de la población. No basta con crear conciencia en cuanto a los "beneficios"; es imprescindible entender los obstáculos que enfrenta la gente o los "costos" que ellos creen que se derivarían de tal cambio.
Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente. Ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio -desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicial- la idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas.
Por ello es que en el presente curso vamos a trabajar la noción de diagnóstico comunicacional, no desde la perspectiva de la Comunicación Organizacional exclusivamente, ni desde el punto de vista del Marketing. nuestro interés es brindar una noción amplia de lo que es el Diagnóstico Comunicacional, que no se quede en detectar quien se comunica con quien a través de que canales. Nuestro interés es que a través del Binomio: Comunicación/Cultura pueda llegarse a entender que el diagnóstico comunicacional, pasa también por un estudio de percepciones, hábitos y conductas (que muchas veces vienen “de antiguo”); así como del Mapeo de Alcances y de Actores que intervienen en el escenario. Pues también los mapas sirven para investigar escenarios, relaciones de comunicación, y rutinas cotidianas. Proponemos pues brindar un enfoque de Diagnóstico Comunicacional, en el que sean el hombre y la mujer peruanos los protagonistas de este módulo de aprendizajes, que no nos lleva a otra cosa; sino a aprender qué es una COMUNICACIÓN EFICAZ.
OBJETIVOS
1. Brindar las herramientas teórico-metodológicas para entender el debate y Marco Conceptual sobre “La Comunicación para el Desarrollo. Poniendo el énfasis en los principios de ésta.
2. Poner el énfasis en la necesidad de conocer al “Otro” de la comunicación.
3. Aprender a elaborar el diseño de un Diagnóstico Comunicacional, así como el Marco Teórico que le corresponde en el ámbito de la Comunicación para el desarrollo.
4. Aprender a hacer distintos tipos de Mapas y Territorios, enfocados a la comunicación.
5. Buscar material de comparación en experiencias similares.
6. Discutir la noción de “Comunicación Eficaz” como parte conclusiva del curso.
TEMARIO
1. La Comunicación para el Desarrollo:
Breve reseña histórica
El Congreso de Roma y el surgimiento de la categoría
La terminología usada: Discusión y Debate actual
La Comunicación Eficaz
Principios de la Comunicación para el Desarrollo
2. El Diagnóstico Comunicacional
Definición y Tipos de diagnóstico
Los estudios de percepciones y actitudes,
Topologías urbanas: Los mapas (mentales, de actores, etc.)
Metodologías Participativas
Cómo se hace un Diagnóstico participativo?
3. El Diagnóstico Comunicacional como investigación
El Ciclo del Proyecto: lugar del diagnóstico: Utilidad
Los usos de la investigación: El proyecto
Desarrollo del Proyecto
4. El Diagnóstico Comunicacional: Trabajo de campo
El trabajo de campo
Ordenamiento y Procesamiento
Reporte de Resultados.
.
FACULTAD DE CIENCIAS Y LETRAS
CENTRO DE EXTENSIÓN Y PROYECCIÓN SOCIAL (CEUPS/LETRAS)
CURSO: COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO: EL DIAGNÓSTICO COMUNICACINAL
PROF: MG. GINA GOGIN
SUMILLA
La comunicación para el desarrollo, es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. Uno de los retos mayores de la comunidad mundial es el de la erradicación de la pobreza y las consecuencias que deviene de ésta. Para responde este reto se necesitarán nuevas tecnologías y nuevas formas de colaboración e interacción entre los actores socio-políticos y culturales, que están implicados y comprometidos con este proceso de cambio social. Informar, educar o elevar el nivel de conciencia son ingredientes necesarios de la comunicación, pero no son suficientes para que la gente cambie prácticas y comportamientos establecidos a lo largo de mucho tiempo. La comunicación para el desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible el desarrollo alcanzado. Pues todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas.
Al respecto, diversas investigaciones indican que los cambios en conocimiento y actitudes no necesariamente resultan en un cambio de comportamiento. Porque para generar cambios en el comportamiento, es necesario partir la lógica y las prácticas sociales de la propia población. Es decir, “descubrir” y entender las barreras para el cambio o adopción de nuevas prácticas y la lógica en el comportamiento de la población. No basta con crear conciencia en cuanto a los "beneficios"; es imprescindible entender los obstáculos que enfrenta la gente o los "costos" que ellos creen que se derivarían de tal cambio.
Una comunicación efectiva consiste en difundir información a públicos específicos, escuchar sus necesidades e inquietudes y responder apropiadamente. Ya sea que se esté discutiendo un proyecto específico o un programa de reformas más amplio -desde salud, educación o desarrollo rural hasta desarrollo del sector privado, o reforma financiera o judicial- la idea es construir el mayor consenso posible, mejorando para ello el grado de entendimiento público y promoviendo un diálogo informado entre todas las partes involucradas.
Por ello es que en el presente curso vamos a trabajar la noción de diagnóstico comunicacional, no desde la perspectiva de la Comunicación Organizacional exclusivamente, ni desde el punto de vista del Marketing. nuestro interés es brindar una noción amplia de lo que es el Diagnóstico Comunicacional, que no se quede en detectar quien se comunica con quien a través de que canales. Nuestro interés es que a través del Binomio: Comunicación/Cultura pueda llegarse a entender que el diagnóstico comunicacional, pasa también por un estudio de percepciones, hábitos y conductas (que muchas veces vienen “de antiguo”); así como del Mapeo de Alcances y de Actores que intervienen en el escenario. Pues también los mapas sirven para investigar escenarios, relaciones de comunicación, y rutinas cotidianas. Proponemos pues brindar un enfoque de Diagnóstico Comunicacional, en el que sean el hombre y la mujer peruanos los protagonistas de este módulo de aprendizajes, que no nos lleva a otra cosa; sino a aprender qué es una COMUNICACIÓN EFICAZ.
OBJETIVOS
1. Brindar las herramientas teórico-metodológicas para entender el debate y Marco Conceptual sobre “La Comunicación para el Desarrollo. Poniendo el énfasis en los principios de ésta.
2. Poner el énfasis en la necesidad de conocer al “Otro” de la comunicación.
3. Aprender a elaborar el diseño de un Diagnóstico Comunicacional, así como el Marco Teórico que le corresponde en el ámbito de la Comunicación para el desarrollo.
4. Aprender a hacer distintos tipos de Mapas y Territorios, enfocados a la comunicación.
5. Buscar material de comparación en experiencias similares.
6. Discutir la noción de “Comunicación Eficaz” como parte conclusiva del curso.
TEMARIO
1. La Comunicación para el Desarrollo:
Breve reseña histórica
El Congreso de Roma y el surgimiento de la categoría
La terminología usada: Discusión y Debate actual
La Comunicación Eficaz
Principios de la Comunicación para el Desarrollo
2. El Diagnóstico Comunicacional
Definición y Tipos de diagnóstico
Los estudios de percepciones y actitudes,
Topologías urbanas: Los mapas (mentales, de actores, etc.)
Metodologías Participativas
Cómo se hace un Diagnóstico participativo?
3. El Diagnóstico Comunicacional como investigación
El Ciclo del Proyecto: lugar del diagnóstico: Utilidad
Los usos de la investigación: El proyecto
Desarrollo del Proyecto
4. El Diagnóstico Comunicacional: Trabajo de campo
El trabajo de campo
Ordenamiento y Procesamiento
Reporte de Resultados.
.
miércoles, 18 de agosto de 2010
CURSO: MG. GINA GOGIN "INDICIOS Y SIMBOLOS"
COMUNICACIÓN
PorEdy
Comunicarse es establecer una relación, hacer partícipe al otro de lo que uno tiene. Para que exista, debe haber por lo menos dos personas:
El emisor quien envía el mensaje, iniciando la comunicación. Para realizar esta acción debe codificarlo, es decir convertir su pensamiento en signos para que pueda ser transmitido; mientras que El receptor se encarga de la decodificación del mensaje para convertirlo en pensamiento; teniendo en cuenta que si no se logra decodificar, no podría existir comunicación. Para evitar esta situación el emisor debe cuidar mucho la forma en que emite su mensaje, y utilizar los canales adecuados.
La comunicación, para que realmente exista, debe ser un proceso compartido. Por esta razón no existe un emisor ni un receptor permanentes, sino que los roles se van intercambiando a lo largo del proceso.
Conociendo las características de un equipo, la única forma comunicacional que le permite funcionar acertadamente es la bidireccional; aunque este tipo de comunicación sea más trabajosa para quien ejerce el liderazgo, el resto de los integrantes del equipo tienden a sentirse dejados a un lado e inseguros de sí mismos cuando no tienen una comunicación en ambos sentidos. Aun cuando se comuniquen actos hostiles, parece haber menos resentimiento entre el emisor y el receptor cuando hay comprensión firme por ambas partes.
Los equipos que son más productivos tienen establecida una red de comunicaciones más adecuada que aquellos que son menos productivos. Hay mayor participación, rendimiento y satisfacción cuando los integrantes sienten que tienen el derecho a intervenir en la discusión y donde se proveen los medios para concesiones mutuas adecuadas entre los conductores y los otros miembros.
La necesidad natural del hombre de conocer el medio que lo rodea, liberarse de incertidumbres y buscar seguridad, determina que todo integrante de un equipo esté siempre ávido de información. El individuo necesita saber qué ha pasado, qué sucede, qué se proyecta, lo que determina la importancia de saber comunicarse.
"Si no sabéis comunicar bien con los demás, no sabréis convencer ni motivar. Si no sabéis comunicar estaréis mal informados y no podréis dirigir ni controlar con eficacia." (Robert Papin).
Diferencia entre indicio
y símbolo
• INDICIO: Asociación con el objeto. Ejemplos Humo a fuego, huellas a presencia de animal o persona.
• SÍMBOLOS: Representación acordada de un concepto, objeto elegido convencionalmente. Ejemplos La paloma representa la Paz, Bandera y el Escudo
PorEdy
Comunicarse es establecer una relación, hacer partícipe al otro de lo que uno tiene. Para que exista, debe haber por lo menos dos personas:
El emisor quien envía el mensaje, iniciando la comunicación. Para realizar esta acción debe codificarlo, es decir convertir su pensamiento en signos para que pueda ser transmitido; mientras que El receptor se encarga de la decodificación del mensaje para convertirlo en pensamiento; teniendo en cuenta que si no se logra decodificar, no podría existir comunicación. Para evitar esta situación el emisor debe cuidar mucho la forma en que emite su mensaje, y utilizar los canales adecuados.
La comunicación, para que realmente exista, debe ser un proceso compartido. Por esta razón no existe un emisor ni un receptor permanentes, sino que los roles se van intercambiando a lo largo del proceso.
Conociendo las características de un equipo, la única forma comunicacional que le permite funcionar acertadamente es la bidireccional; aunque este tipo de comunicación sea más trabajosa para quien ejerce el liderazgo, el resto de los integrantes del equipo tienden a sentirse dejados a un lado e inseguros de sí mismos cuando no tienen una comunicación en ambos sentidos. Aun cuando se comuniquen actos hostiles, parece haber menos resentimiento entre el emisor y el receptor cuando hay comprensión firme por ambas partes.
Los equipos que son más productivos tienen establecida una red de comunicaciones más adecuada que aquellos que son menos productivos. Hay mayor participación, rendimiento y satisfacción cuando los integrantes sienten que tienen el derecho a intervenir en la discusión y donde se proveen los medios para concesiones mutuas adecuadas entre los conductores y los otros miembros.
La necesidad natural del hombre de conocer el medio que lo rodea, liberarse de incertidumbres y buscar seguridad, determina que todo integrante de un equipo esté siempre ávido de información. El individuo necesita saber qué ha pasado, qué sucede, qué se proyecta, lo que determina la importancia de saber comunicarse.
"Si no sabéis comunicar bien con los demás, no sabréis convencer ni motivar. Si no sabéis comunicar estaréis mal informados y no podréis dirigir ni controlar con eficacia." (Robert Papin).
Diferencia entre indicio
y símbolo
• INDICIO: Asociación con el objeto. Ejemplos Humo a fuego, huellas a presencia de animal o persona.
• SÍMBOLOS: Representación acordada de un concepto, objeto elegido convencionalmente. Ejemplos La paloma representa la Paz, Bandera y el Escudo
CAMBIO SOCIAL Y NUEVO COMUNICADOR
El nuevo comunicador y la promoción del cambio social
Tomando un párrafo de Alfonso Gumucio Dagrón “El nuevo comunicador debe entender profundamente que la comunicación para el cambio social trabaja esencialmente con culturas y que se necesita una sensibilidad muy especial para apoyar el proceso de cambio social en el mundo en desarrollo, que no tiene nada más a que aferrarse que a su identidad cultural. Desarrollo y cambio social deben ser posibles dentro de un proceso de intercambios culturales horizontales y respetuosos”.
Coincido totalmente con Gumucio Dagrón, en el Perú urge comunicadores con sensibilidad y capaces de apostar por el cambio social, lamentablemente las universidades no nos forman con esas características, la gran mayoría egresa pensando que va conseguir un trabajo en RPP Noticias, Canal N, Diario el Comercio y otros; los cual limita su campo de trabajo al simple hecho de informar, dejando de lado que frente a sus narices hay una realidad que exige que los comunicadores asuman el rol de promover un cambio social.
En los años de ejercicio de la carrera, he aprendido que los comunicadores tenemos que mirar más allá de la noticia, preocuparnos por aportar a lograr que todos y todas podamos vivir de manera digna, a través de la implementación de proyectos de comunicación y educación multicultural que permitan empoderar al ciudadano, respetando su identidad y adecuándola a su habitat natural.
Hay sectores de la población que no acceden a los servicios básicos, que sus derechos son vulnerados y que requieren ser interpretados a través de los medios de comunicación, proyectos, programas u otras actividades de desarrollo que involucren a las organizaciones sociales y autoridades. Por ejemplo: La promoción de la participación de la mujer campesina, fortalecimiento de las organizaciones agropecuarias, la cultura ancestral, desarrollo rural sostenible, la exigibilidad de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la participación ciudadana y el rol del ciudadano y ciudadana, el cambio climático, los proyectos y cadenas productivas, la artesanía y otros, son sólo algunos de los espacios donde debe intervenir el comunicador preocupado por el desarrollo.
Sin duda, las herramientas que nos brinda la tecnología, constituyen una gran oportunidad para hacer visible el trabajo y lograr o captar el financiamiento que permita darle la sostenibilidad económica a los proyectos que trabajemos, además de posicionar a los y las lideres que no son visibles en los medios tradicionales.
Los comunicadores tenemos mucho que hacer.
Carmen Alejos Valverde
Comunicación para el desarrollo.
Chimbote, 24 de junio de 2010-06-25
Tomando un párrafo de Alfonso Gumucio Dagrón “El nuevo comunicador debe entender profundamente que la comunicación para el cambio social trabaja esencialmente con culturas y que se necesita una sensibilidad muy especial para apoyar el proceso de cambio social en el mundo en desarrollo, que no tiene nada más a que aferrarse que a su identidad cultural. Desarrollo y cambio social deben ser posibles dentro de un proceso de intercambios culturales horizontales y respetuosos”.
Coincido totalmente con Gumucio Dagrón, en el Perú urge comunicadores con sensibilidad y capaces de apostar por el cambio social, lamentablemente las universidades no nos forman con esas características, la gran mayoría egresa pensando que va conseguir un trabajo en RPP Noticias, Canal N, Diario el Comercio y otros; los cual limita su campo de trabajo al simple hecho de informar, dejando de lado que frente a sus narices hay una realidad que exige que los comunicadores asuman el rol de promover un cambio social.
En los años de ejercicio de la carrera, he aprendido que los comunicadores tenemos que mirar más allá de la noticia, preocuparnos por aportar a lograr que todos y todas podamos vivir de manera digna, a través de la implementación de proyectos de comunicación y educación multicultural que permitan empoderar al ciudadano, respetando su identidad y adecuándola a su habitat natural.
Hay sectores de la población que no acceden a los servicios básicos, que sus derechos son vulnerados y que requieren ser interpretados a través de los medios de comunicación, proyectos, programas u otras actividades de desarrollo que involucren a las organizaciones sociales y autoridades. Por ejemplo: La promoción de la participación de la mujer campesina, fortalecimiento de las organizaciones agropecuarias, la cultura ancestral, desarrollo rural sostenible, la exigibilidad de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la participación ciudadana y el rol del ciudadano y ciudadana, el cambio climático, los proyectos y cadenas productivas, la artesanía y otros, son sólo algunos de los espacios donde debe intervenir el comunicador preocupado por el desarrollo.
Sin duda, las herramientas que nos brinda la tecnología, constituyen una gran oportunidad para hacer visible el trabajo y lograr o captar el financiamiento que permita darle la sostenibilidad económica a los proyectos que trabajemos, además de posicionar a los y las lideres que no son visibles en los medios tradicionales.
Los comunicadores tenemos mucho que hacer.
Carmen Alejos Valverde
Comunicación para el desarrollo.
Chimbote, 24 de junio de 2010-06-25
martes, 29 de junio de 2010
COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO: DÓNDE SE HACE?
DÓNDE SE HACE LA COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO?
Por: Gina Gogin
Junio 2010.
“El proyecto GCP/RLA/114/ITA "Comunicación para el Desarrollo en América Latina", identificó tres grupos de acciones prioritarias para su quehacer en la implementación del proyecto: "necesidad de reforzar la disciplina de la comunicación para el desarrollo como instrumento al servicio del desarrollo rural en los países de la región, para lo cual se consideró indispensable sistematizar las experiencias válidas realizadas; redefinir el rol de la comunicación en el nuevo contexto de estrategias y políticas de desarrollo que están implementando la mayoría de los países de la región; y, avanzar en la formulación de contenidos curriculares y de una modalidad formal de estudio que permita la formación en comunicación a nivel de la enseñanza superior."
Esta cita extraída de un texto producido por Lydda Gaviria Oficial de la FAO, nos muestra lo que se pensaba y actuaba en la FAO allá por los noventas en el ámbito de la Comunicación para el Desarrollo. Decimos esto pues al parecer lo que más se hace hoy, en nuestro país es aprender “la melodía pero no la letra”. La orientación en este ámbito sigue siendo la “proyectología” desde hace aproximadamente ocho ó diez años, y la “seminariología”; es decir el oficio de elaborar proyectos con la correspondiente tarea de la captación de fondos, y la organización de debates, talleres, campañas y seminarios. Por último, por qué no decirlo, también la publicación de éstos forma parte del quehacer del mundo de la comunicación para el desarrollo.
Mientras tanto, el país sigue pidiendo a gritos comunicadores para el desarrollo capacitados en COMUNICAR y en facilitar la COMUNICACIÓN. Pero esa necesidad ya se volvió también una letanía más como muchas otras que nos pesan en las espaldas. “Hace falta la comunicación”, “El problema es no saber comunicarnos”, “No se supo comunicar adecuadamente”; son frases que se escuchan cuando se bloquea una carretera, se inicia una huelga, o se toma un asiento minero. Pero por lo general los comunicadores para el desarrollo, tampoco los sociales, no son los convocados. Hay que posicionar la especialidad dicen algunos, no se sabe qué es un comunicador para el desarrollo dicen otros; pero lo que realmente ocurre es que ni la orientación de la mayoría de proyectos que he podido revisar( y sus componentes comunicacionales), ni la de las especialidades, se han adecuado al país, no digo a Lima, y a las demandas nacionales. Por ejemplo, parecería inimaginable pensar en la necesidad de iniciar actividades para procesos de formación sistemática del profesional requerido y no existente en el mercado: el Comunicador para el Desarrollo rural; es decir para proyectos de tipo productivo y de orientación económica.
No ha habido la sistematización necesaria de las experiencias de trabajo comunicacional en el país que puedan promover o fundamentar propuestas nuevas y realistas. Son las experiencias de los llamados proyectos “productivos”(desde el campo comunicacional) con campesinos, agricultores y profesionales de las ciencias vinculadas al desarrollo rural o medioambiental volcadas a procesos de capacitación (pedagogía masiva audiovisual, radial, cara-a-cara), de información y de comunicación para la organización participativa, las que a nuestro entender han permitiendo construir y diseñar, estrategias, sistemas e instrumentos que posibilitan aplicar ahora el paradigma de la comunicación para el desarrollo. Es el modelo Interlocutor- Interlocutor. Este modelo cuestiona la eficiencia pedagógica del modelo tradicional, que por vertical, impone códigos y contenidos; dicho de otro modo, el modelo de proyecto construido desde el gabinete, desde la oficina, que veladamente sigue utilizando el paradigma de Lazwell (E-M-R). La metodología que exige ese tipo de profesiones, es decir la participación y el trabajo en conjunto con los “beneficiarios” es la que nos ha posibilitado a los comunicadores aprender a dialogar con la comunidad y con la naturaleza. Este diálogo también permitió otro tipo de procesos.
La construcción conjunta de mensajes como producto del diálogo entre interlocutores se aproxima al origen etimológico de la palabra comunicación ("comunis facere" = hacer juntos), permite consultar con el destinatario códigos icónicos y verbales, contenidos y nivel, y momento de recepción de los mensajes. Todo ello, carga pues de sentido al discurso de los protagonistas de los procesos comunicativos. Pero para ello, es necesario aquello que desde el escritorio se llama –trabajo de campo-, o simplemente –campo-. Labor para la que no estamos entrenados los comunicadores sociales y tampoco los comunicadores para el desarrollo. Pues no se trata de un trabajo de recolección de datos o información para una investigación, diagnóstico, etc., sino de un proceso de establecimiento de relaciones comunicativas que permitan la convivencia armoniosa que haga posible un desarrollo sustentable.
El desarrollo tiene que ver, ante todo, con los seres humanos. No existe desarrollo solamente con el avance de la ciencia y de las tecnologías derivadas de dicho avance. Es más, se ha constatado reiteradas veces y, desafortunadamente, se sigue constatando, que si no se mejoran las condiciones de vida de grandes masas de la población, respetando al hacerlo las fuentes de energía disponibles y sin agredir a los ecosistemas, si no se incorpora dicha población a los sistemas de educación, salud, bienestar e, inclusive, al mercado, todo proceso denominado de desarrollo no será más que un crecimiento a corto plazo para segmentos muy reducidos de la sociedad cada vez más alejados de grupos crecientes que bordean, o se hunden, en la pobreza.
Las Naciones Unidas realizaron una revisión de los indicadores del nivel de los países, pasando de los meramente economicistas a aquellos que toman en cuenta el real desarrollo. En los nuevos indicadores está, implícito, el concepto de sustentabilidad. Para que exista un real desarrollo los procesos de cambio deben ser sustentables en cuatro dominios:
• Sustentabilidad económica, para asegurar los niveles de crecimiento necesarios y la inversión en la investigación permanente
• Sustentabilidad ecológica, para asegurar el uso racional y perdurable de los recursos naturales, en particular el agua y los bosques, utilizando los réditos sin agotar, por explotación, el capital
• Sustentabilidad energética, para no agotar los recursos energéticos no renovables antes de que la investigación científica nos asegure nuevas fuentes de energía limpia
• Sustentabilidad social, para que el desarrollo alcance a todos y no solamente a un reducido núcleo privilegiado, y evitar conflictos sociales de magnitud inimaginable.
Si el desarrollo tiene como sujetos a las personas, que deben ser sus gestores, protagonistas y usuarios, algunos elementos aparecen de inmediato en la construcción de los nuevos paradigmas.
El primero de ellos se encuentra en la necesidad de incrementar, en calidad y cantidad, los niveles de educación, entendida como proceso tendiente a la conformación de ciudadanos conscientes y responsables de sus propias decisiones y de las de la sociedad en que se integran.
El segundo está dado por los sistemas y procesos tendientes a conformar ciudadanos productivos con elevados niveles de eficiencia, procesos a los que podemos denominar de capacitación.
El tercer elemento se encuentra en la necesidad de la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones que los afectan, para lo que es necesario incrementar y mejorar, mediante procesos de democratización, las organizaciones que los representan. Se trata de avanzar en la democracia participativa para atenuar algunas de las limitaciones de la democracia representativa.
La especialidad de “Comunicación para el Desarrollo” pone el acento en formar recursos humanos con competencias definidas para desarrollar actividades de gestión, diseño, producción y evaluación de mensajes y sistemas de comunicación; pero no en procesos de comunicación. La comunicación interpersonal, ésa que implica la convivencia, el trabajo de campo, la facilitación de proyectos y propuestas está ausente en las propuestas curriculares que he podido revisar. Y si este componente comunicacional está es por razones teórico-académicas. A esto se suman los perfiles que las especialidades de “Comunicación para el Desarrollo” ofertan en los diversos medios utilizados. Lo que es complementado con los requisitos que se piden cuando se solicita o se oferta una vacante de comunicador para el desarrollo.
Casi nunca el acento está puesto en lo que constituye el eje de la Comunicación para el Desarrollo ….”una forma particular de hacer comunicación. Esta particularidad se debe a que este tipo de comunicación busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder (empodera) a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de “muchos a muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales.”
Para educar y capacitar se requieren sistemas, instrumentos, procesos y metodologías de comunicación pedagógica que tornen dichos procesos más eficientes y adecuados al usuario. Para la participación democrática se requieren sistemas, instrumentos, procesos y metodologías de información y comunicación; información para la toma de decisiones y comunicación para la organización de los grupos sociales.
El diseño de dichos sistemas es significativamente diferente de los que hoy se denominan medios de comunicación masiva. Estos medios se limitan a difundir un segmento particular de la información conocido como noticia. La mayoría de los profesionales de los medios o bien son empíricos, o bien han sido formados en Facultades o Escuelas de Comunicación funcionales sólo para dichos medios Se forman profesionales de la auto expresión, para la producción de mensajes de carácter afectivo en algunos casos, y directamente manipulatorios en otros. Faltan los profesionales que produzcan mensajes de carácter cognitivo. A continuación citamos algunos ejemplos:
En el ámbito rural, la toma de conciencia sobre el estado de envenenamiento del agua y el suelo, y los pronósticos sobre el agotamiento de las reservas de petróleo mundiales (los más optimistas sitúan este momento en el año 2050) plantean la rápida modificación de modelos productivos que son inviables a plazos cada vez más cercanos.
La búsqueda de un balance energético positivo, una relación no agresiva con los recursos naturales, la eliminación de residuos tóxicos en los alimentos, entre otras, son algunas de las características exigidas a la producción. Las modificaciones de estas conductas requieren de procesos de comunicación para la capacitación, para los cuales los sistemas actuales de extensión agrícola (también en proceso de reducción) no reúnen las condiciones de personal ni equipamiento acordes a la magnitud de la demanda.
El uso eficiente de sistemas de comunicación es indispensable para cualquier acción que se pretenda encarar en torno a estos problemas.
Un indicador irrefutable de la necesidad de procesos de comunicación lo encontramos en el fracaso de incontables proyectos de desarrollo (rurales y urbanos, estatales y privados) por falta de participación de los beneficiarios. Por grande que sea la inversión o el aporte de tecnología, insumos o crédito, no mejorarán de forma duradera los niveles de vida de la población a menos que esta cambie sus actitudes o pautas de comportamiento.
Son las personas las que efectúan el desarrollo, y no puede haber un cambio positivo sin su participación consciente (en términos reales y no retóricos), sin la movilización de sus capacidades y energías y sin aumentar sus conocimientos y destrezas. Por encima de todo proyecto, de todo trabajo en desarrollo, está la dimensión humana. No debemos olvidar nunca que estamos trabajando con personas humanas que lloran, ríen, comen, se enamoran, toman y bailan como nosotros, que solo las vemos a la hora del “trabajo de campo”. La comunicación es fundamental en el desarrollo porque se ocupa precisamente de estas dimensiones humanas. Es la persona humana la que hace la diferencia, lo leí en un documento del Congreso de Roma.
MG. GINA GOGIN SIAS
Por: Gina Gogin
Junio 2010.
“El proyecto GCP/RLA/114/ITA "Comunicación para el Desarrollo en América Latina", identificó tres grupos de acciones prioritarias para su quehacer en la implementación del proyecto: "necesidad de reforzar la disciplina de la comunicación para el desarrollo como instrumento al servicio del desarrollo rural en los países de la región, para lo cual se consideró indispensable sistematizar las experiencias válidas realizadas; redefinir el rol de la comunicación en el nuevo contexto de estrategias y políticas de desarrollo que están implementando la mayoría de los países de la región; y, avanzar en la formulación de contenidos curriculares y de una modalidad formal de estudio que permita la formación en comunicación a nivel de la enseñanza superior."
Esta cita extraída de un texto producido por Lydda Gaviria Oficial de la FAO, nos muestra lo que se pensaba y actuaba en la FAO allá por los noventas en el ámbito de la Comunicación para el Desarrollo. Decimos esto pues al parecer lo que más se hace hoy, en nuestro país es aprender “la melodía pero no la letra”. La orientación en este ámbito sigue siendo la “proyectología” desde hace aproximadamente ocho ó diez años, y la “seminariología”; es decir el oficio de elaborar proyectos con la correspondiente tarea de la captación de fondos, y la organización de debates, talleres, campañas y seminarios. Por último, por qué no decirlo, también la publicación de éstos forma parte del quehacer del mundo de la comunicación para el desarrollo.
Mientras tanto, el país sigue pidiendo a gritos comunicadores para el desarrollo capacitados en COMUNICAR y en facilitar la COMUNICACIÓN. Pero esa necesidad ya se volvió también una letanía más como muchas otras que nos pesan en las espaldas. “Hace falta la comunicación”, “El problema es no saber comunicarnos”, “No se supo comunicar adecuadamente”; son frases que se escuchan cuando se bloquea una carretera, se inicia una huelga, o se toma un asiento minero. Pero por lo general los comunicadores para el desarrollo, tampoco los sociales, no son los convocados. Hay que posicionar la especialidad dicen algunos, no se sabe qué es un comunicador para el desarrollo dicen otros; pero lo que realmente ocurre es que ni la orientación de la mayoría de proyectos que he podido revisar( y sus componentes comunicacionales), ni la de las especialidades, se han adecuado al país, no digo a Lima, y a las demandas nacionales. Por ejemplo, parecería inimaginable pensar en la necesidad de iniciar actividades para procesos de formación sistemática del profesional requerido y no existente en el mercado: el Comunicador para el Desarrollo rural; es decir para proyectos de tipo productivo y de orientación económica.
No ha habido la sistematización necesaria de las experiencias de trabajo comunicacional en el país que puedan promover o fundamentar propuestas nuevas y realistas. Son las experiencias de los llamados proyectos “productivos”(desde el campo comunicacional) con campesinos, agricultores y profesionales de las ciencias vinculadas al desarrollo rural o medioambiental volcadas a procesos de capacitación (pedagogía masiva audiovisual, radial, cara-a-cara), de información y de comunicación para la organización participativa, las que a nuestro entender han permitiendo construir y diseñar, estrategias, sistemas e instrumentos que posibilitan aplicar ahora el paradigma de la comunicación para el desarrollo. Es el modelo Interlocutor- Interlocutor. Este modelo cuestiona la eficiencia pedagógica del modelo tradicional, que por vertical, impone códigos y contenidos; dicho de otro modo, el modelo de proyecto construido desde el gabinete, desde la oficina, que veladamente sigue utilizando el paradigma de Lazwell (E-M-R). La metodología que exige ese tipo de profesiones, es decir la participación y el trabajo en conjunto con los “beneficiarios” es la que nos ha posibilitado a los comunicadores aprender a dialogar con la comunidad y con la naturaleza. Este diálogo también permitió otro tipo de procesos.
La construcción conjunta de mensajes como producto del diálogo entre interlocutores se aproxima al origen etimológico de la palabra comunicación ("comunis facere" = hacer juntos), permite consultar con el destinatario códigos icónicos y verbales, contenidos y nivel, y momento de recepción de los mensajes. Todo ello, carga pues de sentido al discurso de los protagonistas de los procesos comunicativos. Pero para ello, es necesario aquello que desde el escritorio se llama –trabajo de campo-, o simplemente –campo-. Labor para la que no estamos entrenados los comunicadores sociales y tampoco los comunicadores para el desarrollo. Pues no se trata de un trabajo de recolección de datos o información para una investigación, diagnóstico, etc., sino de un proceso de establecimiento de relaciones comunicativas que permitan la convivencia armoniosa que haga posible un desarrollo sustentable.
El desarrollo tiene que ver, ante todo, con los seres humanos. No existe desarrollo solamente con el avance de la ciencia y de las tecnologías derivadas de dicho avance. Es más, se ha constatado reiteradas veces y, desafortunadamente, se sigue constatando, que si no se mejoran las condiciones de vida de grandes masas de la población, respetando al hacerlo las fuentes de energía disponibles y sin agredir a los ecosistemas, si no se incorpora dicha población a los sistemas de educación, salud, bienestar e, inclusive, al mercado, todo proceso denominado de desarrollo no será más que un crecimiento a corto plazo para segmentos muy reducidos de la sociedad cada vez más alejados de grupos crecientes que bordean, o se hunden, en la pobreza.
Las Naciones Unidas realizaron una revisión de los indicadores del nivel de los países, pasando de los meramente economicistas a aquellos que toman en cuenta el real desarrollo. En los nuevos indicadores está, implícito, el concepto de sustentabilidad. Para que exista un real desarrollo los procesos de cambio deben ser sustentables en cuatro dominios:
• Sustentabilidad económica, para asegurar los niveles de crecimiento necesarios y la inversión en la investigación permanente
• Sustentabilidad ecológica, para asegurar el uso racional y perdurable de los recursos naturales, en particular el agua y los bosques, utilizando los réditos sin agotar, por explotación, el capital
• Sustentabilidad energética, para no agotar los recursos energéticos no renovables antes de que la investigación científica nos asegure nuevas fuentes de energía limpia
• Sustentabilidad social, para que el desarrollo alcance a todos y no solamente a un reducido núcleo privilegiado, y evitar conflictos sociales de magnitud inimaginable.
Si el desarrollo tiene como sujetos a las personas, que deben ser sus gestores, protagonistas y usuarios, algunos elementos aparecen de inmediato en la construcción de los nuevos paradigmas.
El primero de ellos se encuentra en la necesidad de incrementar, en calidad y cantidad, los niveles de educación, entendida como proceso tendiente a la conformación de ciudadanos conscientes y responsables de sus propias decisiones y de las de la sociedad en que se integran.
El segundo está dado por los sistemas y procesos tendientes a conformar ciudadanos productivos con elevados niveles de eficiencia, procesos a los que podemos denominar de capacitación.
El tercer elemento se encuentra en la necesidad de la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones que los afectan, para lo que es necesario incrementar y mejorar, mediante procesos de democratización, las organizaciones que los representan. Se trata de avanzar en la democracia participativa para atenuar algunas de las limitaciones de la democracia representativa.
La especialidad de “Comunicación para el Desarrollo” pone el acento en formar recursos humanos con competencias definidas para desarrollar actividades de gestión, diseño, producción y evaluación de mensajes y sistemas de comunicación; pero no en procesos de comunicación. La comunicación interpersonal, ésa que implica la convivencia, el trabajo de campo, la facilitación de proyectos y propuestas está ausente en las propuestas curriculares que he podido revisar. Y si este componente comunicacional está es por razones teórico-académicas. A esto se suman los perfiles que las especialidades de “Comunicación para el Desarrollo” ofertan en los diversos medios utilizados. Lo que es complementado con los requisitos que se piden cuando se solicita o se oferta una vacante de comunicador para el desarrollo.
Casi nunca el acento está puesto en lo que constituye el eje de la Comunicación para el Desarrollo ….”una forma particular de hacer comunicación. Esta particularidad se debe a que este tipo de comunicación busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder (empodera) a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de “muchos a muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales.”
Para educar y capacitar se requieren sistemas, instrumentos, procesos y metodologías de comunicación pedagógica que tornen dichos procesos más eficientes y adecuados al usuario. Para la participación democrática se requieren sistemas, instrumentos, procesos y metodologías de información y comunicación; información para la toma de decisiones y comunicación para la organización de los grupos sociales.
El diseño de dichos sistemas es significativamente diferente de los que hoy se denominan medios de comunicación masiva. Estos medios se limitan a difundir un segmento particular de la información conocido como noticia. La mayoría de los profesionales de los medios o bien son empíricos, o bien han sido formados en Facultades o Escuelas de Comunicación funcionales sólo para dichos medios Se forman profesionales de la auto expresión, para la producción de mensajes de carácter afectivo en algunos casos, y directamente manipulatorios en otros. Faltan los profesionales que produzcan mensajes de carácter cognitivo. A continuación citamos algunos ejemplos:
En el ámbito rural, la toma de conciencia sobre el estado de envenenamiento del agua y el suelo, y los pronósticos sobre el agotamiento de las reservas de petróleo mundiales (los más optimistas sitúan este momento en el año 2050) plantean la rápida modificación de modelos productivos que son inviables a plazos cada vez más cercanos.
La búsqueda de un balance energético positivo, una relación no agresiva con los recursos naturales, la eliminación de residuos tóxicos en los alimentos, entre otras, son algunas de las características exigidas a la producción. Las modificaciones de estas conductas requieren de procesos de comunicación para la capacitación, para los cuales los sistemas actuales de extensión agrícola (también en proceso de reducción) no reúnen las condiciones de personal ni equipamiento acordes a la magnitud de la demanda.
El uso eficiente de sistemas de comunicación es indispensable para cualquier acción que se pretenda encarar en torno a estos problemas.
Un indicador irrefutable de la necesidad de procesos de comunicación lo encontramos en el fracaso de incontables proyectos de desarrollo (rurales y urbanos, estatales y privados) por falta de participación de los beneficiarios. Por grande que sea la inversión o el aporte de tecnología, insumos o crédito, no mejorarán de forma duradera los niveles de vida de la población a menos que esta cambie sus actitudes o pautas de comportamiento.
Son las personas las que efectúan el desarrollo, y no puede haber un cambio positivo sin su participación consciente (en términos reales y no retóricos), sin la movilización de sus capacidades y energías y sin aumentar sus conocimientos y destrezas. Por encima de todo proyecto, de todo trabajo en desarrollo, está la dimensión humana. No debemos olvidar nunca que estamos trabajando con personas humanas que lloran, ríen, comen, se enamoran, toman y bailan como nosotros, que solo las vemos a la hora del “trabajo de campo”. La comunicación es fundamental en el desarrollo porque se ocupa precisamente de estas dimensiones humanas. Es la persona humana la que hace la diferencia, lo leí en un documento del Congreso de Roma.
MG. GINA GOGIN SIAS
sábado, 26 de junio de 2010
IMPULSOS DE GINA GOGIN
IMPULSOS
Nunca sabes cuando
estás en la realidad o
en tu efímera verdad
Lo que digas es lo que haces
Tus actitudes son hasta arrogantes
Puedes hacer daño o a veces
Querer con toda la fuerza que puedas.
Nada esta dicho
Obedeces tus impulsos,
Tus ideas, las pasiones
Que te obligan a ser feliz.
Aparentar lo que no eres
Es solo un juego de niños.
Cuando quieres te hieres
Y dejas la tristeza a flor de piel
Pensando que nadie se da cuenta,
Sonríes, finges que todo esta bien
Cuando todo esta mal,
Que quieres seguir adelante
Aunque no des más.
Dices que te controlas
Pero los impulsos te dominan
Gritas, maltratas, te hieres,
Huyes de ti
Dejas que piensen lo que quieran
Fingiendo que nada te importa
Piensas que nadie podrá contra ti
Te permites enamorarte,
Entregar todo aunque
No te entreguen nada.
No te dejas amilanar por la tristeza
Demuestras fortaleza
Aunque mueras por dentro,
Aparentemente nada importa.
El desahogo para ti es demostrar
Debilidad, algo que no te puedes permitir
Y lo que piensas que controlas
Termina rigiendo tu vida
Que hacer?
Permítete liberar emociones, no solo impulsos
Desahógate, permítete ser tu mismo
Y disfrútalo.
Nunca sabes cuando
estás en la realidad o
en tu efímera verdad
Lo que digas es lo que haces
Tus actitudes son hasta arrogantes
Puedes hacer daño o a veces
Querer con toda la fuerza que puedas.
Nada esta dicho
Obedeces tus impulsos,
Tus ideas, las pasiones
Que te obligan a ser feliz.
Aparentar lo que no eres
Es solo un juego de niños.
Cuando quieres te hieres
Y dejas la tristeza a flor de piel
Pensando que nadie se da cuenta,
Sonríes, finges que todo esta bien
Cuando todo esta mal,
Que quieres seguir adelante
Aunque no des más.
Dices que te controlas
Pero los impulsos te dominan
Gritas, maltratas, te hieres,
Huyes de ti
Dejas que piensen lo que quieran
Fingiendo que nada te importa
Piensas que nadie podrá contra ti
Te permites enamorarte,
Entregar todo aunque
No te entreguen nada.
No te dejas amilanar por la tristeza
Demuestras fortaleza
Aunque mueras por dentro,
Aparentemente nada importa.
El desahogo para ti es demostrar
Debilidad, algo que no te puedes permitir
Y lo que piensas que controlas
Termina rigiendo tu vida
Que hacer?
Permítete liberar emociones, no solo impulsos
Desahógate, permítete ser tu mismo
Y disfrútalo.
domingo, 25 de abril de 2010
MINERÍA Y COMUNICACIÓN: LOS DESAFÍOS ACTUALES
MINERÍA Y COMUNICACIÓN: LOS DESAFÍOS ACTUALES
MG. GINA GOGIN SIAS
1.- El sector minero tiene una pasivo negativo de imagen por la contaminación generada, qué debe hacer para transformar las percepciones.
Para responder a esta pregunta vamos a usar la perspectiva que nos brinda el marketing y la comunicación institucional respecto de la construcción de una “MARCA”, y el valor que ésta tiene en la mente de los usuarios.
En la actualidad, no sólo las marcas sino también los nombres y algunos términos ocupan un espacio en la mente de los sujetos sociales por su relación con los significados que a nivel simbólico muchas veces, se les atribuye. Algunos de estos significados están relacionados con: la reputación, la credibilidad, la confianza, la modernidad, la globalización, el cuidado, el respeto, la protección, etc.
Una marca o el nombre de una empresa debe pensarse a largo plazo, teniendo en cuenta que son dos los factores esenciales que deben identificarse: las competencias centrales de la empresa, y los aspectos en que “conectan” con sus grupos de interés, especialmente la comunidad en el caso de empresas mineras; en las que muchas veces el nombre mismo de la empresa está asociado a una serie de valores y atributos que no han sido generados por la propia empresa, quizás por un mal manejo de la imagen corporativa y una pésima relación con los medios masivos.
Una marca es pues el nombre que se le da a una estrategia de negocios. Esta estrategia incluye una serie de compromisos simbólicos y materiales con los actores sociales que en ocasiones, la propia actividad de la empresa (en este caso minera) involucra. Estos compromisos deben cumplirse, no como una obligación ni como parte de acuerdos formales, si no como un servicio a aquellos que compromete su propia actividad. Por ello una “marca” es un valor intangible, que genera recursos tangibles.
Por todo lo anterior debemos señalar la importancia de elaborar “mapas de creencias” e identificar las fuentes de información e influencia, que con respecto a nuestra marca (o nombre), puedan crearse no desde la propia empresa sino desde otras fuentes, como por ejemplo los medios masivos, los rumores, y las formaciones imaginarias. No pueden desarrollarse de forma natural aquellas “marcas” o nombres que no han logrado posicionarse de manera positiva en la mente de los actores sociales que comparten su entorno.
2.- ¿Considera que la comunicación que se debe establecer en el sector minero debería ser de acuerdo a sus etapas (Exploración, operación, cierre de mina)?
Por supuesto que si. Siempre y cuando se cuente con una Política Comunicacional Empresarial, en la que se expliciten la visión, misión y objetivos comunicacionales de la empresa; así como su enfoque, postura o concepción sobre la comunicación. Sólo de este modo se podrán elaborar planes de comunicación que contemplen etapas, no sólo de las
Actividades de la empresa minera, sino también de los ritmos y formas de las relaciones comunicacionales que ésta mantiene con sus grupos de interés. Quizás sea en este ámbito en el que se debería planificar por ejemplo, las relaciones con la comunidad a partir de etapas, que tomen en cuenta los “buenos modales antropológicos” y el ritmo con el que se construyen normalmente las relaciones humanas. No hay que olvidar además que es el capital humano el factor más importante en el éxito de una empresa.
En relaciones comunitarias y desde una perspectiva cualitativa y antropológica, una primera fase se relaciona con una “entrada” social no ofensiva en el trabajo de campo. Esta primera fase, que puede durar más de lo previsto, ayuda a que se genere un clima de confianza y credibilidad, que permitirá al trabajador de campo establecer relaciones no intrusitas si no mas bien, largas y duraderas. Lo mismo es en la ciudad, uno no lleva a su casa o deja entrar a su casa a quien no conoce; y dudamos de la persona que nos interroga o hace muchas preguntas, más aún si éstas son de carácter personal.
Por todo lo anterior, debemos decir que la planificación de los procesos y relaciones comunicativas no necesariamente corresponden únicamente a las etapas de la actividad de la empresa minera, si no también a la situación comunicacional en la que se encuentre la empresa con sus grupos de interés y el modo en el que ha establecido las relaciones comunicacionales con cada uno de los actores que comparten su escenario. Es en virtud de todo lo dicho anteriormente que debemos concluir señalando que no es recomendable dejar “a la libre” las acciones de comunicación, pues de ser así, de no contar con un Plan de Comunicación, es más que seguro que tengamos conflictos, sea nivel de comunicación interna, o externa. Es recomendable pues pensar proyectivamente también el componente comunicacional empresarial.
3.- ¿Cuál debería ser el enfoque de las comunicaciones en el sector minero?
El enfoque que nos brinda la "Comunicación para el Desarrollo", sostiene que la comunicación es un factor determinante en la facilitación de la gente en el acceso a la información; por tanto en posibilitar también que sea la propia gente la que tome el control de sus propias vidas y establecer sus propias agendas en relación al desarrollo político, económico y social.
La información no se debe reducir a permitirle a la gente saber lo que debería hacer o pensar. La información es poder. Les permitiría a los individuos y comunidades construir su destino y hacer realidad sus aspiraciones. Esto sólo es posible si la información, se convierte en conocimiento. Para lo cual, hay que trabajar en la perspectiva de la "Gestión de la Información". Pues los principios de la Comunicación para el Desarrollo están enfocados hacia el uso de una comunicación transparente, directa, de "muchos hacia muchos", porque deberá ser producida desde las propias comunidades afectadas. Ellos deberán ser los protagonistas de su propia historia.
Muchas experiencias del campo del Desarrollo y la Promoción Social han demostrado en los últimos años, que es posible encontrar formas efectivas de usar la disciplina de la Comunicación Social, para contribuir a dinamizar y acelerar los ritmos del desarrollo. Esto sólo es posible cuando la comunicación se convierte en un elemento integral del proyecto y del proceso de desarrollo; y cuando se la ejecuta de forma estratégica y profesional.
La "Comunicación para el Desarrollo" es una forma particular de hacer comunicación. Esta particularidad se debe a que este tipo de comunicación busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes, como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder (empoderar) a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de "muchos-a-muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales. Por ello, quienes trabajamos en este ámbito debemos comprometernos a convencer a otros, del valor de este enfoque; ya sea publicando, promoviendo el debate, o socializando la información más actualizada; y por supuesto, continuar investigando y sistematizando experiencias de desarrollo con perspectiva comunicacional.
4.- ¿Una inadecuada comunicación genera conflictos?
La minería no deja de ser una industria exenta de críticas y polémicas, su imagen proyectada depende en gran medida de factores ideológicos, lo que dificulta el diseño de argumentaciones y estrategias comunicacionales. Por ello no sorprende la preocupación de los ejecutivos de la industria por mejorar la imagen pública y la relación con la sociedad. El dar a conocer lo que la minería significa para el país y las oportunidades que representa es parte clave de la agenda del desarrollo minero, si bien se ha avanzado en este sentido, y en especial sobre la percepción de los efectos ambientales, el tratamiento de los medios de comunicación sigue siendo poco favorable para la imagen de la minería.
Una de las tendencias interesantes, para nosotros los comunicólogos, es la constante y emergente preocupación por temas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y de Gestión Medio Ambiental. Un ejemplo de ello lo vemos si revisamos los sitios Web de las empresas mineras, en éstos nos encontramos que todas le dan un lugar de relevancia a conceptos como desarrollo sustentable, relaciones comunitarias o medio ambiente, sólo en una se debe buscar más allá de la página de inicio para encontrar estas nociones y en la mayoría están presentes en la misma definición de su negocio. Sin embargo la arista comunicacional de los esfuerzos de RSE no debe quedar en ello, mas bien deben ir orientados a mejorar las relaciones con los actores involucrados, por un lado dando a conocer las actividades desarrolladas, y por otro recogiendo información desde la comunidad tanto para futuras acciones como para la gestión valórica de la empresa.
La comunicación entendida como una gestión de relaciones, tanto a nivel directo con los stakeholders, como a través de medios de prensa, es preponderante en las organizaciones mineras. Su principal aporte a la empresa es el “crear valor en la relación de la compañía con sus grupos de interés”, mientras que otro mencionaba que su función es “situar a la compañía a nivel de la comunidad local como una empresa responsable socialmente”, este a mi entender es el camino correcto, sin embargo la comunicación en las empresas mineras todavía tiene mucho que avanzar, a nivel mediático por ejemplo no se ve todavía un posicionamiento claro de las acciones de responsabilidad social o de responsabilidad medio ambiental. Al entender la comunicación como relaciones y principalmente relaciones simbólicas las empresas mineras presentan una serie de desafíos entre los que se encuentran los siguientes:
• La distancia geográfica hace que se sepa poco de los aspectos positivos de la vida en la minería y que finalmente sólo trasciendan accidentes, huelgas u otros fenómenos negativos. Las empresas mineras deben ser capaces de acercar su mundo distante al ciudadano común y corriente, no a través de grandes campañas publicitarias como se ha intentado anteriormente, sino más bien dando a conocer relatos, narraciones de historias de vida que los vinculen emocionalmente.
• Identificarse con causas sociales .Si bien la minería y sus programas de RSE apoyan diversas causas y programas sociales, no se han identificado con alguna causa específica. Las líneas de acción en este campo son delicadas ya que el apoyo social muchas veces es visto como encubrimiento o lavado de imagen, por ello es importante que las empresas mineras se puedan identificar con una causa en el que su involucramiento sea lógico y coherente, el “desarrollo país” , “tecnología e investigación” son algunos ejemplos a abarcar.
• Al comienzo de este artículo mencioné que uno de los problemas de la minería se debe a que su imagen depende en gran parte a nociones ideológicas, es decir a formas de cognición social compartida por los miembros de un grupo de personas, a pesar de la carga negativa de la palabra ideología, con esta sólo me refiero a las maneras de comprender y actuar frente a un fenómeno por un grupo determinado, así por ejemplo los ecologistas tendrán una mala percepción de todo lo que haga una empresa minera y los ejecutivos de una de ellas no comprenderán las criticas después de “toda la inversión medio ambiental” . Los directores de comunicación tienen el desafío de comprender las estructuras ideológicas de su propio medio junto con la de otros grupos/actores implicados, para poder dialogar, retroalimentar sus prácticas y dar a conocer sus avances.
Si bien existen otros desafíos comunicacionales de la minería, como por ejemplo la importancia y complejidades de la comunicación a nivel interno, me parece que las anteriormente planteadas han pasado desapercibidas en los análisis clásicos sobre la materia. En general en las empresas mineras los directivos de comunicación están presentes en las más altas esferas de decisión, y éste es otro tema central para sortear con eficiencia y tomarlo como otro desafío.
MG. GINA GOGIN SIAS
ABRIL 2010.
MG. GINA GOGIN SIAS
1.- El sector minero tiene una pasivo negativo de imagen por la contaminación generada, qué debe hacer para transformar las percepciones.
Para responder a esta pregunta vamos a usar la perspectiva que nos brinda el marketing y la comunicación institucional respecto de la construcción de una “MARCA”, y el valor que ésta tiene en la mente de los usuarios.
En la actualidad, no sólo las marcas sino también los nombres y algunos términos ocupan un espacio en la mente de los sujetos sociales por su relación con los significados que a nivel simbólico muchas veces, se les atribuye. Algunos de estos significados están relacionados con: la reputación, la credibilidad, la confianza, la modernidad, la globalización, el cuidado, el respeto, la protección, etc.
Una marca o el nombre de una empresa debe pensarse a largo plazo, teniendo en cuenta que son dos los factores esenciales que deben identificarse: las competencias centrales de la empresa, y los aspectos en que “conectan” con sus grupos de interés, especialmente la comunidad en el caso de empresas mineras; en las que muchas veces el nombre mismo de la empresa está asociado a una serie de valores y atributos que no han sido generados por la propia empresa, quizás por un mal manejo de la imagen corporativa y una pésima relación con los medios masivos.
Una marca es pues el nombre que se le da a una estrategia de negocios. Esta estrategia incluye una serie de compromisos simbólicos y materiales con los actores sociales que en ocasiones, la propia actividad de la empresa (en este caso minera) involucra. Estos compromisos deben cumplirse, no como una obligación ni como parte de acuerdos formales, si no como un servicio a aquellos que compromete su propia actividad. Por ello una “marca” es un valor intangible, que genera recursos tangibles.
Por todo lo anterior debemos señalar la importancia de elaborar “mapas de creencias” e identificar las fuentes de información e influencia, que con respecto a nuestra marca (o nombre), puedan crearse no desde la propia empresa sino desde otras fuentes, como por ejemplo los medios masivos, los rumores, y las formaciones imaginarias. No pueden desarrollarse de forma natural aquellas “marcas” o nombres que no han logrado posicionarse de manera positiva en la mente de los actores sociales que comparten su entorno.
2.- ¿Considera que la comunicación que se debe establecer en el sector minero debería ser de acuerdo a sus etapas (Exploración, operación, cierre de mina)?
Por supuesto que si. Siempre y cuando se cuente con una Política Comunicacional Empresarial, en la que se expliciten la visión, misión y objetivos comunicacionales de la empresa; así como su enfoque, postura o concepción sobre la comunicación. Sólo de este modo se podrán elaborar planes de comunicación que contemplen etapas, no sólo de las
Actividades de la empresa minera, sino también de los ritmos y formas de las relaciones comunicacionales que ésta mantiene con sus grupos de interés. Quizás sea en este ámbito en el que se debería planificar por ejemplo, las relaciones con la comunidad a partir de etapas, que tomen en cuenta los “buenos modales antropológicos” y el ritmo con el que se construyen normalmente las relaciones humanas. No hay que olvidar además que es el capital humano el factor más importante en el éxito de una empresa.
En relaciones comunitarias y desde una perspectiva cualitativa y antropológica, una primera fase se relaciona con una “entrada” social no ofensiva en el trabajo de campo. Esta primera fase, que puede durar más de lo previsto, ayuda a que se genere un clima de confianza y credibilidad, que permitirá al trabajador de campo establecer relaciones no intrusitas si no mas bien, largas y duraderas. Lo mismo es en la ciudad, uno no lleva a su casa o deja entrar a su casa a quien no conoce; y dudamos de la persona que nos interroga o hace muchas preguntas, más aún si éstas son de carácter personal.
Por todo lo anterior, debemos decir que la planificación de los procesos y relaciones comunicativas no necesariamente corresponden únicamente a las etapas de la actividad de la empresa minera, si no también a la situación comunicacional en la que se encuentre la empresa con sus grupos de interés y el modo en el que ha establecido las relaciones comunicacionales con cada uno de los actores que comparten su escenario. Es en virtud de todo lo dicho anteriormente que debemos concluir señalando que no es recomendable dejar “a la libre” las acciones de comunicación, pues de ser así, de no contar con un Plan de Comunicación, es más que seguro que tengamos conflictos, sea nivel de comunicación interna, o externa. Es recomendable pues pensar proyectivamente también el componente comunicacional empresarial.
3.- ¿Cuál debería ser el enfoque de las comunicaciones en el sector minero?
El enfoque que nos brinda la "Comunicación para el Desarrollo", sostiene que la comunicación es un factor determinante en la facilitación de la gente en el acceso a la información; por tanto en posibilitar también que sea la propia gente la que tome el control de sus propias vidas y establecer sus propias agendas en relación al desarrollo político, económico y social.
La información no se debe reducir a permitirle a la gente saber lo que debería hacer o pensar. La información es poder. Les permitiría a los individuos y comunidades construir su destino y hacer realidad sus aspiraciones. Esto sólo es posible si la información, se convierte en conocimiento. Para lo cual, hay que trabajar en la perspectiva de la "Gestión de la Información". Pues los principios de la Comunicación para el Desarrollo están enfocados hacia el uso de una comunicación transparente, directa, de "muchos hacia muchos", porque deberá ser producida desde las propias comunidades afectadas. Ellos deberán ser los protagonistas de su propia historia.
Muchas experiencias del campo del Desarrollo y la Promoción Social han demostrado en los últimos años, que es posible encontrar formas efectivas de usar la disciplina de la Comunicación Social, para contribuir a dinamizar y acelerar los ritmos del desarrollo. Esto sólo es posible cuando la comunicación se convierte en un elemento integral del proyecto y del proceso de desarrollo; y cuando se la ejecuta de forma estratégica y profesional.
La "Comunicación para el Desarrollo" es una forma particular de hacer comunicación. Esta particularidad se debe a que este tipo de comunicación busca, propicia, que los individuos y las comunidades se apropien tanto de los mensajes, como de los medios (en términos de contenido y proceso). Por tanto, se trata de un proceso de comunicación que otorga poder (empoderar) a la comunidad, que busca dar voz a los no escuchados, que es de "muchos-a-muchos”; y que pone el énfasis en contenidos y temáticas locales. Por ello, quienes trabajamos en este ámbito debemos comprometernos a convencer a otros, del valor de este enfoque; ya sea publicando, promoviendo el debate, o socializando la información más actualizada; y por supuesto, continuar investigando y sistematizando experiencias de desarrollo con perspectiva comunicacional.
4.- ¿Una inadecuada comunicación genera conflictos?
La minería no deja de ser una industria exenta de críticas y polémicas, su imagen proyectada depende en gran medida de factores ideológicos, lo que dificulta el diseño de argumentaciones y estrategias comunicacionales. Por ello no sorprende la preocupación de los ejecutivos de la industria por mejorar la imagen pública y la relación con la sociedad. El dar a conocer lo que la minería significa para el país y las oportunidades que representa es parte clave de la agenda del desarrollo minero, si bien se ha avanzado en este sentido, y en especial sobre la percepción de los efectos ambientales, el tratamiento de los medios de comunicación sigue siendo poco favorable para la imagen de la minería.
Una de las tendencias interesantes, para nosotros los comunicólogos, es la constante y emergente preocupación por temas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y de Gestión Medio Ambiental. Un ejemplo de ello lo vemos si revisamos los sitios Web de las empresas mineras, en éstos nos encontramos que todas le dan un lugar de relevancia a conceptos como desarrollo sustentable, relaciones comunitarias o medio ambiente, sólo en una se debe buscar más allá de la página de inicio para encontrar estas nociones y en la mayoría están presentes en la misma definición de su negocio. Sin embargo la arista comunicacional de los esfuerzos de RSE no debe quedar en ello, mas bien deben ir orientados a mejorar las relaciones con los actores involucrados, por un lado dando a conocer las actividades desarrolladas, y por otro recogiendo información desde la comunidad tanto para futuras acciones como para la gestión valórica de la empresa.
La comunicación entendida como una gestión de relaciones, tanto a nivel directo con los stakeholders, como a través de medios de prensa, es preponderante en las organizaciones mineras. Su principal aporte a la empresa es el “crear valor en la relación de la compañía con sus grupos de interés”, mientras que otro mencionaba que su función es “situar a la compañía a nivel de la comunidad local como una empresa responsable socialmente”, este a mi entender es el camino correcto, sin embargo la comunicación en las empresas mineras todavía tiene mucho que avanzar, a nivel mediático por ejemplo no se ve todavía un posicionamiento claro de las acciones de responsabilidad social o de responsabilidad medio ambiental. Al entender la comunicación como relaciones y principalmente relaciones simbólicas las empresas mineras presentan una serie de desafíos entre los que se encuentran los siguientes:
• La distancia geográfica hace que se sepa poco de los aspectos positivos de la vida en la minería y que finalmente sólo trasciendan accidentes, huelgas u otros fenómenos negativos. Las empresas mineras deben ser capaces de acercar su mundo distante al ciudadano común y corriente, no a través de grandes campañas publicitarias como se ha intentado anteriormente, sino más bien dando a conocer relatos, narraciones de historias de vida que los vinculen emocionalmente.
• Identificarse con causas sociales .Si bien la minería y sus programas de RSE apoyan diversas causas y programas sociales, no se han identificado con alguna causa específica. Las líneas de acción en este campo son delicadas ya que el apoyo social muchas veces es visto como encubrimiento o lavado de imagen, por ello es importante que las empresas mineras se puedan identificar con una causa en el que su involucramiento sea lógico y coherente, el “desarrollo país” , “tecnología e investigación” son algunos ejemplos a abarcar.
• Al comienzo de este artículo mencioné que uno de los problemas de la minería se debe a que su imagen depende en gran parte a nociones ideológicas, es decir a formas de cognición social compartida por los miembros de un grupo de personas, a pesar de la carga negativa de la palabra ideología, con esta sólo me refiero a las maneras de comprender y actuar frente a un fenómeno por un grupo determinado, así por ejemplo los ecologistas tendrán una mala percepción de todo lo que haga una empresa minera y los ejecutivos de una de ellas no comprenderán las criticas después de “toda la inversión medio ambiental” . Los directores de comunicación tienen el desafío de comprender las estructuras ideológicas de su propio medio junto con la de otros grupos/actores implicados, para poder dialogar, retroalimentar sus prácticas y dar a conocer sus avances.
Si bien existen otros desafíos comunicacionales de la minería, como por ejemplo la importancia y complejidades de la comunicación a nivel interno, me parece que las anteriormente planteadas han pasado desapercibidas en los análisis clásicos sobre la materia. En general en las empresas mineras los directivos de comunicación están presentes en las más altas esferas de decisión, y éste es otro tema central para sortear con eficiencia y tomarlo como otro desafío.
MG. GINA GOGIN SIAS
ABRIL 2010.
viernes, 23 de abril de 2010
RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA
Responsabilidad social corporativa
La responsabilidad social corporativa (RSC), también llamada responsabilidad social empresarial (RSE), puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido. El sistema de evaluación de desempeño conjunto de la organización en estas áreas es conocido como el triple resultado.
La responsabilidad social corporativa va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. En este sentido, la legislación laboral y las normativas relacionadas con el medio ambiente son el punto de partida con la responsabilidad ambiental. El cumplimiento de estas normativas básicas no se corresponde con la Responsabilidad Social, sino con las obligaciones que cualquier empresa debe cumplir simplemente por el hecho de realizar su actividad. Sería difícilmente comprensible que una empresa alegara actividades de RSE si no ha cumplido o no cumple con la legislación de referencia para su actividad.
Bajo este concepto de administración y de management se engloban un conjunto de prácticas, estrategias y sistemas de gestión empresariales que persiguen un nuevo equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental. Los antecedentes de la RSE se remontan al siglo XIX en el marco del Cooperativismo y el Asociacionismo que buscaban conciliar eficacia empresarial con principios sociales de democracia, autoayuda, apoyo a la comunidad y justicia distributiva. Sus máximos exponentes en la actualidad son las empresas de Economía social, por definición Empresas Socialmente Responsables. (Tomas, 2003, red).
La responsabilidad social de la empresa (RSE) pretende buscar la excelencia en el seno de la empresa, atendiendo con especial atención a las personas y sus condiciones de trabajo, así como a la calidad de sus procesos productivos.
Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores. La RSE es una iniciativa de carácter voluntario.1
Para el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) la Responsabilidad Social Empresarial es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa tanto en lo interno, como en lo externo, considerando las expectativas de todos sus participantes en lo económico, social o humano y ambiental, demostrando el respeto por los valores éticos, la gente, las comunidades y el medio ambiente y para la construcción del bien común.2
La gestión responsable de la empresa implica que esta actúe conciliando (punto de equilibrio) entre los intereses del negocio y las expectativas que de ella tiene la comunidad (particularmente sus grupos de interés -stakeholders-) (Cajiga,Felipe 2006 Cemefi/Miembro de AliaRSE y Forum Empresa)
Las principales responsabilidades éticas de la empresa con los trabajadores y la comunidad son:
• Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.
• Crear riqueza de la manera más eficaz posible.
• Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral y el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
• Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.
• Respetar el medio ambiente evitando en lo posible cualquier tipo de contaminación minimizando la generación de residuos y racionalizando el uso de los recursos naturales y energéticos.
• Cumplir con rigor las leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los legítimos contratos y compromisos adquiridos.
• Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada.3
Normativa básica:
• Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social.4
• Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de marzo de 2007, sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación.5
De la filantropía desinteresada a la filantropía corporativa estratégica
Las empresas han comenzado a adoptar la RSC no sólo como resultado de presiones de los consumidores, los proveedores, la comunidad, las organizaciones de activistas, los inversionistas, etc. (también llamados en conjunto stakeholders); la RSC es también una actividad estratégica adicional en la competencia comercial.
La empresa desempeña un papel muy importante en la vida de las personas no sólo como generadora de empleo y de riqueza, sino como agente de desarrollo en las comunidades en la que están insertas. Las grandes empresas son conscientes de ello y aprovechan las expectativas que genera la RSC para obtener ventajas competitivas (ayudan ayudándose). La filantropía corporativa ha dejado de ser una actividad autónoma confiada a una fundación y cada vez más forma parte de las estrategias que contribuyen a realizar el objeto social de la empresa.
Ciudadanía corporativa
Las empresas como miembros de una comunidad deben comportarse como “buenos ciudadanos corporativos”, ajustados a la ética y respeto por las personas y el medio ambiente. En otras palabras, las empresas no sólo tienen una función económica, sino una función social y ambiental.
¿Por qué hablamos de RSE o RSC?
Hay una sutil diferencia en el significado de la responsabilidad social corporativa (RSC) y de la responsabilidad social empresarial (RSE), en la medida en que distinguen entre la empresa y la corporación, entendiendo que ésta última incorpora a todas las organizaciones, empresariales o no e independiente de su tamaño, aunque para muchos ambas expresiones significan lo mismo.
Sí es unánime la diferencia entre RSE o RSC y responsabilidad social (RS). La responsabilidad social se entiende como el compromiso que tienen todos los y las ciudadanas, las instituciones -públicas y privadas- y las organizaciones sociales, en general, para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad local y global.
Es necesario decir que con frecuencia, se abrevian indistintamente las tres para referirse a la responsabilidad social corporativa. En todo caso la RS se aplica no sólo a las compañías privadas. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC), se ha ampliado para incorporar a las agencias gubernamentales y a otras organizaciones, que tengan un claro interés en mostrar cómo realizan su trabajo.
Historia
Algunos autores señalan el origen del movimiento por la RSC en la década de los treinta y otros en los setenta, pero lo cierto es que desde los años noventa este concepto ha ido cobrando fuerza y evolucionado constantemente, tras el advenimiento de la globalización, el aceleramiento de la actividad económica, la conciencia ecológica y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Hay ciertos organismos de carácter internacional que se encargan de delimitar en lo posible el concepto teórico de la RSC, cuyas directrices sirven como orientación para las empresas que se deciden a transitar por este camino. Dentro de los más destacados se podría citar a los siguientes:
• Global Compact (Pacto Mundial) de Naciones Unidas
• Global Reporting Initiative (Iniciativa para la Rendición de Cuentas Global)
Además, existen otras entidades e iniciativas nacionales con una especialización en el tema de la RSC, que están contribuyendo de forma determinante a la creación y difusión de una cultura responsable entre las organizaciones que forman el tejido empresarial de cada país.
Como documento decisivo acerca de la RSC en Europa, destaca el llamado libro verde europeo sobre ésta.6 El artículo 116,7 de la ley francesa sobre nueva reglamentación económica del 2001, incluso impone la obligación jurídica a las empresas, de informar acerca de sus acciones de índole social. En Brasil, la coalición presidida por el izquierdista Luis Ignacio "Lula" Da Silva, en la que participan numerosos empresarios, ha promovido la RSC y existe un proyecto de Ley de Responsabilidad Social de octubre del 2003. Existen normas oficiales acerca de la RSC como la norma SA 8000 (Social Accountability Standard 8000) impulsada por el Council on Economic Priorities y aplicada por SAI,8 así como la norma SGE 21 de Forética,9 única norma en el mundo que certifica globalmente la RSC en todos sus ámbitos, EFR1000 de la Fundación + Familia que incide especialmente en lo que se denominaría "Ámbito Social Interno" de una organización, una nueva norma sobre conciliación laboral que está teniendo un fuerte crecimiento en todo el ámbito de habla hispana.
Según la ONG Accountability en un ranking de los 108 países cuyas empresas tienen un mayor grado de desarrollo de la Responsabilidad Social Empresarial, los líderes son Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Reino Unido, Noruega y Nueva Zelanda.
Referencias
1. ↑ Guía de recursos sobre responsabilidad social de la empresa (RSE), Organización Internacional del Trabajo [22-11-2007]
2. ↑ [24-04-2009
3. ↑ Bestratén Belloví, Manuel y Pujol Senovilla, Luis (2004) NTP 644: Responsabilidad social de las empresas (II): tipos de responsabilidades y plan de actuación, INSHT, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, España [14-01-2008]
4. ↑ OIT (2006), Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social, Organización Internacional del Trabajo, Ginebra [20-1-2007]
5. ↑ Parlamento Europeo (2007), Resolución, de 13 de marzo de 2007, sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación., en Portal del Parlamento Europeo [21-1-2008]
6. ↑ [1]]
7. ↑ accès à l'article 116 NRE devenu l'article L. 225-102-1 du code du commerce
8. ↑ SA8000 en:SA8000 social accountability standard site officiel SA8000
9. ↑ SGE 21 de Forética
La responsabilidad social corporativa (RSC), también llamada responsabilidad social empresarial (RSE), puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido. El sistema de evaluación de desempeño conjunto de la organización en estas áreas es conocido como el triple resultado.
La responsabilidad social corporativa va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. En este sentido, la legislación laboral y las normativas relacionadas con el medio ambiente son el punto de partida con la responsabilidad ambiental. El cumplimiento de estas normativas básicas no se corresponde con la Responsabilidad Social, sino con las obligaciones que cualquier empresa debe cumplir simplemente por el hecho de realizar su actividad. Sería difícilmente comprensible que una empresa alegara actividades de RSE si no ha cumplido o no cumple con la legislación de referencia para su actividad.
Bajo este concepto de administración y de management se engloban un conjunto de prácticas, estrategias y sistemas de gestión empresariales que persiguen un nuevo equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental. Los antecedentes de la RSE se remontan al siglo XIX en el marco del Cooperativismo y el Asociacionismo que buscaban conciliar eficacia empresarial con principios sociales de democracia, autoayuda, apoyo a la comunidad y justicia distributiva. Sus máximos exponentes en la actualidad son las empresas de Economía social, por definición Empresas Socialmente Responsables. (Tomas, 2003, red).
La responsabilidad social de la empresa (RSE) pretende buscar la excelencia en el seno de la empresa, atendiendo con especial atención a las personas y sus condiciones de trabajo, así como a la calidad de sus procesos productivos.
Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores. La RSE es una iniciativa de carácter voluntario.1
Para el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) la Responsabilidad Social Empresarial es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa tanto en lo interno, como en lo externo, considerando las expectativas de todos sus participantes en lo económico, social o humano y ambiental, demostrando el respeto por los valores éticos, la gente, las comunidades y el medio ambiente y para la construcción del bien común.2
La gestión responsable de la empresa implica que esta actúe conciliando (punto de equilibrio) entre los intereses del negocio y las expectativas que de ella tiene la comunidad (particularmente sus grupos de interés -stakeholders-) (Cajiga,Felipe 2006 Cemefi/Miembro de AliaRSE y Forum Empresa)
Las principales responsabilidades éticas de la empresa con los trabajadores y la comunidad son:
• Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.
• Crear riqueza de la manera más eficaz posible.
• Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral y el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
• Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.
• Respetar el medio ambiente evitando en lo posible cualquier tipo de contaminación minimizando la generación de residuos y racionalizando el uso de los recursos naturales y energéticos.
• Cumplir con rigor las leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los legítimos contratos y compromisos adquiridos.
• Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada.3
Normativa básica:
• Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social.4
• Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de marzo de 2007, sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación.5
De la filantropía desinteresada a la filantropía corporativa estratégica
Las empresas han comenzado a adoptar la RSC no sólo como resultado de presiones de los consumidores, los proveedores, la comunidad, las organizaciones de activistas, los inversionistas, etc. (también llamados en conjunto stakeholders); la RSC es también una actividad estratégica adicional en la competencia comercial.
La empresa desempeña un papel muy importante en la vida de las personas no sólo como generadora de empleo y de riqueza, sino como agente de desarrollo en las comunidades en la que están insertas. Las grandes empresas son conscientes de ello y aprovechan las expectativas que genera la RSC para obtener ventajas competitivas (ayudan ayudándose). La filantropía corporativa ha dejado de ser una actividad autónoma confiada a una fundación y cada vez más forma parte de las estrategias que contribuyen a realizar el objeto social de la empresa.
Ciudadanía corporativa
Las empresas como miembros de una comunidad deben comportarse como “buenos ciudadanos corporativos”, ajustados a la ética y respeto por las personas y el medio ambiente. En otras palabras, las empresas no sólo tienen una función económica, sino una función social y ambiental.
¿Por qué hablamos de RSE o RSC?
Hay una sutil diferencia en el significado de la responsabilidad social corporativa (RSC) y de la responsabilidad social empresarial (RSE), en la medida en que distinguen entre la empresa y la corporación, entendiendo que ésta última incorpora a todas las organizaciones, empresariales o no e independiente de su tamaño, aunque para muchos ambas expresiones significan lo mismo.
Sí es unánime la diferencia entre RSE o RSC y responsabilidad social (RS). La responsabilidad social se entiende como el compromiso que tienen todos los y las ciudadanas, las instituciones -públicas y privadas- y las organizaciones sociales, en general, para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad local y global.
Es necesario decir que con frecuencia, se abrevian indistintamente las tres para referirse a la responsabilidad social corporativa. En todo caso la RS se aplica no sólo a las compañías privadas. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC), se ha ampliado para incorporar a las agencias gubernamentales y a otras organizaciones, que tengan un claro interés en mostrar cómo realizan su trabajo.
Historia
Algunos autores señalan el origen del movimiento por la RSC en la década de los treinta y otros en los setenta, pero lo cierto es que desde los años noventa este concepto ha ido cobrando fuerza y evolucionado constantemente, tras el advenimiento de la globalización, el aceleramiento de la actividad económica, la conciencia ecológica y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Hay ciertos organismos de carácter internacional que se encargan de delimitar en lo posible el concepto teórico de la RSC, cuyas directrices sirven como orientación para las empresas que se deciden a transitar por este camino. Dentro de los más destacados se podría citar a los siguientes:
• Global Compact (Pacto Mundial) de Naciones Unidas
• Global Reporting Initiative (Iniciativa para la Rendición de Cuentas Global)
Además, existen otras entidades e iniciativas nacionales con una especialización en el tema de la RSC, que están contribuyendo de forma determinante a la creación y difusión de una cultura responsable entre las organizaciones que forman el tejido empresarial de cada país.
Como documento decisivo acerca de la RSC en Europa, destaca el llamado libro verde europeo sobre ésta.6 El artículo 116,7 de la ley francesa sobre nueva reglamentación económica del 2001, incluso impone la obligación jurídica a las empresas, de informar acerca de sus acciones de índole social. En Brasil, la coalición presidida por el izquierdista Luis Ignacio "Lula" Da Silva, en la que participan numerosos empresarios, ha promovido la RSC y existe un proyecto de Ley de Responsabilidad Social de octubre del 2003. Existen normas oficiales acerca de la RSC como la norma SA 8000 (Social Accountability Standard 8000) impulsada por el Council on Economic Priorities y aplicada por SAI,8 así como la norma SGE 21 de Forética,9 única norma en el mundo que certifica globalmente la RSC en todos sus ámbitos, EFR1000 de la Fundación + Familia que incide especialmente en lo que se denominaría "Ámbito Social Interno" de una organización, una nueva norma sobre conciliación laboral que está teniendo un fuerte crecimiento en todo el ámbito de habla hispana.
Según la ONG Accountability en un ranking de los 108 países cuyas empresas tienen un mayor grado de desarrollo de la Responsabilidad Social Empresarial, los líderes son Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Reino Unido, Noruega y Nueva Zelanda.
Referencias
1. ↑ Guía de recursos sobre responsabilidad social de la empresa (RSE), Organización Internacional del Trabajo [22-11-2007]
2. ↑ [24-04-2009
3. ↑ Bestratén Belloví, Manuel y Pujol Senovilla, Luis (2004) NTP 644: Responsabilidad social de las empresas (II): tipos de responsabilidades y plan de actuación, INSHT, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, España [14-01-2008]
4. ↑ OIT (2006), Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social, Organización Internacional del Trabajo, Ginebra [20-1-2007]
5. ↑ Parlamento Europeo (2007), Resolución, de 13 de marzo de 2007, sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación., en Portal del Parlamento Europeo [21-1-2008]
6. ↑ [1]]
7. ↑ accès à l'article 116 NRE devenu l'article L. 225-102-1 du code du commerce
8. ↑ SA8000 en:SA8000 social accountability standard site officiel SA8000
9. ↑ SGE 21 de Forética
QUE ES LO COMUNITARIO?
Titulo: “Interpelando la dimensión comunitaria en la intervención profesional a la luz de la Nueva Cuestión Social”
Área temática en que se inscribe: Procesos de intervención profesional en la contemporaneidad.
Institución a la que pertenece: Hospital Santojanni
Cesac N º 10 - Hospital Penna.
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo persigue como finalidad interrogar la construcción clásica de la categoría trabajo social comunitario a la luz de la nueva cuestión social.
La denominada “crisis de fin de siglo”, caracterizada por la pérdida de las imágenes totalizadoras y por el fuerte impacto en las formas de integración social, cuestiona la intervención de Trabajo Social.
Este marco suscita la reflexión en torno a una serie de ejes, entre los cuales se pueden destacar: ¿Es posible seguir sosteniendo la división caso, grupo y comunidad? ¿Son por sí solos el ámbito territorial y/o la comunión de intereses estructurantes de lo comunitario? ¿El encuentro con la comunidad debe asimilarse al trabajo “extramuros”?
Con la intención de arrojar luz a los interrogantes planteados se desarrolla en el escrito un breve recorrido histórico por el concepto de comunidad y trabajo social comunitario, ciertos aspectos que deben considerarse en la intervención de trabajo social, la incorporación de la dimensión comunitaria como constitutiva de la identidad del sujeto, los horizontes que direccionan la intervención y algunas consideraciones finales.
GÉNESIS Y DESARROLLO DEL TRABAJO COMUNITARIO
El concepto de comunidad y trabajo comunitario antecede al Trabajo Social como disciplina.
En el transcurso del siglo XIX (hacia 1880) en Inglaterra, a raíz de la expansión del industrialismo y del proceso acelerado de urbanización, se crean centros sociales para preservar los “valores humanos y espirituales” apuntando a la integración social en pos de mejorar las condiciones sociales. Esta experiencia se hace extensiva a EE.UU.
En 1925 en la “Conferencia Nacional de Trabajo Social” se plantea el trabajo comunitario como “la forma de ayudar a un grupo de personas a reconocer sus necesidades comunes y a resolver esas necesidades.” Este esquema es tomado como estrategia política colonialista después de la Segunda Guerra Mundial, aplicándose en países asiáticos y africanos.
De esta forma, Inglaterra como país colonialista al ver peligrar sus posesiones, crea un sistema que permite incorporar a las colonias a las políticas oficiales de modernización pero sin cortar el lazo con ellas. Así, surge el Método de Organización y Desarrollo de la Comunidad, el cual se aplica en India en 1946.
El “desarrollo de la comunidad” como estrategia política resultaba una respuesta paliativa al subdesarrollo y un freno a los movimientos de liberación nacional, implementado primero por los ingleses y adoptado luego por los norteamericanos para afirmar su dominio económico. La Organización de las Naciones Unidas recomienda la implantación de este método de trabajo en todos los países para elevar el nivel de vida de la población.
En América Latina la práctica del desarrollo de comunidad tiene un lazo conductor, que es la Alianza para el Progreso, impulsada por los EE.UU. a través del Banco Interamericano de Desarrollo.
Cabe señalar que el Trabajo Social le otorga jerarquía de método en 1943.
El método de organización de la comunidad tiene como objetivo introducir cambios planificados en una comunidad en pos de mejorar los niveles de vida pero sin perseguir transformaciones estructurales en la organización política y social.
Para dar cuenta de la concepción de “comunidad” en este contexto socio- histórico tomamos como representativa la definición dada por Ezequiel Ander Egg: “Comunidad es un grupo territorial de personas con relaciones recíprocas, que se sirven de medios comunes para lograr fines comunes.”
En lo expresado hasta aquí, la comunidad se subordina a una especie de limitación geográfica. El hábitat en común es el principal factor de unidad del grupo, de tal manera que si sus miembros tuvieran que dejarlo, la vida comunitaria se desintegraría.
En este breve recorrido histórico, se destacan postulados que están presentes en la concepción de comunidad y en la forma de intervenir en ella. Así encontramos como componentes comunes:
• estructura acabada y estática
• ausencia de conflicto
• homogeneidad
• territorialidad
• medios comunes y fines comunes característicos de un grupo social organizado y estructurado.
Alrededor de la década del ´70, el proceso de reconceptualización pretende desesquematizar el carácter paternalista con que tradicionalmente se ha trabajado en la comunidad. De esta forma, se empieza a considerar a la comunidad como un sujeto de acción y no como un objeto de atención.
El trabajo comunitario reconceptualizado incorpora variables socio- culturales teniendo como objetivo llevar a cabo transformaciones estructurales. Así, la nueva manera de trabajar en comunidades necesita otra metodología de acción. A partir de este momento se puede hablar de “Promoción Socio-cultural”, definiendo a la misma como el conjunto de programas, actividades o acciones destinadas a ser trabajadas con la participación de la comunidad a los fines de producir transformaciones en los niveles de vida de ésta, incorporando no sólo acciones que satisfagan necesidades de orden material sino socio-culturales, siendo la actividad central la educación de la población.
La promoción comunitaria es un proceso de capacitación democrática, donde los hombres analizan los problemas, buscan soluciones e intervienen en las decisiones que los afectan.
Hernán Kruse, uno de los autores representativos del proceso de reconceptualización, define a la “Comunidad” como: “La unidad social cuyos miembros participan de algún rasgo, interés, elemento o función común, con conciencia de pertenencia y sentido de solidaridad y significación, situados en una determinada área geográfica en la cual la pluralidad de personas interacciona más intensamente entre sí que en otro contexto.”
La definición enunciada integra el elemento geográfico con el organizativo, donde al compartir un espacio territorial se suma la capacidad de conciliar intereses en común por sufrir las mismas condiciones objetivas de existencia. El hecho de tener una trayectoria y elementos de cosmovisión socio- culturales comunes, conduce a definir los problemas y la manera de resolverlos.
A partir de la década del 70 aparecen las primeras manifestaciones de lo que puede denominarse “la crisis de fin de siglo”, éstas son, la idea de pérdida de la totalidad con un fuerte impacto en las formas de integración social, la crisis de los grandes relatos contenedores y la crisis de los Estados de Bienestar.
Las funciones redistributivas del Estado Benefactor, vehiculizadas por el conjunto de instituciones públicas destinadas a elevar la calidad de vida de la fuerza de trabajo de la población y reducir las diferencias sociales, entran en crisis en tanto comienzan a tener fuertes dificultades de financiación, con la consecuente reducción de prestaciones y servicios. La crisis de este Estado se encuentra atravesada por lo económico, lo político y es posible pensarla en relación con la “crisis de sentidos”, es decir, no sólo de recursos, sino de marcos constitutivos y justificativo de éste.
“Ante la parcelación del Estado, se genera una “necesidad” de lo comunitario, que se puede explicar también desde el repliegue de este. Consecuentemente surge una valoración de lo privado y el mercado, este último se integra a la vida cotidiana en una fuerte lucha por la sobrevivencia”.
La crisis de fin de siglo impacta en las prácticas y saberes que intervienen en lo social. De aquí que se haga necesario conformar un marco conceptual que se exprese en nuevas categorías de análisis de la realidad, que considere ciertos aspectos constitutivos de los sujetos de la intervención y que redireccione los horizontes de la misma.ASPECTOS A CONSIDERAR EN LA INTERVENCIÓN COMUNITARIA
• Dialéctica comunidad-sociedad
La concepción tradicional o integracionista consideraba a la comunidad como apéndice disfuncional de la sociedad, estructurado como sector tradicional y retardatario y como asociación de grupos y de personas que tienen vida e intereses en común. Es decir como unidad consensuada a la que se le postulaba la integración al sistema para su armonía. A partir de la redefinición planteada, la comunidad no puede ser conceptuada como una realidad autónoma que pueda ser identificada por elementos distintos del ámbito societal en el cual se sitúa. La comunidad debe ser entendida como proceso particular y singular de la reproducción a nivel societal. Estos problemas a nivel societal no se presentan a modo de reflejo automático en las comunidades, sino que se procesan y expresan particularmente de acuerdo a una doble dinámica: la del propio desarrollo histórico de la comunidad y la que emerge de su relación con otras totalidades del sistema social.
A su vez la sociedad configura diferentes imágenes, visiones y sentidos de lo comunitario; reproduciendo diferencias socioculturales en base a pautas predominantes en la sociedad global que conducen a mirar el ámbito comunitario como exótico o invertido respecto de ésta.
• Espacio social
El aspecto de la territorialidad, si bien es un elemento, no es el único que define a la comunidad. Es necesario considerar los procesos de reproducción social que los sujetos cotidianamente desarrollan en la búsqueda por la subsistencia y la satisfacción de las necesidades.
El espacio como socialmente construido, es resultado de lógicas y complejas interacciones en permanente conflicto y negociación. Esto implica diferentes maneras de apropiación por parte de diferentes grupos sociales. El territorio encierra lógicas, fracturas y heterogeneidades que determinan conflictos y confrontaciones en su interior.
• Síntesis de universos de significados, sentidos y visiones
La comunidad tiene una historia cotidiana significada por las maneras de expresar, sentir, vivir y resolver sus necesidades, así como las formas en las que se estructuran significados y representaciones. Se hace necesario incorporar las lógicas existentes para trabajar desde allí.
Estos universos de significados y sentidos se entrecruzan generando imágenes construidas hacia adentro y hacia fuera de la comunidad sobre la misma y los actores sociales que emergen en su seno.
Las diferentes imágenes se constituyen en pilares sobre los que se asientan las disputas sociales del ámbito comunitario, son el reflejo de las apropiaciones diferenciales que los actores ejercen sobre el escenario; alimentadas y ampliadas desde las representaciones que la sociedad produce con eje en la diferenciación sociocultural.
• Ámbito signado por el conflicto y la negociación a nivel material y simbólico
Los bienes socialmente construidos aparecen formalmente como de todos y a disposición de la totalidad, pero realmente no son de todos y resultan objeto de apropiaciones diferenciales, en términos de García Canclini. De esta manera, aparecen “unos” con voz frente a los “otros”. Estas luchas tienen como finalidad la legitimación en el espacio, las cuales acarrean situaciones de segmentación y segregación socioespacial.
• Dimensión histórica como modeladora del escenario comunitario
Los atributos asignados a la comunidad por parte de aquellos que la conforman se hallan subordinados al eje valorativo del antes-ahora, donde la significación adquiere sin excepción una oposición binaria en la que cada cualidad es más en el “antes” que en el “ahora”.
El pasado no se identifica con la historia cronológica y referencial de la comunidad, representa un ethos mediante el cual esta adquiere modalidades distintivas e identidad como tal.
Asimismo, el pasado opera sobre lo nuevo y asegura la continuidad de los sujetos históricos, pero a partir de la elaboración que desde el presente se hace de él. Esta conjunción constituye un campo de conflicto cultural, que opera en la determinación de lo que debe ser recordado, olvidado y recuperado.
• Identidades sociales constituidas a partir de la diferencia
El término de identidad social hace alusión a personas, agentes sociales distintos que pueden ser, por una característica común, incorporados a una misma clase. Entonces se configuran como pares, los individuos que son diferentes.
La semejanza es fruto de un proceso de aprehensión de lo real, de operaciones de identificación y discriminación. Estos procesos remiten a esquemas de percepción e interpretación social y culturalmente construidos.
Siguiendo esta línea de pensamiento, es importante resaltar que una representación de identidad colectiva no significa la homogeneidad interna del grupo o entre los individuos que comparten una identidad común, por el contrario opera relegando y enmascarando las diferenciaciones interna.
Las representaciones de identidad cumplen funciones organizacionales en el grupo, demarcan sus límites y crean simbólicamente una unidad en torno de intereses o un proyecto común. Por ello puede decirse que una identidad estructura y es estructurada por la dinámica social de las relaciones de poder.
Si se sostiene que la identidad es el propio reconocimiento social de la diferencia, la construcción de una identidad envuelve disputas en el interior del grupo. El proceso de su construcción revelará tensiones dentro del grupo y entre el grupo y la sociedad que lo envuelve.
El concepto de identidad propuesto tiene valor heurístico en la comprensión de las prácticas sociales, intensas y dinámicas, de la urbe moderna.
El agente social se inviste y reviste de múltiples identidades sociales, identidades móviles, inestables, hasta contradictorias entre sí, construidas sobre sistemas de clasificación maleables, cuyos significados varían conforme al contexto social y la posición de quien los aplica. De esta forma, no es posible pensar en términos de una experiencia de la totalidad, ampliamente compartida, capaz de engendrar una identidad social común y duradera. No se trata más de una identidad social como elemento de igualdad/ unidad, como factor de cohesión de la sociedad en su conjunto, son procesos de lucha del individuo para ser reconocido sobre la clasificación que le es más favorable, para diferenciarse de algunos y asemejarse a otros, para incorporar ciertos atributos a una determinada identidad.
Concluyendo, las imputaciones de identidad pretenden atribuir una esencia, fijando el origen y significado de las cosas y, por ende, legitimando una determinada interpretación del mundo social.
INTERPELANDO LA DIMENSIÓN COMUNITARIA DEL SUJETO
Se hace necesario destacar que la comunidad se va descubriendo en los diferentes espacios de intervención a partir del encuentro con la demanda, pudiendo ser definida esta última como una construcción histórico-social que se expresa en un momento dado que otorga las condiciones de posibilidad para que esta expresión emerja. La demanda es creación de los sujetos, de las personas concretas que viven en ese momento histórico, que la construyen en la misma dinámica cotidiana. Está atravesada por representaciones sociales acerca de la profesión: qué hace un trabajador social, acerca de lo que se demanda, la legitimidad del requerimiento y el lugar del sujeto demandante. Los sujetos cargan de significados diferentes a las necesidades y a los objetos de satisfacción de las mismas. Considerarlas como expresiones culturales hace necesario comprenderlas en los propios contextos en los que emergen.
Se concibe al sujeto en un grupo familiar y social, teniendo en cuenta la dimensión subjetiva, relacionando lo individual con procesos generales, incluyendo la dimensión sociocultural, las representaciones que ese sujeto porta.
La intervención de Trabajo Social supone una búsqueda en cuanto a la construcción de un dispositivo capaz de “hace ver” aquello que el otro tiene, elaborado en función de su vinculación con los otros. De este modo, se trata de incorporar la cuestión de la reciprocidad, atribuyéndosele a ésta un alto carácter simbólico, móvil y la aceptación implícita de un código. De ahí la necesidad de acceder desde distintas perspectivas de análisis al carácter material y simbólico de la demanda.
Se incorpora el espacio de intercambio y de encuentro entre los dos sujetos, el trabajador social y los sujetos de la acción profesional. Se sostiene que es importante trabajar sobre las diferencias, no como oposiciones, sino como relaciones (nosotros-otros), operar sobre los espacios de intercambio y las interacciones. Se considera que se debe conocer las representaciones y las prácticas de los sujetos, sin desaparecer los profesionales, que también forman parte de esas relaciones, las condicionan y son condicionados por ellas.
HORIZONTES DE LA INTERVENCIÓN COMUNITARIA
Se considera a la identidad como una vía de ingreso en el marco de la intervención que apunta a reconstruir los lazos sociales. De este modo, la afirmación de lo particular y lo distinto en un espacio en el cual sea factible enfrentarse y reconocerse, nos conduce a revisar los horizontes de la intervención profesional.
El componente identitario permite reconstruir la trama de relaciones que se estructura a partir de lazos sociales asociados a determinados procesos colectivos y que constituye también una circulación de intersubjetividades.
El escenario que se inaugura a partir de la nueva cuestión social revela la existencia de un lazo social que somete a critica la idea de filiación, pertenencia o reconocimiento, pone de manifiesto el particular modo de constitución de lo social y produce un desexistente, un desaparecido de los escenarios de intercambio, quien pierde visibilidad, nombre y palabra.
En el marco de la intervención profesional resulta significativo rastrear las operaciones que despliegan los sujetos, las significaciones producidas, sus efectos en las relaciones sociales y las valoraciones construidas. Esto nos remite a la noción de practicas de subjetividad, cuya producción se inscribe en condiciones sociales y culturales especificas, siguiendo el pensamiento de Silvia Duschatzky (2002).
La reconstrucción de los lazos sociales como horizonte de la intervención profesional se orienta en dirección a reducir los niveles de padecimiento, en tanto posibilita imprimir cierta cuota de certeza en el mundo de lo incierto y tornar visible al sujeto en relación.
CONSIDERACIONES FINALES
Teniendo en cuenta la complejización de lo social, los marcos teóricos y los instrumentos técnicos particulares que conforman el bagaje disciplinario, resultan inadecuados para la intervención profesional actual. Por este motivo consideramos necesario redefinir los aspectos que hacen al abordaje de la dimensión comunitaria en la intervención de Trabajo Social.
Los indicadores del pensamiento ortodoxo sobre la comunidad y el trabajo comunitario, respecto a intereses comunes, esfuerzos mancomunados, ámbito de realización de la solidaridad, no son suficientes para caracterizar la realidad comunitaria actual, atravesada por la nueva cuestión social, esto es, por la pérdida del soporte salarial como forma de inclusión social y la redefinición del rol del Estado. Esto provoca un proceso de fragmentación, debilitamiento de identidades, de representaciones e intereses contradictorios que influyen en la constitución de sujetos colectivos.
El universo de lo simbólico, lo identitario configurado a partir de la diferencia y la incorporación del conflicto conforman, desde nuestra línea de pensamiento, los ejes a considerar en la intervención comunitaria. La dimensión comunitaria es constitutiva y constituyente de la identidad de los sujetos En este sentido, encontramos que nuestro trabajo de análisis interpela la clásica división fragmentaria imperante en el Trabajo Social en relación con los distintos niveles de intervención: caso, grupo y comunidad.
BIBLIOGRAFÍA
Ander Egg, Ezequiel: “Metodología y práctica del desarrollo de la comunidad”. Ed. Humánitas. Buenos Aires. 1965.
Carballeda, Alfredo: “Del desorden de los cuerpos al orden de la sociedad”. Ed. de la U.N.L.P. Buenos Aires. 2000.
Carballeda, Alfredo: “El proceso de análisis y la intervención en Trabajo Social” en Jornadas de Análisis de la Intervención Profesional. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.
Ferreira, Francisco: "Teoría social de la comunidad". Ed. América.
Follari, Alberto y otros: "Trabajo en comunidad. Análisis y perspectivas". Ed. Humánitas. Buenos Aires.
Giralez, Soraya y otros: “Comunidad ¿como una unidad? Rupturas y continuidades en el concepto de comunidad” en Jornada de Trabajo Social “Políticas y Programas Sociales: Interrogando Nuevos Escenarios”. Septiembre de 2000.
Gravano, Ariel y Guber, Rosana: “Barrio sí, villa también”. CEAL 320. 1991.
Kruse, Hernán: “Servicio Social e Ideología. El Servicio Social en América Latina”. Ed. Alfa. Montevideo. 1967.
Lacarrieu, Mónica: “Los unos y los otros en la tierra de nadie”. 1993 (selección).
Melano, María Cristina: “Ciudadanía y Trabajo Social” en Boletín Informativo Consejo Profesional de Graduados en Servicio Social o Trabajo Social. Dossier. Año 7. Nº 23. Noviembre - Diciembre de 1998.
Penna, Maura: “O que faz ser nordestino. Identidades sociais, interesses e o escandalo”. Cap. IV: En busca de un concepto de identidad para las sociedades modernas. Eurundina. Cortez Editora. Brasil. 1992.
Romero, Luis Alberto: “Los sujetos populares urbanos como sujetos históricos” en Cuadernos Instituto Nacional de Antropología 13. Buenos Aires. 1988-91.
Rozas Pegaza, Margarita: “El Trabajo Social Comunitario en las actuales relaciones Estado-Sociedad” en Revista Margen.
Ruiz, Alicia. “Aportes a la formación de una epistemología jurídica en base a algunos análisis del funcionamiento del discurso jurídico”. 1995.
ÍNDICE
Pág.
Introducción 2
Génesis y desarrollo del trabajo comunitario 3
Aspectos a considerar en la intervención comunitaria 6
Interpelando la dimensión comunitaria del sujeto 9
Horizontes de la intervención comunitaria 10
Consideraciones finales 11
Bibliografía 12
Cabe aclarar que el titulo definitivo del trabajo es el que se menciona en el presente documento, reemplazando al consignado en el abstract.
Ander Egg, Ezequiel: “Metodología y práctica del desarrollo de la comunidad.” Ed. Humánitas, Bs. As. 1965.
Ibidem.
Kruse, Hernán: “Servicio Social e Ideología. El Servicio Social en América Latina”. Ed. Alfa. Montevideo. 1967.
Carballeda, Alfredo: “Del desorden de los cuerpos al orden de la sociedad”. Ed. de la U.N.L.P. Buenos Aires. 2000.
Ibidem.
Gravano, Ariel y Guber, Rosana: “Barrio sí, villa también”. CEAL 320. 1991
Romero, Luis Alberto: “Los sujetos populares urbanos como sujetos históricos” en Cuadernos Instituto Nacional de Antropología 13. Buenos Aires. 1988-91.
Penna, Maura: “O que faz ser nordestino. Identidades sociais, interesses e o escandalo”. Cap. IV: En busca de un concepto de identidad para las sociedades modernas. Eurundina. Cortez Editora. Brasil. 1992.
Carballeda, Alfredo: “El proceso de análisis y la intervención en Trabajo Social” en Jornadas de Análisis de la Intervención Profesional. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.
Área temática en que se inscribe: Procesos de intervención profesional en la contemporaneidad.
Institución a la que pertenece: Hospital Santojanni
Cesac N º 10 - Hospital Penna.
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo persigue como finalidad interrogar la construcción clásica de la categoría trabajo social comunitario a la luz de la nueva cuestión social.
La denominada “crisis de fin de siglo”, caracterizada por la pérdida de las imágenes totalizadoras y por el fuerte impacto en las formas de integración social, cuestiona la intervención de Trabajo Social.
Este marco suscita la reflexión en torno a una serie de ejes, entre los cuales se pueden destacar: ¿Es posible seguir sosteniendo la división caso, grupo y comunidad? ¿Son por sí solos el ámbito territorial y/o la comunión de intereses estructurantes de lo comunitario? ¿El encuentro con la comunidad debe asimilarse al trabajo “extramuros”?
Con la intención de arrojar luz a los interrogantes planteados se desarrolla en el escrito un breve recorrido histórico por el concepto de comunidad y trabajo social comunitario, ciertos aspectos que deben considerarse en la intervención de trabajo social, la incorporación de la dimensión comunitaria como constitutiva de la identidad del sujeto, los horizontes que direccionan la intervención y algunas consideraciones finales.
GÉNESIS Y DESARROLLO DEL TRABAJO COMUNITARIO
El concepto de comunidad y trabajo comunitario antecede al Trabajo Social como disciplina.
En el transcurso del siglo XIX (hacia 1880) en Inglaterra, a raíz de la expansión del industrialismo y del proceso acelerado de urbanización, se crean centros sociales para preservar los “valores humanos y espirituales” apuntando a la integración social en pos de mejorar las condiciones sociales. Esta experiencia se hace extensiva a EE.UU.
En 1925 en la “Conferencia Nacional de Trabajo Social” se plantea el trabajo comunitario como “la forma de ayudar a un grupo de personas a reconocer sus necesidades comunes y a resolver esas necesidades.” Este esquema es tomado como estrategia política colonialista después de la Segunda Guerra Mundial, aplicándose en países asiáticos y africanos.
De esta forma, Inglaterra como país colonialista al ver peligrar sus posesiones, crea un sistema que permite incorporar a las colonias a las políticas oficiales de modernización pero sin cortar el lazo con ellas. Así, surge el Método de Organización y Desarrollo de la Comunidad, el cual se aplica en India en 1946.
El “desarrollo de la comunidad” como estrategia política resultaba una respuesta paliativa al subdesarrollo y un freno a los movimientos de liberación nacional, implementado primero por los ingleses y adoptado luego por los norteamericanos para afirmar su dominio económico. La Organización de las Naciones Unidas recomienda la implantación de este método de trabajo en todos los países para elevar el nivel de vida de la población.
En América Latina la práctica del desarrollo de comunidad tiene un lazo conductor, que es la Alianza para el Progreso, impulsada por los EE.UU. a través del Banco Interamericano de Desarrollo.
Cabe señalar que el Trabajo Social le otorga jerarquía de método en 1943.
El método de organización de la comunidad tiene como objetivo introducir cambios planificados en una comunidad en pos de mejorar los niveles de vida pero sin perseguir transformaciones estructurales en la organización política y social.
Para dar cuenta de la concepción de “comunidad” en este contexto socio- histórico tomamos como representativa la definición dada por Ezequiel Ander Egg: “Comunidad es un grupo territorial de personas con relaciones recíprocas, que se sirven de medios comunes para lograr fines comunes.”
En lo expresado hasta aquí, la comunidad se subordina a una especie de limitación geográfica. El hábitat en común es el principal factor de unidad del grupo, de tal manera que si sus miembros tuvieran que dejarlo, la vida comunitaria se desintegraría.
En este breve recorrido histórico, se destacan postulados que están presentes en la concepción de comunidad y en la forma de intervenir en ella. Así encontramos como componentes comunes:
• estructura acabada y estática
• ausencia de conflicto
• homogeneidad
• territorialidad
• medios comunes y fines comunes característicos de un grupo social organizado y estructurado.
Alrededor de la década del ´70, el proceso de reconceptualización pretende desesquematizar el carácter paternalista con que tradicionalmente se ha trabajado en la comunidad. De esta forma, se empieza a considerar a la comunidad como un sujeto de acción y no como un objeto de atención.
El trabajo comunitario reconceptualizado incorpora variables socio- culturales teniendo como objetivo llevar a cabo transformaciones estructurales. Así, la nueva manera de trabajar en comunidades necesita otra metodología de acción. A partir de este momento se puede hablar de “Promoción Socio-cultural”, definiendo a la misma como el conjunto de programas, actividades o acciones destinadas a ser trabajadas con la participación de la comunidad a los fines de producir transformaciones en los niveles de vida de ésta, incorporando no sólo acciones que satisfagan necesidades de orden material sino socio-culturales, siendo la actividad central la educación de la población.
La promoción comunitaria es un proceso de capacitación democrática, donde los hombres analizan los problemas, buscan soluciones e intervienen en las decisiones que los afectan.
Hernán Kruse, uno de los autores representativos del proceso de reconceptualización, define a la “Comunidad” como: “La unidad social cuyos miembros participan de algún rasgo, interés, elemento o función común, con conciencia de pertenencia y sentido de solidaridad y significación, situados en una determinada área geográfica en la cual la pluralidad de personas interacciona más intensamente entre sí que en otro contexto.”
La definición enunciada integra el elemento geográfico con el organizativo, donde al compartir un espacio territorial se suma la capacidad de conciliar intereses en común por sufrir las mismas condiciones objetivas de existencia. El hecho de tener una trayectoria y elementos de cosmovisión socio- culturales comunes, conduce a definir los problemas y la manera de resolverlos.
A partir de la década del 70 aparecen las primeras manifestaciones de lo que puede denominarse “la crisis de fin de siglo”, éstas son, la idea de pérdida de la totalidad con un fuerte impacto en las formas de integración social, la crisis de los grandes relatos contenedores y la crisis de los Estados de Bienestar.
Las funciones redistributivas del Estado Benefactor, vehiculizadas por el conjunto de instituciones públicas destinadas a elevar la calidad de vida de la fuerza de trabajo de la población y reducir las diferencias sociales, entran en crisis en tanto comienzan a tener fuertes dificultades de financiación, con la consecuente reducción de prestaciones y servicios. La crisis de este Estado se encuentra atravesada por lo económico, lo político y es posible pensarla en relación con la “crisis de sentidos”, es decir, no sólo de recursos, sino de marcos constitutivos y justificativo de éste.
“Ante la parcelación del Estado, se genera una “necesidad” de lo comunitario, que se puede explicar también desde el repliegue de este. Consecuentemente surge una valoración de lo privado y el mercado, este último se integra a la vida cotidiana en una fuerte lucha por la sobrevivencia”.
La crisis de fin de siglo impacta en las prácticas y saberes que intervienen en lo social. De aquí que se haga necesario conformar un marco conceptual que se exprese en nuevas categorías de análisis de la realidad, que considere ciertos aspectos constitutivos de los sujetos de la intervención y que redireccione los horizontes de la misma.ASPECTOS A CONSIDERAR EN LA INTERVENCIÓN COMUNITARIA
• Dialéctica comunidad-sociedad
La concepción tradicional o integracionista consideraba a la comunidad como apéndice disfuncional de la sociedad, estructurado como sector tradicional y retardatario y como asociación de grupos y de personas que tienen vida e intereses en común. Es decir como unidad consensuada a la que se le postulaba la integración al sistema para su armonía. A partir de la redefinición planteada, la comunidad no puede ser conceptuada como una realidad autónoma que pueda ser identificada por elementos distintos del ámbito societal en el cual se sitúa. La comunidad debe ser entendida como proceso particular y singular de la reproducción a nivel societal. Estos problemas a nivel societal no se presentan a modo de reflejo automático en las comunidades, sino que se procesan y expresan particularmente de acuerdo a una doble dinámica: la del propio desarrollo histórico de la comunidad y la que emerge de su relación con otras totalidades del sistema social.
A su vez la sociedad configura diferentes imágenes, visiones y sentidos de lo comunitario; reproduciendo diferencias socioculturales en base a pautas predominantes en la sociedad global que conducen a mirar el ámbito comunitario como exótico o invertido respecto de ésta.
• Espacio social
El aspecto de la territorialidad, si bien es un elemento, no es el único que define a la comunidad. Es necesario considerar los procesos de reproducción social que los sujetos cotidianamente desarrollan en la búsqueda por la subsistencia y la satisfacción de las necesidades.
El espacio como socialmente construido, es resultado de lógicas y complejas interacciones en permanente conflicto y negociación. Esto implica diferentes maneras de apropiación por parte de diferentes grupos sociales. El territorio encierra lógicas, fracturas y heterogeneidades que determinan conflictos y confrontaciones en su interior.
• Síntesis de universos de significados, sentidos y visiones
La comunidad tiene una historia cotidiana significada por las maneras de expresar, sentir, vivir y resolver sus necesidades, así como las formas en las que se estructuran significados y representaciones. Se hace necesario incorporar las lógicas existentes para trabajar desde allí.
Estos universos de significados y sentidos se entrecruzan generando imágenes construidas hacia adentro y hacia fuera de la comunidad sobre la misma y los actores sociales que emergen en su seno.
Las diferentes imágenes se constituyen en pilares sobre los que se asientan las disputas sociales del ámbito comunitario, son el reflejo de las apropiaciones diferenciales que los actores ejercen sobre el escenario; alimentadas y ampliadas desde las representaciones que la sociedad produce con eje en la diferenciación sociocultural.
• Ámbito signado por el conflicto y la negociación a nivel material y simbólico
Los bienes socialmente construidos aparecen formalmente como de todos y a disposición de la totalidad, pero realmente no son de todos y resultan objeto de apropiaciones diferenciales, en términos de García Canclini. De esta manera, aparecen “unos” con voz frente a los “otros”. Estas luchas tienen como finalidad la legitimación en el espacio, las cuales acarrean situaciones de segmentación y segregación socioespacial.
• Dimensión histórica como modeladora del escenario comunitario
Los atributos asignados a la comunidad por parte de aquellos que la conforman se hallan subordinados al eje valorativo del antes-ahora, donde la significación adquiere sin excepción una oposición binaria en la que cada cualidad es más en el “antes” que en el “ahora”.
El pasado no se identifica con la historia cronológica y referencial de la comunidad, representa un ethos mediante el cual esta adquiere modalidades distintivas e identidad como tal.
Asimismo, el pasado opera sobre lo nuevo y asegura la continuidad de los sujetos históricos, pero a partir de la elaboración que desde el presente se hace de él. Esta conjunción constituye un campo de conflicto cultural, que opera en la determinación de lo que debe ser recordado, olvidado y recuperado.
• Identidades sociales constituidas a partir de la diferencia
El término de identidad social hace alusión a personas, agentes sociales distintos que pueden ser, por una característica común, incorporados a una misma clase. Entonces se configuran como pares, los individuos que son diferentes.
La semejanza es fruto de un proceso de aprehensión de lo real, de operaciones de identificación y discriminación. Estos procesos remiten a esquemas de percepción e interpretación social y culturalmente construidos.
Siguiendo esta línea de pensamiento, es importante resaltar que una representación de identidad colectiva no significa la homogeneidad interna del grupo o entre los individuos que comparten una identidad común, por el contrario opera relegando y enmascarando las diferenciaciones interna.
Las representaciones de identidad cumplen funciones organizacionales en el grupo, demarcan sus límites y crean simbólicamente una unidad en torno de intereses o un proyecto común. Por ello puede decirse que una identidad estructura y es estructurada por la dinámica social de las relaciones de poder.
Si se sostiene que la identidad es el propio reconocimiento social de la diferencia, la construcción de una identidad envuelve disputas en el interior del grupo. El proceso de su construcción revelará tensiones dentro del grupo y entre el grupo y la sociedad que lo envuelve.
El concepto de identidad propuesto tiene valor heurístico en la comprensión de las prácticas sociales, intensas y dinámicas, de la urbe moderna.
El agente social se inviste y reviste de múltiples identidades sociales, identidades móviles, inestables, hasta contradictorias entre sí, construidas sobre sistemas de clasificación maleables, cuyos significados varían conforme al contexto social y la posición de quien los aplica. De esta forma, no es posible pensar en términos de una experiencia de la totalidad, ampliamente compartida, capaz de engendrar una identidad social común y duradera. No se trata más de una identidad social como elemento de igualdad/ unidad, como factor de cohesión de la sociedad en su conjunto, son procesos de lucha del individuo para ser reconocido sobre la clasificación que le es más favorable, para diferenciarse de algunos y asemejarse a otros, para incorporar ciertos atributos a una determinada identidad.
Concluyendo, las imputaciones de identidad pretenden atribuir una esencia, fijando el origen y significado de las cosas y, por ende, legitimando una determinada interpretación del mundo social.
INTERPELANDO LA DIMENSIÓN COMUNITARIA DEL SUJETO
Se hace necesario destacar que la comunidad se va descubriendo en los diferentes espacios de intervención a partir del encuentro con la demanda, pudiendo ser definida esta última como una construcción histórico-social que se expresa en un momento dado que otorga las condiciones de posibilidad para que esta expresión emerja. La demanda es creación de los sujetos, de las personas concretas que viven en ese momento histórico, que la construyen en la misma dinámica cotidiana. Está atravesada por representaciones sociales acerca de la profesión: qué hace un trabajador social, acerca de lo que se demanda, la legitimidad del requerimiento y el lugar del sujeto demandante. Los sujetos cargan de significados diferentes a las necesidades y a los objetos de satisfacción de las mismas. Considerarlas como expresiones culturales hace necesario comprenderlas en los propios contextos en los que emergen.
Se concibe al sujeto en un grupo familiar y social, teniendo en cuenta la dimensión subjetiva, relacionando lo individual con procesos generales, incluyendo la dimensión sociocultural, las representaciones que ese sujeto porta.
La intervención de Trabajo Social supone una búsqueda en cuanto a la construcción de un dispositivo capaz de “hace ver” aquello que el otro tiene, elaborado en función de su vinculación con los otros. De este modo, se trata de incorporar la cuestión de la reciprocidad, atribuyéndosele a ésta un alto carácter simbólico, móvil y la aceptación implícita de un código. De ahí la necesidad de acceder desde distintas perspectivas de análisis al carácter material y simbólico de la demanda.
Se incorpora el espacio de intercambio y de encuentro entre los dos sujetos, el trabajador social y los sujetos de la acción profesional. Se sostiene que es importante trabajar sobre las diferencias, no como oposiciones, sino como relaciones (nosotros-otros), operar sobre los espacios de intercambio y las interacciones. Se considera que se debe conocer las representaciones y las prácticas de los sujetos, sin desaparecer los profesionales, que también forman parte de esas relaciones, las condicionan y son condicionados por ellas.
HORIZONTES DE LA INTERVENCIÓN COMUNITARIA
Se considera a la identidad como una vía de ingreso en el marco de la intervención que apunta a reconstruir los lazos sociales. De este modo, la afirmación de lo particular y lo distinto en un espacio en el cual sea factible enfrentarse y reconocerse, nos conduce a revisar los horizontes de la intervención profesional.
El componente identitario permite reconstruir la trama de relaciones que se estructura a partir de lazos sociales asociados a determinados procesos colectivos y que constituye también una circulación de intersubjetividades.
El escenario que se inaugura a partir de la nueva cuestión social revela la existencia de un lazo social que somete a critica la idea de filiación, pertenencia o reconocimiento, pone de manifiesto el particular modo de constitución de lo social y produce un desexistente, un desaparecido de los escenarios de intercambio, quien pierde visibilidad, nombre y palabra.
En el marco de la intervención profesional resulta significativo rastrear las operaciones que despliegan los sujetos, las significaciones producidas, sus efectos en las relaciones sociales y las valoraciones construidas. Esto nos remite a la noción de practicas de subjetividad, cuya producción se inscribe en condiciones sociales y culturales especificas, siguiendo el pensamiento de Silvia Duschatzky (2002).
La reconstrucción de los lazos sociales como horizonte de la intervención profesional se orienta en dirección a reducir los niveles de padecimiento, en tanto posibilita imprimir cierta cuota de certeza en el mundo de lo incierto y tornar visible al sujeto en relación.
CONSIDERACIONES FINALES
Teniendo en cuenta la complejización de lo social, los marcos teóricos y los instrumentos técnicos particulares que conforman el bagaje disciplinario, resultan inadecuados para la intervención profesional actual. Por este motivo consideramos necesario redefinir los aspectos que hacen al abordaje de la dimensión comunitaria en la intervención de Trabajo Social.
Los indicadores del pensamiento ortodoxo sobre la comunidad y el trabajo comunitario, respecto a intereses comunes, esfuerzos mancomunados, ámbito de realización de la solidaridad, no son suficientes para caracterizar la realidad comunitaria actual, atravesada por la nueva cuestión social, esto es, por la pérdida del soporte salarial como forma de inclusión social y la redefinición del rol del Estado. Esto provoca un proceso de fragmentación, debilitamiento de identidades, de representaciones e intereses contradictorios que influyen en la constitución de sujetos colectivos.
El universo de lo simbólico, lo identitario configurado a partir de la diferencia y la incorporación del conflicto conforman, desde nuestra línea de pensamiento, los ejes a considerar en la intervención comunitaria. La dimensión comunitaria es constitutiva y constituyente de la identidad de los sujetos En este sentido, encontramos que nuestro trabajo de análisis interpela la clásica división fragmentaria imperante en el Trabajo Social en relación con los distintos niveles de intervención: caso, grupo y comunidad.
BIBLIOGRAFÍA
Ander Egg, Ezequiel: “Metodología y práctica del desarrollo de la comunidad”. Ed. Humánitas. Buenos Aires. 1965.
Carballeda, Alfredo: “Del desorden de los cuerpos al orden de la sociedad”. Ed. de la U.N.L.P. Buenos Aires. 2000.
Carballeda, Alfredo: “El proceso de análisis y la intervención en Trabajo Social” en Jornadas de Análisis de la Intervención Profesional. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.
Ferreira, Francisco: "Teoría social de la comunidad". Ed. América.
Follari, Alberto y otros: "Trabajo en comunidad. Análisis y perspectivas". Ed. Humánitas. Buenos Aires.
Giralez, Soraya y otros: “Comunidad ¿como una unidad? Rupturas y continuidades en el concepto de comunidad” en Jornada de Trabajo Social “Políticas y Programas Sociales: Interrogando Nuevos Escenarios”. Septiembre de 2000.
Gravano, Ariel y Guber, Rosana: “Barrio sí, villa también”. CEAL 320. 1991.
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Lacarrieu, Mónica: “Los unos y los otros en la tierra de nadie”. 1993 (selección).
Melano, María Cristina: “Ciudadanía y Trabajo Social” en Boletín Informativo Consejo Profesional de Graduados en Servicio Social o Trabajo Social. Dossier. Año 7. Nº 23. Noviembre - Diciembre de 1998.
Penna, Maura: “O que faz ser nordestino. Identidades sociais, interesses e o escandalo”. Cap. IV: En busca de un concepto de identidad para las sociedades modernas. Eurundina. Cortez Editora. Brasil. 1992.
Romero, Luis Alberto: “Los sujetos populares urbanos como sujetos históricos” en Cuadernos Instituto Nacional de Antropología 13. Buenos Aires. 1988-91.
Rozas Pegaza, Margarita: “El Trabajo Social Comunitario en las actuales relaciones Estado-Sociedad” en Revista Margen.
Ruiz, Alicia. “Aportes a la formación de una epistemología jurídica en base a algunos análisis del funcionamiento del discurso jurídico”. 1995.
ÍNDICE
Pág.
Introducción 2
Génesis y desarrollo del trabajo comunitario 3
Aspectos a considerar en la intervención comunitaria 6
Interpelando la dimensión comunitaria del sujeto 9
Horizontes de la intervención comunitaria 10
Consideraciones finales 11
Bibliografía 12
Cabe aclarar que el titulo definitivo del trabajo es el que se menciona en el presente documento, reemplazando al consignado en el abstract.
Ander Egg, Ezequiel: “Metodología y práctica del desarrollo de la comunidad.” Ed. Humánitas, Bs. As. 1965.
Ibidem.
Kruse, Hernán: “Servicio Social e Ideología. El Servicio Social en América Latina”. Ed. Alfa. Montevideo. 1967.
Carballeda, Alfredo: “Del desorden de los cuerpos al orden de la sociedad”. Ed. de la U.N.L.P. Buenos Aires. 2000.
Ibidem.
Gravano, Ariel y Guber, Rosana: “Barrio sí, villa también”. CEAL 320. 1991
Romero, Luis Alberto: “Los sujetos populares urbanos como sujetos históricos” en Cuadernos Instituto Nacional de Antropología 13. Buenos Aires. 1988-91.
Penna, Maura: “O que faz ser nordestino. Identidades sociais, interesses e o escandalo”. Cap. IV: En busca de un concepto de identidad para las sociedades modernas. Eurundina. Cortez Editora. Brasil. 1992.
Carballeda, Alfredo: “El proceso de análisis y la intervención en Trabajo Social” en Jornadas de Análisis de la Intervención Profesional. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.
jueves, 1 de abril de 2010
CURSOS DE EXTENSIÓN EN LA UNMSM (CEUPS/LETRAS) Abril 2010
UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y LETRAS
CENTRO DE EXTENSIÓN Y PROYECCIÓN SOCIAL (CEUPS/LETRAS)
CURSO: RELACIONES COMUNITARIAS Y METODOLOGÍAS PARTICIPATIVAS
PROF: MG. GINA GOGIN SIAS
SUMILLA
Los relacionistas comunitarios, facilitadores, promotores, etc., juegan un papel muy importante en el contacto con los diversos grupos sociales, étnicos y culturales que habitan nuestro país, pues de ellos depende, en parte, el impulso del desarrollo de las comunidades y el mejoramiento de las mismas.
Por ello, el profesional que se dedique al trabajo de campo, más aún con comunidades y poblaciones de escasos recursos pero de larga historia, deberá conocer las características no sólo de la persona humana, si no de los sujetos que forman las comunidades. Asimismo, de ésta deberán conocer y entender sus componentes y dinámica, y los principios que rigen sus relaciones interpersonales y por ende, comunicacionales. Sólo así podrán llevar a cabo su tarea, contribuir eficazmente al bien común y al establecimiento de unas condiciones, en la comunidad y su entorno, de respeto libertad.
OBJETIVOS
Reflexionar acerca de las características de las comunidades.
Que el trabajador de campo tome conciencia del papel que tendrá en los procesos de mejoramiento de las comunidades y en el establecimiento de un
orden social cuyos principios contribuyan al desarrollo integral de cada hombre.
Identificar las características de las relaciones que se establecen entre los diferentes agentes sociales.
Reconocer el papel e importancia del Estado como garante de los derechos fundamentales de la persona y de la familia, en especial de la educación.
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y LETRAS
CENTRO DE EXTENSIÓN Y PROYECCIÓN SOCIAL (CEUPS/LETRAS)
CURSO: RELACIONES COMUNITARIAS Y METODOLOGÍAS PARTICIPATIVAS
PROF: MG. GINA GOGIN SIAS
SUMILLA
Los relacionistas comunitarios, facilitadores, promotores, etc., juegan un papel muy importante en el contacto con los diversos grupos sociales, étnicos y culturales que habitan nuestro país, pues de ellos depende, en parte, el impulso del desarrollo de las comunidades y el mejoramiento de las mismas.
Por ello, el profesional que se dedique al trabajo de campo, más aún con comunidades y poblaciones de escasos recursos pero de larga historia, deberá conocer las características no sólo de la persona humana, si no de los sujetos que forman las comunidades. Asimismo, de ésta deberán conocer y entender sus componentes y dinámica, y los principios que rigen sus relaciones interpersonales y por ende, comunicacionales. Sólo así podrán llevar a cabo su tarea, contribuir eficazmente al bien común y al establecimiento de unas condiciones, en la comunidad y su entorno, de respeto libertad.
OBJETIVOS
Reflexionar acerca de las características de las comunidades.
Que el trabajador de campo tome conciencia del papel que tendrá en los procesos de mejoramiento de las comunidades y en el establecimiento de un
orden social cuyos principios contribuyan al desarrollo integral de cada hombre.
Identificar las características de las relaciones que se establecen entre los diferentes agentes sociales.
Reconocer el papel e importancia del Estado como garante de los derechos fundamentales de la persona y de la familia, en especial de la educación.
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